Guanajuato y el Cervantino: recuperar el vínculo. Una perspectiva ciudadana sobre programación, patrimonio y responsabilidad cultural.

El comunicado estatal del 3 de octubre de 2026, anunció 49 exposiciones en ocho municipios y 35 recintos, con 14 instituciones aliadas. Crédito de la fotografía: Luis Ángel Humberto Arcos Sierra.

Luis Ángel Humberto Arcos Sierra

Entre quienes habitamos la ciudad de Guanajuato, México, crece una inquietud: percibimos menos visitantes durante el Cervantino y nos preguntamos si el festival está generando los beneficios culturales y económicos que la ciudad espera. Esa percepción merece contrastarse con datos, pero también invita a revisar las decisiones que han transformado su programación y organización. Porque sostener el festival implica recursos públicos, trabajo institucional y ajustes en nuestra vida cotidiana, resulta legítimo preguntar qué recibe la ciudad a cambio y cómo participa en la construcción de su rumbo.

Escribo desde mi experiencia como habitante y trabajador de la cultura. La edición de 2026 todavía está en curso; estas reflexiones se refieren a transformaciones acumuladas y no constituyen un balance de sus resultados. Mi preocupación es la relación que el Cervantino construye con quienes lo reciben, lo hacen posible y deberían reconocerse como parte de él.

Lo que también dejaba el festival

Durante más de doce años trabajé en el Festival Internacional Cervantino (FIC), con un equipo técnico que respaldaba un proyecto cuya importancia teníamos clara. Al llegar el festival, mejorábamos espacios, habilitábamos otros y dábamos mantenimiento a recintos que, por falta de recursos, no podían renovarse de manera cotidiana. Esa labor dejaba condiciones materiales para presentar exposiciones y recibir públicos.

Desde la Coordinación de Artes Visuales, a cargo de Gloria Maldonado, se desarrollaba una propuesta de exposiciones que difícilmente encontrábamos en la oferta habitual de Guanajuato. Trabajábamos con la convicción de que esas muestras convocaban públicos numerosos y contribuían a la numeralia del festival. Entendíamos su importancia para el municipio y nos sentíamos parte de algo que estaba sucediendo.

Ese recuerdo permite identificar qué vale la pena estudiar: el respaldo técnico, la atención a los recintos, la coordinación de una propuesta expositiva y el sentido compartido del trabajo. La comparación con el presente tendría que preguntar cuáles de esas capacidades permanecen, cuáles cambiaron y quién sostiene hoy sus costos.

Una ciudad que recibe, pero necesita participar

Hoy percibo una distancia distinta. Por momentos siento que la ciudad está tomada y que quienes vivimos aquí participamos cada vez menos en la definición de lo que ocurre. Es una experiencia personal que no representa automáticamente a toda la población, pero abre una cuestión de fondo: recibir un festival y sentirse parte de él son experiencias diferentes.

La apropiación cultural se construye cuando las personas reconocen algo propio en una experiencia, pueden intervenir en ella y encuentran razones para regresar. Las restricciones de movilidad, el uso de los espacios, los horarios, los precios y la comunicación deben examinarse junto con las oportunidades de participación. Una ciudad puede concentrar visitantes y, al mismo tiempo, tener habitantes que se sienten desplazados.

Percibo también una pérdida de fuerza en parte de la programación. Para evaluar esa impresión hace falta definir qué estamos comparando: calidad artística, diversidad, acceso, relevancia local o capacidad de convocar y mantener públicos. Contar actividades no resuelve esas preguntas.

Las cifras y sus límites

La información disponible justifica una revisión, aunque exige cuidado. El Economista reportó que el balance preliminar de 2024 registró 180 mil asistencias, frente a 197 mil en 2023: una disminución del 8.6%. La misma cobertura informó que se vendieron 42,505 de 62,202 boletos disponibles, aproximadamente el 68%. Son señales puntuales que necesitan desagregarse por función, sede y disciplina.[1]

Para 2025, el FIC comunicó más de 330 mil asistentes. Sin embargo, la cobertura de El Economista precisó que el total incluía el Circuito Cervantino y que la oficina de difusión había proporcionado una cifra actualizada superior a 305 mil para 2024, sin aclarar si ambas mediciones tenían la misma cobertura. Así, los balances publicados no forman una serie homogénea que permita afirmar una caída continua o una recuperación de igual magnitud en Guanajuato capital.[2]

Necesitamos distinguir personas de asistencias, residentes de visitantes y resultados de la capital de los circuitos regionales. La experiencia ciudadana debe incorporarse a esa evaluación mediante escucha y seguimiento. Un total agregado tampoco explica quién regresó, qué aprendió o qué relación conserva con el festival.

Artes visuales: presencia y responsabilidad

Una preocupación que nace de mi trayectoria es la pérdida del lugar que ocupaban las artes visuales en la estructura organizativa del festival. Para documentar esa transformación se necesita reconstruir su participación en las decisiones, su presupuesto, sus equipos y sus responsabilidades a lo largo de los años. La existencia de exposiciones en cartelera no permite conocer, por sí sola, cómo se distribuye ese trabajo.

Las artes visuales mantienen una presencia importante. El comunicado estatal del 3 de octubre de 2026, anunció 49 exposiciones en ocho municipios y 35 recintos, con 14 instituciones aliadas. Reconoció la colaboración federal, estatal, universitaria y de otros espacios. Esa evidencia permite afirmar que existe cooperación; no permite conocer cuánto aporta cada parte al financiamiento y la operación.[3]

Mi pregunta es quién selecciona, financia, transporta, asegura, conserva, monta y difunde las exposiciones, y quién participa en las decisiones generales. Si las responsabilidades se trasladan sin recursos proporcionales, las instituciones anfitrionas pueden perder capacidad de planeación. El festival debe reconocer ese esfuerzo, incorporarlo a su diseño y explicar cómo lo respalda.

Las exposiciones permiten recorridos con otros tiempos y formas de participación. Su articulación con espectáculos, barrios y espacios universitarios puede ampliar la experiencia cultural. Para aprovechar esa posibilidad necesitan mediación, accesibilidad y una relación efectiva con el conjunto de la programación.

Patrimonio vivo y nuevas experiencias

También debemos revisar cómo se transmiten los vínculos que dieron sentido al Cervantino. La participación del Teatro Universitario, los Entremeses, el Ballet Folklórico y la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, está documentada en la programación de 2025. Su permanencia acredita continuidad programática; conocer su apropiación exige estudiar el retorno de espectadores, la participación de nuevas generaciones y la transmisión de su significado.[4]

La renovación artística puede fortalecer esos vínculos. Noire, programada en 2026 en la Galería Hermenegildo Bustos de la UG, utiliza una experiencia inmersiva para recuperar la historia de Claudette Colvin y su resistencia frente a la segregación racial. Es una oportunidad para conectar memoria, tecnología y conversación pública. Su ficha acredita contenido y acceso, pero el impacto en quienes la viven requiere evaluación.[5]

Desde mi perspectiva, cada propuesta debe explicar a qué públicos busca acercarse, qué experiencia ofrece y cómo se facilitará el encuentro. La experimentación merece espacio y condiciones para desarrollarse; su evaluación debe considerar su propósito, las capacidades que genera y la relación que construye, además de la asistencia.

Las microdecisiones y la economía de la ciudad

Elegir una sede, fijar un horario, coordinar dos actividades o extender una exposición son decisiones culturales con posibles consecuencias económicas. Pueden favorecer una estancia más larga, distribuir recorridos entre distintas zonas o provocar coincidencias que compitan por los mismos espectadores. Son mecanismos que deben medirse, porque la programación no explica por sí sola todo cambio turístico.

La cobertura del balance de 2025, recogió una derrama estimada de 442.4 millones de pesos y una ocupación hotelera promedio del 50%. Estas cifras no equivalen al beneficio neto de la ciudad ni indican cómo se repartió entre negocios, trabajadores y barrios.[6] La evaluación tendría que identificar gasto adicional atribuible al festival, contratación local, recursos que permanecen en el territorio y costos públicos de operación.

El valor cultural también incluye aprendizaje, memoria, participación y acceso a experiencias que requieren apoyo público. Una evaluación completa debe reconocer esos resultados y las condiciones laborales de quienes los hacen posibles.

Estudiar para reorganizar

Propongo convertir al Cervantino en un caso de estudio que permita intervenir desde el origen de la cartelera. Esto exige reconstruir decisiones y recursos entre ediciones, estudiar a quienes asisten y a quienes dejaron de hacerlo, y conocer la experiencia de trabajadores, instituciones y habitantes. Cada actividad debería vincular propósito cultural, público previsto, acceso, mediación y resultado esperado, con seguimiento posterior.

Esa investigación debe traducirse en decisiones: ajustar horarios, sostener equipos técnicos, reconocer costos institucionales, fortalecer recorridos y acompañar públicos durante el año. Su utilidad estará en comprobar qué cambios mejoran la relación del festival con la ciudad y en documentar lo aprendido para otros encuentros culturales.

La responsabilidad debe distribuirse con claridad. A la conducción del FIC le corresponde justificar y evaluar la programación; a las autoridades federales, estatales y municipales, coordinar recursos y condiciones de operación; a las instituciones participantes, documentar sus aportaciones y formar parte de las decisiones. La participación ciudadana necesita mecanismos de escucha y respuesta. La corresponsabilidad requiere atribuciones y compromisos verificables.

La planeación también necesita respaldo

Esta discusión invita a examinar cómo los modelos de administración pública condicionan la vida cultural en México. Recursos insuficientes o tardíos, autorizaciones demoradas y contrataciones resueltas cerca de las fechas pueden reducir el margen para producir, conservar, comunicar y formar públicos. Para conocer su peso en el Cervantino necesitamos revisar presupuestos, calendarios de gestión y tiempos efectivos de pago.

El apoyo gubernamental también se expresa en la oportunidad de los recursos, la continuidad de los equipos y la posibilidad de planear con anticipación. La rendición de cuentas debe acompañar ese trabajo con procedimientos adecuados a los tiempos de la producción cultural. De otro modo, la operación corre el riesgo de concentrarse en resolver urgencias y perder capacidad para construir una visión.

Guanajuato sostiene una parte esencial de la vida del Cervantino: sus espacios, su patrimonio, sus instituciones, sus trabajadores y su experiencia cotidiana. Recuperar el vínculo exige reconocer ese aporte y darle lugar en las decisiones. El festival tiene la oportunidad de estudiar su propia transformación y utilizar ese conocimiento para encontrar un rumbo pertinente.

¿Están los festivales de nuestro país, y quizá de Latinoamérica, destinados a atravesar este mismo proceso de distanciamiento de sus comunidades, o podemos prevenirlo convirtiendo al Cervantino en un caso de estudio que permita reorganizarlo y encontrar su mejor enfoque para los tiempos actuales, y de quién es esa responsabilidad?


  • Luis Ángel Humberto Arcos Sierra, mexicano, es gestor cultural y museógrafo con más de 25 años de experiencia en el desarrollo de proyectos expositivos. Su trayectoria comprende la participación en más de 1,700 exposiciones y colaboraciones con el Museo Iconográfico del Quijote (MIQ), el Festival Internacional Cervantino (FIC) y diversas instituciones culturales. Actualmente, coordina los Museos y Galerías de la Universidad de Guanajuato (UG), donde trabaja en la conservación del patrimonio, la planeación de exposiciones y la vinculación con artistas, académicos y públicos. Es creador de ARCOS 8C, un modelo orientado a evaluar y fortalecer la gestión cultural desde la apropiación, la continuidad y la contribución de los proyectos a sus comunidades.

Referencias:

[1]Ricardo Quiroga, “Festival Cervantino pierde en asistencia, pero gana en ingresos”, El Economista, 29 de octubre de 2024, https://www.eleconomista.com.mx/amp/arteseideas/festival-cervantino-pierde-asistencia-gana-ingresos-20241029-731955.html.

[2]“Más de 330,000 asistentes disfrutaron la propuesta fresca y contemporánea del 53 Festival Internacional Cervantino”, Festival Internacional Cervantino, 26 de octubre de 2025, https://festivalcervantino.gob.mx/boletin/712/mas-de-330-000-asistentes-disfrutaron-la-propuesta-fresca-y-contemporanea-del-53-festival-internacional-cervantino; Ricardo Quiroga, “Festival Cervantino reporta tímido incremento de asistencia”, El Economista, 27 de octubre de 2025, https://www.eleconomista.com.mx/arteseideas/festival-cervantino-reporta-timido-incremento-asistencia-20251027-783788.html?facet=app&mode=light.

[3]“De primer nivel: inauguran el Programa de Artes Visuales de la edición 54 del FIC”, Gobierno del Estado de Guanajuato, 3 de octubre de 2026, https://boletines.guanajuato.gob.mx/2026/10/03/de-primer-nivel-inauguran-el-programa-de-artes-visuales-de-la-edicion-54-del-fic/.

[4]“UG celebra el 53 FIC con danza, tradición y un concierto estelar de la OSUG con Julieta Venegas”, Universidad de Guanajuato, 17 de octubre de 2025, https://www.ugto.mx/noticias/quehacer-institucional/20719-ug-celebra-el-53-fic-con-danza-tradicion-y-un-concierto-estelar-de-la-osug-con-julieta-venegas.

[5]“NOVAYA: Noire”, Festival Internacional Cervantino, consultado el 9 de octubre de 2026, https://festivalcervantino.gob.mx/actividad/90/novaya.

[6] Ricardo Quiroga, “Festival Cervantino reporta tímido incremento de asistencia”,El Economista, 27 de octubre de 2025, https://www.eleconomista.com.mx/arteseideas/festival-cervantino-reporta-timido-incremento-asistencia-20251027-783788.html?facet=app&mode=light.

Reseña del videopoema The Major Oak de Eduardo Estala Rojas

Imagen del videopoema de Eduardo Estala Rojas ganador de la edición 2023.

Alberto Mata Ramos

Hay experiencias que son capaces de evocar emociones genuinas, un enervamiento de los sentidos. Asociada siempre con los sentimientos en su más puro estado, la poesía le suele arrebatar el protagonismo al autor para entregárselo al lector. En este caso el espectador, puede apreciar un sentido orientado hacia la cinematografía.

La obra abre con una interposición de dos imágenes: primero un plano general del centro histórico de la ciudad mexicana de Guanajuato, en donde apreciamos algunos lugares de interés como la Alhóndiga. A esta se le asoma una carretera por la que transita la segunda escena interpuesta: es una invitación a la ciudad. Se acompaña de la música y un corte para darnos otra escena, en ella una cámara apunta al rostro de una mujer que se encuentra con los ojos cerrados haciendo ejercicios de respiración. Al cabo de otro corte que muestra nuevamente los túneles, por los cuales se entra a la ciudad, una voz en off comienza la narración del poema.

Aquí lo interesante sucede cuando pensamos en la intención de la poesía, pues quiere evocar imágenes y sentimientos con sus figuras. Lo curioso del videopoema es que puede ser también revisado desde un enfoque paralelamente cinematográfico. En este caso, las palabras que son escuchadas son la base del poema que luego se convierte en un guion.

Esto se acompaña de imágenes que guardan un significado compartido con la intención del autor. No sería justo analizar los componentes del trabajo final por separado entre la dirección y producción; ya que similar a un filme, el esfuerzo en conjunto se refleja en el resultado final que deberá ser recordado en su totalidad. Lo que se puede hacer es pensar en las palabras de la narración y revisarlas como el eje central de esta idea. En este sentido, tenemos una voz femenina que habla desde una idea abstracta, pero familiar:

“Viajas

Como un disparo en mi alma

Resucito en tu vientre

Desgajas el silencio

En un eterno suspiro

Nos amanece” […]

Así las figuras que se muestran cobran un sentido especial, ya que comparten un simbolismo con las palabras clave de este primer verso. Las primeras imágenes corresponden al viaje en carretera atravesando los túneles, principal entrada a la ciudad de Guanajuato. Un brote de retoño que va comenzando a salir de la tierra y que va asimilando la relación entre la maternidad y la naturaleza presente en el arte.

Incluso la palabra “alma” es acompañada de imágenes que dejan ver un cielo lleno de nubes en movimiento. Todos estos gestos juegan a favor de la intención simbólica del poema y sus temas principales. Primero el aire y luego concreto, edificios coloridos al mencionar la vida y las ornamentadas lápidas al hablar de la muerte. Todo sin perder el elevamiento ni dejar de asociar las palabras y conectar al texto con lo visual. La música se presenta y predomina la narración escalándose entre las imágenes.

Se menciona lo onírico. Dormir involucra soñar y eso ayuda al despertar, hay de nuevo un regreso a las primeras imágenes, se muestra otra interposición de las tomas con aquella de la mujer haciendo estos ejercicios de respiración y luego abre los ojos. El tacto está presente durante todo el video de manera palpable, se comenta en el texto y esta última reflexión se encarga de argumentar la relación entre el soñar y respirar. Entre vivir y morir. En este también se encuentra el sentir poético. Existe un juego con la voz editada para hacer eco, pretendiendo confundir la noción de estar dormido o despierto. Se potencia este sentimiento con las imágenes:

[…]“El mundo es para los que abren los ojos cada mañana

También para los que duermen

Pero no todos saben

Si están dormidos

O despiertos” […]

Aquí los sueños ya no sólo dictan la posición en un estado sensorial, sino que eluden al deseo y al futuro. El tacto sirve como marca de percepción entre un estado y el otro. Resultando un ensayo para la reflexión de la consciencia humana; soñar no solo involucraría dormir, sino imaginar, anhelar. Es acertado el uso de la ciudad para contrastar las ideas de naturaleza en figuras que se vuelven familiares; la obra finaliza con la mujer despertando entre los versos finales del poema, que habla no en vano de reconciliación. La obra es acertada y está muy bien llevada, ya que logra claramente evocar un sentimiento de manera natural.



Título: The Major Oak

Autor: Eduardo Estala Rojas

Dirección: Enrique Saucedo González

Locución: María de los Ángeles Granados Mata

Producción: Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, AEDigital Estudio, México

Duración: 2:15 min

Año: 2023

Reseña: Alberto Mata Ramos

Sinopsis: Ganador del concurso de videopoemas POEX 2023, Poesía en Xixón, España (17-25 de marzo de 2023). La obra narra con una voz en off el poema que acompaña escenas de una mujer que camina por los callejones del centro histórico de Guanajuato, México. Resaltan temas de naturaleza y feminidad. El albor del alma y su relación con lo onírico. Presentes en un formato con fuertes relaciones pictóricas entre el texto y la imagen.


  • Alberto Mata Ramos es estudiante de Letras Españolas en la Universidad de Guanajuato, México. Colaborador del CineClub UG y el Coloquio Nacional Efraín Huerta; organizador de su 11 y 12 edición, así como encargado de la logística y enlace cultural. Reconocimiento en áreas diversas de Literatura Mexicana y Literatura Comparada, reconocimiento en cursos de guion y teoría cinematográfica por parte del CineClub UG. Especialidad de investigación literaria y lingüística, teoría de la adaptación, historia y cultura general. Contacto: aruberutodesu@gmail.com

Ópera, política migratoria y un documento histórico

El elenco de la ópera: “I’m a dreamer who no longer dreams”. Crédito de las fotografías: Ragnar Conde.

César Octavio Moreno Zayas

El 9 de mayo de 2025, fui al estreno en México y Latinoamérica, de la ópera: “I’m a dreamer who no longer dreams”. La ópera con música de Jorge Sosa, libretto de Cerise Lim Jacobs, y la dirección musical de Alberto Alonzo; narra las vicisitudes de Rosa, una inmigrante indocumentada en los Estados Unidos; quien después de una protesta es encarcelada y espera un juicio del cual ella será condenada a prisión y luego deportada, debido a su condición migratoria.

Sin embargo, la situación legal se complica porque la hija de ella que sí tiene ciudadanía estadounidense, no sería deportada. Originalmente, la ópera se compuso en el 2018 y se estrenó en el 2019 en Boston, con otra producción en el 2022 en Pittsburgh. El estreno en México de esta ópera fue producido por Escenia Ensamble A.C. y tuvo dos presentaciones en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris de la Ciudad de México, los días 9 y 11 de mayo y habrán otras dos presentaciones los días 17 y 18 de mayo, en el Teatro San Benito Abad del Estado de México.

El elenco está integrado por Mariela Angulo en el papel de Rosa y Tania Solís como Singa, su abogada. La trama gira mayoritariamente alrededor de estos personajes en donde Rosa está en la cárcel detenida, luego de una protesta y que será juzgada por la muerte de unos bomberos; además por su situación migratoria sería deportada. Las dos intérpretes lograron conectarse adecuadamente en su rol; particularmente Mariela, creando una Rosa que sufre, se preocupa y se enternece.

El elenco también incluye a Ana Silvia Sánchez como la fiscal, Jessica García quien interpreta a la madre de Singa y Belinda González en el papel de un gangster. Estos personajes enriquecen la historia al presentar más detalles de la trama de las dos protagonistas; en particular, el pasado de Singa y de los conflictos que ella sufre, historias que harán que Rosa le tenga confianza. El trabajo de las tres cantantes fue sobresaliente a pesar de que algunos de estos roles tuvieron interpretaciones limitadas, ya que es una ópera que se centra en Rosa y Singa.

Algo a destacar fue la dirección escénica de Ragnar Conde, quien con pocos elementos y con una ópera que se desarrolla dentro de la celda de Rosa, logra dar momentos altamente interactivos y que enriquecen la información al espectador para comprender mejor el drama. La partitura concluye con un coro infantil el cual fue interpretado por los coros “Metropolitano Huitzilli”, dirigido por Ruth Escalona y  el “Coro Vox Coeli CEL”, dirigido por Edgar Flores Magaña.

Estos coros infantiles también fueron parte de diversos personajes silentes que en un plano paralelo al de Rosa y Singa, nos presentaban cosas que narraban las dos protagonistas; esto podría ser de experiencias pasadas o ideas esperanzadoras. La Camerata Escenia, fue dirigida por Alberto Alonzo con un trabajo adecuado, según la partitura y haciendo un gran trabajo en conjunto entre solistas, coros y ensamble.

Asistir a esta función fue una experiencia interesante y recomendable. Se podría haber apreciado un programa de mano más informativo y además mencionar los créditos pertinentes, así como contar más detalles de esta obra.  Sin embargo, algo por lo que vale la pena estar atento a ésta ópera estrenada originalmente en el 2019, es que el final muestra a Rosa en la cárcel con un futuro incierto sobre su deportación y Singa, que acepta cuidar de Sol, hija de Rosa, quien posiblemente por haber nacido en los Estados Unidos, tendría el ahora polémico: Birthright citizenship.

Entonces, este final, que aunque problemático se presenta como esperanzador, ya que Sol puede quedarse en el país deseado y podría convertirse en un anecdotario de leyes derogadas, pues actualmente hay una discusión pública sobre este tema. En suma, es una ópera interesante para ver y explorar, el elenco y equipo creativo lograron transmitir muchas de las emociones y reflexiones que la partitura y libretto muestran; aunque enriquecerlo con más notas al programa de mano, podrían poner ésta ópera en un nivel de valoración más alto.

Para más información clic AQUÍ.


  • César Octavio Moreno Zayas es el director de Ópera en Movimiento A.C. y doctor en Música por la Universidad de Nottingham, Reino Unido. Correo electrónico: info@operaenmovimiento.com

El huracán de realidades de los Náayeris

Marcos M., quien vivió en carne propia la discriminación, logró obtener sus 2 carreras universitarias como licenciado en Educación Primaria y Educación Preescolar en el Medio Indígena y como licenciado en Administración. Crédito de la fotografía: Jazmín Ivonne Mortera Álvarez.

Por Jazmín Ivonne Mortera Álvarez

Los Náayeris son un pueblo que viven en las montañas y abarcan parte del Municipio del Nayar, en el Estado de Nayarit, México. Su historia va acompañada de resistencia revolucionaria, en el siglo XVII, fueron evangelizados por los jesuitas y luego por los franciscanos. Además, este pueblo se divide en Cora Alta y Cora Baja. El primero, refleja una realidad de pobreza extrema con caminos de terracería de difícil acceso, obstáculos para conseguir apoyos laborales y obtener comida o asistir a una clínica médica. La forma de vestir en las mujeres es falda larga y blusa de manga larga. El segundo, se caracteriza por el cambio de variante de su lengua y vestimenta[1]; sin embargo, cuentan con situaciones de pobreza en menor medida, pues la diferencia radica en que tienen más acceso al mundo laboral acercándose a municipios como Ruiz o migrando a la ciudad de Tepic. Asimismo, hay carreteras de fácil acceso y la facilidad de estudiar en la Universidad Tecnológica de la Sierra, que se ubica en la mesa del Nayar. En las siguientes líneas se relatará las formas de vivir, miradas y retos actuales del pueblo Náayeri.

Las realidades de los Náayeris de la Cora Alta

Las comunidades que forman parte de la Cora Alta son: Ciénega de los Gervacios, Huizaches, Minitas,  Rancho Viejo, Santa Teresa, Cabezas, Carrizo, El Cangrejo, Linda Vista,  Las Mesitas, las Guacamayas, Santa Anita, Ojo de Agua, la Cieneguita, entre otras.  Si bien, algo que los caracterizan a estos pueblos originarios, es la idea de que su personalidad tiene como resultado de las etapas históricas que vivieron sus antepasados y eso afectó su manera mental, psicológica, emocional y espiritual. En la actualidad, tratan de cuidar sus tradiciones orales de filosofías ajenas a su cosmovisión.

En los últimos años y con la presencia de la pandemia provocada por el  SARS-CoV-2 (Covid 19), se disparó aún más la hambruna[2], cuentan con poco maíz sembrado ya que gran parte de los cultivos han caído en manos de propiedad privada que se dedican al cultivo de la amapola[3]. A pesar de dicha situación, hay comunidades como la Ciénega de los Gervacios que buscan maneras de alimentarse y una de ellas es el caldo de huesos viejos que reciclan, maruchan, tortillas, queso que ellos mismo elaboran y de vez en cuando frijoles y carne seca. Los que tienen más posibilidades económicas comen huevo, arroz y carne, lo mismo aplica para toda la Cora Alta. Por su parte, se puede observar que algunos  náayeris para salir de su realidad son adictos a la Coca-Cola, alcohol, solventes y toncho.

Otra realidad de estos pueblos originarios, es el manejo de políticas públicas diseñadas a partir de creencias para respetar sus usos y costumbres. En un caso específico, la campaña de «Techos de cartón» para la población se creó para que tuvieran una vivienda “digna” la cual se llevó a cabo en todo el municipio del Nayar, a partir de los últimos gobiernos. Sin embargo, dichas formas de pensar hacen creer que los gobiernos aún no se han involucrado de lleno para co-crear en conjunto nuevas estrategias y diseños para que los originarios vivan con la parte tradicional y moderna, buscando el balance y equilibrio que no interfiera en su modo de vivir; por ejemplo, crear reuniones para explicar los beneficios y consecuencias de seguir cocinando con leña dentro de los hogares en donde no hay ventilación.

En su cotidianidad, la mayoría de los habitantes de la Cora Alta no cuentan con baño, existe un sitio especial al aire libre en donde hacen sus necesidades, van al río a ducharse y a lavar su ropa, para llegar a él caminan alrededor de 2 a 3 kilómetros. Es preciso comentar que muchas de las casas de esta comunidad son de madera de 4 metros de largo por 3 de ancho aproximadamente; según ellos, son de ese tamaño porque así están más calientitas. Recordemos que viven entre las montañas en donde el clima es extremadamente frío, llegando a caer nieve en partes como Santa Teresa y rancherías cercanas, por mencionar algunos sitios.

Los nuevos Náayeris

Cabe resaltar que muchas personas de la Cora Alta, se encuentran en modo de supervivencia, es decir, que no tienen el tiempo para cuestionarse la realidad que viven, pues están en la búsqueda continua de “tener para comer”. Sin embargo, existen aquellos llamados «rebeldes» como Jacinto Canek y Rey Nayar, que van alentando a sus comunidades a hacer las cosas diferentes, retomando sus saberes y cuestionando su realidad. El mayor reto es que aprendan a pescar, que salgan del victimismo, y se den cuenta que tienen una herencia y legado ancestral para re-aprender a vivir en armonía tanto con la Madre Tierra y los nativos y no nativos.

Varios adolescentes deciden bajar de las montañas al bosque de cemento para cumplir un sueño universitario, como ejemplo tenemos el caso de Marcos M., quien vivió en carne propia la discriminación, la incomprensión por parte de algunas personas que no son nativas y que no conciben el mundo como ellos lo hacen; a pesar de esas situaciones, logró obtener sus 2 carreras universitarias como licenciado en Educación Primaria y Educación Preescolar en el Medio Indígena y como licenciado en Administración. Además, es el creador de su propia marca de ropa “Chim+iri”, que hace alusión a los bordados y colores de su pueblo. Este joven eligió innovar buscando el balance entre lo tradicional y moderno, pues sabe que estamos en una constante evolución. Es importante resaltar que él es uno de los primeros del pueblo Náayeri de la Cora baja en sacar su propia marca. Más jóvenes como Marcos, han bajado de su lugar de origen para estudiar la Universidad, como lo es Cosme y Edisa, la mayoría de ellos estudian en la Universidad Autónoma de Nayarit, Campus Tepic y en la Universidad Pedagógica Nacional, Campus Tepic. Sin embargo, mucho de los retos que ellos viven son el hambre, desnutrición y discriminación. A pesar de todo esto, salieron adelante y están superando esas terribles situaciones, gracias a que se van tejiendo redes de apoyos para estudiantes de pueblos originarios.

Finalmente, el reto para los Náayeris y todo el pueblo ancestral, consiste en abrazar la historia que les han contado de generación en generación para cargarla de nuevos sentidos y significados, cuestionarse con una nueva mirada y recuperar las memorias de los ancestros para volver a trabajar en su comunidad. En definitiva, las nuevas generaciones juegan un papel muy importante y decisivo, pues en sus manos está el seguir con el pensamiento de sus abuelos o re-significar todo lo que les han dicho para co-crear una comunidad en donde todos salgan beneficiados, teniendo como pilares sus raíces bien definidas y valores, ya que ha llegado la hora de trascender e ir más allá; así como Marcos lo está haciendo, que sin darse cuenta motiva a su comunidad a que se puede estudiar una carrera universitaria y que también se puede emprender un negocio propio, llevando por doquier el alma de sus raíces ancestrales.[4]


  • Jazmín Ivonne Mortera Álvarez es licenciada en Historia por la Universidad de Guanajuato, México.

Referencias:

[1] Para las mujeres de la Cora Baja su falda es corta de tablones y ligera con una blusa de manga larga, esto es debido al clima caluroso.

[2]Para comprender mejor lo expuesto con esto queremos explicar que antes de la pandemia, las personas de la Cora Alta bajaban a la costa para trabajar, y a raíz de dicho suceso mundial, esto ya no ocurrió más, dado que la población comenzó a tener  miedo a contagiarse. Además, hubo despidos masivos por dicha situación y es por eso que se vuelve parte de una de sus realidades extremas.

[3] Con esto nos referimos a que parte de terrenos náayeris se han vuelto  propiedad de personas interesadas y algunos pobladores han llegado a expresar que dichos terrenos son los de las barrancas, dado que por el clima del lugar es propicio para la siembra de amapola; esto último, no nos consta ya que en ningún viaje se dio acceso para llegar a esos terrenos, lo que sí sabemos es parte de los  testimonio de pobladores que expresan temor por el trabajo de “rayar la amapola”, pues según las personas llevan a trabajar a los niños para dicha actividad. Es necesario recalcar que es lo que la gente cuenta; por lo tanto, forma parte de una de tantas realidades del pueblo náayeri.

[4]Este artículo es el resultado de una  investigación con base de una expedición personal en el Nayar que comenzó en el 2018 y culminó en el 2020.

Roberto Luviano: poeta y ensayista mexicano

Crédito de la fotografía: propiedad de Roberto Luviano.

Este texto se publica como parte de un convenio de colaboración entre la Asociación de Escritores de México (AEMAC) y el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, con el propósito de promover a la literatura mexicana a nivel internacional. 


Presentación

Por Obed González Moreno
Investigador en la Asociación de Escritores de México (AEMAC)

El misticismo es el intento por revelar el misterio, es la otredad en la cual participamos y, en algunos casos de una forma irremediable, pertenecemos a ella, a aquello recóndito como lo es uno de los más asombrosos, la muerte. Los misterios de los mundos alternos nos incitan a crear ritos y mitos para lograr el acercamiento, el gran salto hacia aquello que se presenta impenetrable. Roberto Luviano, miembro de la Asociación de Escritores de México, por medio de la investigación y la escritura nos muestra su trabajo literario con la intención de que nos adentremos en estos terrenos donde también en la poesía —como elemento intrínseco del ensayo— convive lo secreto como una llave para aspirar a descifrar lo que se nos presenta insondable. 


Prolegómeno segundo: de las pasiones

Por Roberto Luviano

El significado de los ejercicios espirituales como un despliegue de nuestra conciencia interior ha permitido, desde lo imaginario, establecer un pacto entre nosotros y el mundo natural. Es a través de este proceso simbólico que podemos reconocernos parte de un todo psíquico, cosmogónico y patético, donde las pasiones extáticas, aquellas que nos permiten tener una aproximación con la dimensión sagrada, nos vinculan con el deseo y el goce que se enuncian en el lenguaje como proceso de un cuidado de sí.

Desde la práctica espiritual instauramos el Estado de Vigilancia, somos como esos vigías sobre altamar que cuidan del cardumen como un tesoro de la carne, cuando el alma cae desde la tormenta y desde el relámpago y el vislumbre de tierra está cerca. La vigilancia es parte fiel a nosotros, se adhiere a nuestra epidermis de la nada, hay que aceptar las condiciones del tiempo, del espacio y del Absoluto. El despliegue de la ontología lingüística nos permite centrar nuestro yo en una práctica concreta, una ordenación en su totalidad de nuestras pasiones.

Por otro lado, es el padecimiento de nuestra condición humana que nos hace factibles ante la materia, somos una proyección de sombras bajo neones intermitentes de nuestra sangre, en nuestro estado de visibilidad negamos lo que está al otro costado de nosotros, lo sagrado. Así las pasiones ante lo sacro se presentan como el vislumbre de la renuncia, el dejarse estar a la deriva de Él, en sí mismos y en nosotros en nuestra conciencia. Este proceso de despojo nos facilita la vía del encuentro con eso que se busca, pero no se nombra. Por consiguiente, las vías de acceso a la experiencia de la renuncia, se multiplican en medida del deseo y del goce.

Son de los rituales dolorosos de donde se desprende esta anatomía espiritual, que tiene como eje central una forma de apaciguar el sufrimiento y la angustia sobre la muerte, nuestra existencia es una vía láctea, donde la obscura noche se nos presenta como liberación, entonces surge la vida como proceso biológico sistematizado por Dios, por lo sagrado e invisible de las cosas y de los seres del mundo.

La flagelación por medio de instrumentos, es decir confeccionados desde una técnica, es la manera en que la vigilancia se sitúa en la mediación sagrada, entre el sacramento; como logos, no sólo como razón sino como entendimiento de la fundación de la palabra como un despliegue psíquico y un campo natural lingüístico que nos es dado.

Por ende, el mecanismo de flagelarse pretende tener como objetivo la libertad, el arrobamiento de una luz ilusoria de la verdad revelada, como reconocimiento y alteridad del otro y de lo otro. Es la renuncia al yo y al ser, una nulidad en la unicidad, la simbiosis nos hace esencialmente una naturalis existencia, sucesos. La práctica religiosa o espiritual es un dejarse ir a lo no nombrado, al silencioso acontecer universal, por lo tanto, nuestras pasiones en el Estado patológico son conexiones infraneuoronales de la verdad.

Se busca en estos ejercicios para templar al espíritu un pacto con la Verdad, con el verbo y la acción de la voluntad con el mundo natural, la esfera de nuestra existencia. Establecemos ritos desde el dolor para sabernos en el sufrimiento divino como el camino hacia lo visible. Por otro lado, la proyección mental de nuestra práctica de la fidelidad con la revelación, también se construye la idea de la Renuncia como una rebelión de nuestras pasiones ante el Todo.

El placer y el goce de la carne de Dios o de lo sagrado se convertirá en un habitus mundano, un reconocimiento de nuestra inteligencia terrestre desde nuestra carne y corporalidad. Idea de la carne como algo visible y como elemento Teofágico, que permite la materialidad sagrada y una corporalidad que nos permite un recubrimiento ante el suceso del mundo, por ende, una protección ante la totalización de lo sacro.

Tanto la vigilancia y la renuncia como aceptación de la libertad del ser, en tanto ser natural, nos conlleva a un grado de verdad, es por los ejercicios espirituales alejados de los reflectores del yo y de la persona que soy, en la intimidad de la caverna interior se crea y se forma la revelación pactada, una renuncia en la fe.


Crédito de la fotografía: Isabel Corona.

Roberto Luviano, Ciudad de México (1974). Es licenciado en Creación Literaria por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Cuenta con la Maestría en Docencia y Educación por la Universidad Tecnológica Latinoamericana. Ha publicado en poesía Falhar de Cornos (La perra pelona, 2009), Arqueología del Odio (Tintanueva, ediciones, 2003), Arqueología de la Ilusión (Premio para publicación, 2015, Ed. Ilusión) y Arqueología de la penumbra (Bitácora de vuelos, 2021). Ha sido antologado en cuento por la Asociación Mexicana de Pedagogía A.C en su colección Educere. En ensayo cuenta con Intermisticismos, prolegómenos a la narrativa mexicana (AEMAC, 2020). Actualmente es maestro en la UACM, su línea de investigación creativa y académica trata sobre el misticismo y sus vertientes. Es miembro de la Asociación de Escritores de México (AEMAC).

El origen del aroma de los chocolates elaborados con granos de cacao finos de Chiapas, México

Créditos de la imagen: Utrilla-Vázquez et al., Analysis of volatile compounds of five varieties of Maya cocoa during fermentation and drying processes by Venn diagram and PCA. Food Research International, Volume 129, 2020, 108834, https://doi.org/10.1016/j.foodres.2019.108834.

  • Por Marycarmen Utrilla Vázquez (Universidad Politécnica de Tapachula, México) y Carlos Alberto Gómez Moreno (Universidad de Nottingham, Reino Unido)

El cacao se encuentra en una gran variedad de productos farmacéuticos, cosméticos hasta alimenticios, principalmente: recubrimientos de chocolates, chocolates amargos, chocolates con leche, chocolate para beber y chocolate para hornear. El chocolate es uno de los productos más consumidos en el mundo debido a su agradable efecto sensorial asociado a su textura, sabor y aroma, así como los beneficios a la salud (chocolate oscuro). El chocolate oscuro es un producto obtenido de granos de cacao fermentados, secos, tostados y molidos. El chocolate oscuro está formulado con licor de cacao, azúcar, manteca de cacao, emulsionante y aromatizantes, los cuales intervienen en el desarrollo de la textura, apariencia y sabor final, que determinan los atributos en la elección y aceptación del consumidor.

Reino Unido, Ghana, Costa de Marfil, Bélgica y Suiza son países líderes a nivel mundial en productos de cacao. En el 2017, la industria del chocolate utilizó aproximadamente el 45% del cacao producido y tuvo un valor de 106.19 millones de dólares. Los tradicionales mercados consumidores de chocolate son Europa occidental y América del Norte, donde demandan chocolates con beneficio a la salud y sabores exóticos. Los chocolates más demandados son los elaborados con cacao de origen único, productos con contenido reducido de azúcar, chocolate premium y oscuro, así como de nuevos sabores.

Los tipos de cacaos que se utilizan para la elaboración de chocolate son: Forastero, Trinitario y Criollos.  Sin embargo, el mercado mundial del cacao distingue entre dos amplias categorías de cacao en grano: cacao en grano «fino o aromatizado» y cacao en grano «a granel» u «ordinario». Los granos de cacao fino o de sabor se producen a partir de las variedades de árboles de cacao Criollo o Trinitario, mientras que los granos de cacao a granel (u ordinarios) provienen de los árboles de Forastero. La diferencia entre el cacao fino o aromatizado y el cacao a granel, está en el sabor más que en los demás factores de calidad. Los sabores finos incluyen frutas (frescas y doradas, frutas maduras), notas florales, herbales y de madera, notas de nueces y caramelo, así como bases de chocolate ricas y equilibradas.

En el 2017, la producción mundial de granos de cacao alcanzó los 5.2 millones de toneladas y se encontró distribuida principalmente en África (70.4%), seguida de América (15.4%), Asia (13.2%) y Oceanía (1%). Del total de la producción, 5% es Cacao Fino. En el 2016, Ecuador y México (cacao procedente de Tabasco) fueron los países líderes en la producción de Cacao Fino de Aroma (FFC, por sus siglas en inglés), ocupando el 1er. y 2do. lugar, de acuerdo con la Organización Internacional del Cacao (ICCO). Actualmente, el cacao mexicano se encuentra recertificado al 100%. Los principales estados productores de cacao en México son: Tabasco (65%), Chiapas (34%) y Guerrero (1%) (SIAP, 2018). Las principales variedades de cacao Criollo y Trinitario que se han identificado en Chiapas son: Lacandón; Carmelo; Lagarto; Rojo Samuel; Arcoíris y Regalo de Dios.

Recientemente, Utrilla-Vázquez, M., et al., (2020), realizaron un estudio preliminar para identificar los compuestos volátiles de cinco variedades de cacao finos: Carmelo, Rojo Samuel, Lagarto, Arcoíris y Regalo de Dios, originarios de Chiapas, México, durante los procesos de fermentación y secado. En el perfil de compuestos volátiles, se compararon las diferencias relativas a los procesos de poscosecha (fermentados y no fermentados), utilizando un análisis estadístico del diagrama de Venn y un análisis multivariado de componentes principales (PCA). Como resultado, se identificaron ciento once compuestos diferentes empleando una micro-extracción en fase sólida y cromatografía de gases acoplada a masas (SPME-HS GC-MS), estos compuestos estuvieron principalmente relacionados con notas aromáticas deseables generadas por ésteres, aldehídos, cetonas y alcoholes. Las diferencias en la composición química de los compuestos volátiles se asociaron al proceso y en menor proporción a las variedades de cacao. Los cacaos Lagarto, Rojo Samuel y Regalo de Dios, contenían más de los principales compuestos volátiles que dan lugar a perfiles aromáticos deseables en los chocolates oscuros. Se determinó que el proceso de fermentación es importante para la generación de los precursores de aroma que son esenciales en el productor final: el chocolate.

Calva-Estrada, S.J, et al., (2020), realizaron un estudio para identificar el comportamiento del punto de fusión, la composición de la grasa, el contenido bioactivo y el perfil volátil de los chocolates oscuros comerciales para identificar posibles patrones relacionados al genotipo y / u origen del cacao de América Latina. El análisis de compuestos bioactivos demostró gran variabilidad entre muestras independientes del origen, genotipo y contenido del cacao. En relación con los resultados obtenidos del perfil aromático, estos permitieron discriminar los chocolates con relación al origen y genotipo del cacao. Compuestos como tetrametilpirazina, trimetilpirazina, benzaldehído, y el furfural podría considerarse como marcadores aromáticos de chocolate amargo derivados de los cacaos latinoamericanos (región de América del Norte: México).

Aún es escasa la información científica relacionada a los cacaos finos de aroma y los chocolates elaborados con granos de cacao finos provenientes de México; sin embargo, la exportación es cada vez mayor por los perfiles aromáticos únicos que se generan en la elaboración del chocolate. Diversas instituciones mexicanas se encuentran realizando proyectos de investigación y desarrollo orientados a generar conocimiento básico y técnicas avanzadas que permitan innovar los procesos de la elaboración de productos de cacao y así expandir las oportunidades de comercio en los mercados de mayor importancia, como lo es el de Reino Unido.


Referencias:

  • Utrilla-Vázquez, M., Rodríguez-Campos, J., Hugo Avendaño-Arazate, C., Gschaedler, A., Lugo-Cervantes, E., Analysis of volatile compounds of five varieties of Maya cocoa during fermentation and drying processes by Venn diagram and PCA, Food Research International (2019), doi: https://doi.org/10.1016/j.foodres.2019.108834
  • Calva-Estrada, S.J., Utrilla-Vázquez, M., Vallejo-Cardona, A., Roblero-Pérez, D.B., Lugo-Cervantes, E., Thermal properties and volatile compounds profile of commercial dark-chocolates from the different genotypes of cocoa beans (Theobroma cacao L.) from Latin America, Food Research International (2020), doi: https://doi.org/10.1016/j.foodres.2020.109594

  • Marycarmen Utrilla Vázquez es Doctora en Ciencias en Innovación Biotecnológica con especialidad en Biotecnología Agroalimentaria. Actualmente es Profesora-Investigadora de Tiempo Completo en Ingeniería Agroindustrial de la Universidad Politécnica de Tapachula, Chiapas, México. Su línea de investigación se enfoca principalmente en tecnología poscosecha de frutas y hortalizas tradicionales de México y en desarrollo e innovación de nuevos alimentos. Correo electrónico: marycarmen.utrillav@uptapachula.edu.mx
  • Carlos Alberto Gómez Moreno es originario de Chiapas, México. Obtuvo los títulos de Ingeniero en Mecatrónica y de Maestro en Ingeniería con especialidad en Sistemas de Calidad y Productividad por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Actualmente se encuentra estudiando el Doctorado en Filosofía en Ingeniería en Manufactura, en la Universidad de Nottingham, Reino Unido. Correo electrónico: carlos.gomez@nottingham.ac.uk

Al patíbulo las teorías de la prevención. La hecatombe de una ilusión

El Dr. Jur. Gilberto Martiñón Cano, impartiendo cátedra. Fotografía: cortesía del autor.

Por el Dr. Jur. Gilberto Martiñón Cano


Resumen: Definitivamente el fin del derecho penal no es la prevención del delito, por lo que se derrumban las conclusiones de los autores que las asumen, razón por la que resulta obligado a replantear un propósito diferente como lo es el restablecimiento del tejido social o evitar que se siga dañando acorde a las características de cada caso concreto.

Palabras clave: Teoría del restablecimiento del tejido social. El fin del derecho penal. El fin de la pena. Las tesis del fin de la pena. Funcionalismo. Normativismo.

Abreviaturas, latinismos y siglas empleadas: Cfr. Confrontar. Dr. Jur. Doctor en derecho. p. Página. pp. Páginas. Vid. in extenso. Véase ampliamente. 


«Sí descubres por experiencia propia que algo es un hecho y contradice lo que ha escrito alguna autoridad, entonces debes abandonar la autoridad y basar tu razonamiento en tus propios hallazgos».

Leonardo da Vinci

Hoy, en primera parte del siglo XXI, existen a nivel mundial varios exponentes del derecho penal y, en el sistema jurídico romanico-germánico hay 2 representativos, de lo más conocidos, Roxin con la escuela del funcionalismo y Jakobs con la del normativismo.

Su liderazgo intelectual se ha vuelto casi místico y cada una de sus afirmaciones son asumidas, por muchos, como verdades indiscutidas al grado de que consideran blasfemo refutarlos. En todo caso, sólo Roxin puede criticar a Jakobs y Jakobs hacer lo propio con Roxin y, a lo más, excepcionalmente y en temas periféricos se permite diferir a otros importantes profesores de derecho penal.

Prácticamente se les ha otorgado un papado jurídico que por otro lado implica una dictadura del argumento ad homine o un cacicazgo intelectual, intimidante para los que se atrevan a pensar diferente. Cierto, debe aplaudirse la seriedad de sus investigaciones, lo ordenado y lo metódico. Pero, algunas de sus afirmaciones en torno al fin del derecho penal, son francamente insostenibles.

Ambos parten de un tema que desde el siglo pasado se consideraba concluido y consistente, en que el derecho penal tiene el propósito de prevenir el delito.[1] Variando la forma en la que sostienen se materializa la prevención. Roxin,[2] afirma que la prevención es para los bienes jurídicos (criterio dialéctico general y especial).  

En tanto Jakobs,[3] asegura que no hay protección a bienes jurídicos, pues cuando el derecho penal interviene ya hay una afectación. Entonces, lo que verdaderamente protege es la expectativa de que no exista una defraudación a las normas, las que cuando son violadas necesitan recobrar su vigencia y lo que hace la pena, existiendo proceso de comunicación entre la defraudación de la norma y la pena.[4]

Es decir, uno sostiene que el fin del derecho es amenazar a la sociedad con la ley, para que la cumpla y si delinque para que no lo vuelva hacer. Mientras otro dice que es para que la ley se comunique al colectivo y lo convenza de que se porte bien. Palabras más, palabras menos, creen que el fin del derecho penal es prevenir. ¿Realidad o ficción?, ¿realidad o visión cándida?, ¿realidad o argumento francamente incorrecto?

La realidad mexicana evidencia como un hecho notorio que las leyes con castigos severos, no han prevenido la delincuencia, ni la reincidencia, ni la habitualidad. Además, la afirmación de que el derecho penal sirve para prevenir, sencillamente no tiene forma científica de probarse.

Lo que efectivamente disminuye el delito escapa al derecho, tal como fortalecer la clase media y, los verdaderos factores de  prevención delincuencial, no utopías, son programas de política criminal que inhiben los factores de riesgo.[5]

Creer que el derecho penal previene el delito contra la abrumadora evidencia de lo contrario, es insostenible científicamente y subsiste gracias al respaldo argumentativo del ocultismo o en el simbolismo o de ganas de creer o de actos puramente de fe.

Este tipo de errores se han repetido a lo largo de la historia, como cuando un grupo mayoritario, incluido la santa inquisición, creía que el sol giraba alrededor de la tierra, a lo que respondió Galileo: Eppur si muove, sin embargo, se mueve.

En efecto, se mueve y si se mueve uno de los cimientos del derecho penal: ¿qué será de las construcciones dogmáticas de Roxin, Jakobs y otros famosos?, ¿será mejor consentir el error por la hecatombe que se avizoran?, ¿era mejor aceptar que el sol se movía alrededor de la tierra? La verdad os hará libre, por lo que la afirmación de que el fin del derecho penal es prevenir, después de este juicio debe mandarse al patíbulo y concluir con el reinado de esa ilusión.

¿Entonces para qué sirve el derecho penal? o ¿no sirve para nada? o ¿sólo sirve para castigar, para meter la gente a la cárcel? Definitivamente es inaceptable el castigo por el castigo y, con sólidos argumentos, desbancando a las tesis de la prevención surge la postura de la restauración del tejido social.

Última tesis que puntualmente sostiene que el fin del derecho penal es retornar las cosas a como idealmente deberían estar antes de los hechos, en la medida de lo posible y si no es posible evitar que el problema se agrande, todo dependerá de cada caso concreto.

Por ejemplo, en el hipotético caso de que cometa un homicidio imprudencial y donde las causas fueron la violación de deber de cuidado del conductor de un autobús que no hizo alto total en la parada destinada a subir peatones, se encontraba una persona con capacidades diferentes que no tenía plena movilidad en una de sus  piernas, de forma que no pudo subirse al autobús, violando así los reglamentos correspondientes. No tenía el equipamiento para minusválidos y circulaba con autorización expedida irregularmente por corrupción.

En este caso, el derecho penal además de imponer un castigo penal al delincuente, debe ordenar a la dirección de trasporte público que el camión vuelva a circular hasta que tenga el equipamiento para minusválidos que la ley exige y, si hubo corrupción, se inicie una investigación para deslindar responsabilidades.

Las bases de un nuevo derecho penal están dadas y falta su material de ejecución que dependerá del abandono de los argumentos mágicos de la ilusión del fin etéreo de la prevención. 


Referencias bibliográficas:

[1] Cfr. Stratenwerth, G.: Derecho penal. Parte general. El hecho punible. 4ª. Edición totalmente reelaborada. Traducción de Manuel Cancio Meliá y Marcelo A. Sancinetti. Editorial Hammurabi. Buenos Aires, Argentina. 2000. p. 12.

[2]  Vid. in extenso Cfr. Roxin, C.: Derecho penal. Parte general. Tomo I. Fundamentos. La estructura de la teoría del delito. Traducción de la 2ª. Edición alemana y notas por Diego Manuel Luzón Peña. Miguel Díaz y García Conlledo y Javier de Vicente Remesal. Civitas. Madrid, España. 1997; passim.

[3] Vid. in extenso Jakobs, G.: Derecho penal. Parte general. Fundamentos y teoría de la imputación. 2ª. Edición corregida. Traducción: Joaquín Cuello Contreras y José Luis Serrano González de Murillo (universidad de Extremadura). Marcial Pons. Madrid, España. 1997; passim.

[4] Cfr. Greco, Luis.: En Alemania el finalismo está muerto. Entrevista. En legis ámbito jurídico. https://www.ambitojuridico.com/noticias/invitado/educacion-y-cultura/en-alemania-el-finalismo-esta-muerto. Consultado el 7 de enero del 2019.

[5] Vid in extenso Masten, A. y Powell, J: A resiliency framework for research, policy and practice: En resilience and vulnerability: Adaptation in the context of childhood adversities. Suniya Luthar ed. Cambridge, Cambridge University Press, 2003. Pp. 1 y ss.


  • Juez Dr. Jur. Gilberto Martiñón Cano. Doctor en Derecho por la Universidad de Granada, España. 

Comunidad internacional apoya a guanajuatenses

El empresario José Oswaldo Torres Sánchez, encargado de la gestión y logística del programa humanitario “Ayuda al necesitado”. Fotografía: Eduardo Estala Rojas.

Por Eduardo Estala Rojas

Con el lema de “Ayuda al necesitado” la comunidad internacional de Guanajuato, unió esfuerzos con la Frutería Torres Hermanos “El Moreno”, para entregar despensas a familias guanajuatenses que se quedaron sin ingresos por la pandemia del COVID-19.

“Actualmente, muchas personas están sin empleo y sin recursos económicos para salir adelante, así que requieren de nuestro apoyo y solidaridad en estos momentos difíciles”, indicó el empresario José Oswaldo Torres Sánchez, encargado de la gestión y logística.

Desde hace 10 semanas, 1525 familias guanajuatenses se han beneficiado con despensas a través del programa humanitario “Ayuda al necesitado”, que incluye alimento para perros y gatos. Los apoyos se entregan a adultos mayores, madres solteras y personas que han perdido su empleo a causa de la pandemia.

Karen Yee, José Oswaldo Torres Sánchez, Paul Moore, integrantes del programa humanitario “Ayuda al necesitado”. Fotografía: Eduardo Estala Rojas.

“Estoy agradecido con México por haberme dado la residencia permanente. Por ello, creo en la compasión y la generosidad hacia los demás. Siento la responsabilidad social de compartir mis recursos y mi tiempo para apoyar el programa humanitario “Ayuda al necesitado”,” expresó Paul Moore, originario de Idaho, Estados Unidos, miembro del equipo de recaudación de fondos económicos.

Con previo registro, se entregan las despensas los días sábados a partir de las ocho de la mañana, en la Frutería Torres Hermanos “El Moreno”, ubicada en la Plazuela del Baratillo número 6, en el centro histórico de la ciudad de Guanajuato. Para las entregas de las despensas se cuenta con el apoyo del personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y Protección Civil del Municipio de Guanajuato.

“Cada sábado nuestro equipo de donadores y voluntarios están otorgando despensas a las personas más necesitadas. Agradecemos el apoyo de las autoridades municipales quienes están supervisando nuestro proyecto humanitario para que todo esté en orden y siga saliendo bien”, agregó Torres Sánchez. 

Equipo del programa humanitario “Ayuda al necesitado”. Fotografía: Eduardo Estala Rojas.

El programa humanitario “Ayuda al necesitado”, surgió el 16 de mayo de 2020, con el apoyo de la comunidad internacional que reside en la ciudad de Guanajuato, así como de la comunidad local, voluntarios y trabajadores de la Frutería Torres Hermanos “El Moreno”. En colaboración con el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, Amigos de los Animales de Guanajuato A.C. y la cofradía «La Orden de la Flor de Lis» Scouts de Guanajuato.

“Soy una huésped aquí en México que me dio la bienvenida y me da una gran vida con buenas amistades. Creo que en este tipo de situaciones la gente debería de hacer todo lo que pueda por ayudar a las personas con necesidad y ser parte de la comunidad”, comentó Karen Yee, originaria de Nueva York, Estados Unidos, integrante del equipo de recaudación de fondos económicos.

  • Para las personas que estén interesadas en donar económicamente pueden hacerlo a través de la siguiente cuenta PayPal de Paul Moore: https://www.paypal.me/pacer2010 y a la cuenta de Banco Banamex: 4766841497322993, o directamente en la Frutería Torres Hermanos “El Moreno”, Plazuela del Baratillo No. 6, Zona Centro, Guanajuato, Guanajuato, C.P.36000, México. Teléfono: 473-73-22827. Celular: 473-124-6878. fruteria.torres.hnos@gmail.com / http://fruteriatorreshnos.com

 

 Fotografía: Lidia Á. García González.

Eduardo Estala Rojas es el director fundador del Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido.  Actualmente, es el asesor principal del evento académico más importante de estudios mexicanos en el Reino Unido: XVIII Symposium of Mexican Studies and Students in the United Kingdom, 2021, que se realizará en la Universidad de Nottingham.