
En junio, bajo la tutela del Consulado Honorario de México en Eslovaquia y con la ayuda de la señora Danka Pastekova, se organiza desde hace veinticinco años, los días de la cultura mexicana en Bratislava. Crédito de la fotografía: Magisterial.sk.
Dominika Ružičková
Me llamo Dominika Ružičková estudié en la Universidad Comenius de Bratislava: español, italiano y culturas prehispánicas; durante mi doctorado puse especial atención a la cultura mexicana, ya que escribí mi tesis sobre los aztecas. Tengo 29 años, soy casi invidente y soy de Bratislava, Eslovaquia.
En este artículo exclusivo para el Mexican Cultural Centre (MCC), quisiera hablar sobre la cultura mexicana en Eslovaquia o la vinculación entre la cultura eslovaca y mexicana. Aunque no se puede abarcar toda la extensión de la cultura de todo un patrimonio material e inmaterial de cada país, destacaré brevemente los puntos claves para conocer mejor estas dos bonitas y ricas culturas eslovaca y mexicana, a pesar de las diferencias que puedan existir de vinculación entre ellas.
Es importante mantener vivas las tradiciones y conservarlas para las próximas generaciones, y también divulgar las culturas en otros países para conocerlas mejor y fortalecer las relaciones positivas entre Eslovaquia y México. Cada país tiene su propio folclore e identidad pero siempre su folclore puede ser enriquecido sobre los elementos de otra cultura.
Si empezamos desde la mitología de que cada cultura en el principio de la creación, se repiten los patrones como la gente antigua creían en varios dioses de la naturaleza o del diluvio que puede destruir la tierra y que los dioses principales fueron dioses solares. En especial los aztecas, quienes creían que el dios sol les envía a buscar su lugar prometido en donde asentarse y será allí donde verán un águila devorando a una serpiente en un nopal. Hoy en este lugar está México y su simbología principal es una serpiente emplumada.
En el antiguo territorio de Eslovaquia antes de que llegaron habitarlo los antiguos eslavos y romanos, vivían en esta parte los celtas y otras civilizaciones antiguas que tenían aquí la influencia de los druidas con sus rituales, fiestas y tradiciones, que muchas veces incluían adoración de los dioses, rituales mágicos y sacrificios de animales o humanos; aunque cada uno fue diferente, aquí también se puede ver la similitud con los rituales aztecas o incluso civilizaciones antes de los aztecas como los olmecas y mixtecas.
Entre muchos dioses de la religión celta podríamos mencionar al dios solar Taranis y Sucellos (o Sucelus), que tiene diseñado como un disco solar con un martillo en la mano derecha. Otros son dioses de la guerra, la lluvia y la fertilidad como la diosa Brigid (o Brighid). También adoraban las diferentes hierbas, árboles y flores que consideraban mágicas, cuando todas estas culturas antiguas estaban estrechamente vinculadas con la naturaleza: desde el nacimiento hasta la muerte querían tener siempre contentos a los dioses para lograr una buena cosecha durante el año, ya que de eso dependía su vida. De esta manera, los diferentes rituales prevenían las diferentes catástrofes naturales o la muerte, pues estaban estrechamente vinculados con la naturaleza y la madre tierra, porque mayormente sus actividades principales fueron la ganadería, agricultura, orfebrería y cerámica.
Igualmente, los aztecas adoraban a diferentes dioses como su dios principal solar: Huitzilopochtli; asimismo, tenían a otros dioses como el de la lluvia, trueno y fertilidad. Para ellos, el cultivo del maíz fue el más importante. Los principales mediadores entre los humanos y los dioses fueron los sacerdotes.
Por otro lado, las fiestas principales de los celtas fueron cuatro y se hacían siempre en el principio de cada estación del año; justamente, para asegurar la buena cosecha durante todo el año. La primera fiesta era el primero de enero y se llamaba Imbolc y servía para la purificación. La segunda era el primero de mayo: Beltine (o Beltane), que dividía el año en época fría y caliente o estaba relacionado con el fuego. El tercero era el primero de agosto: Lugnasad se refería al dios Lugh (también conocido como Lug o Lugus). El cuarto más importante se celebraba el primero de noviembre: Samhain, en el cual existen más mitos porque se celebraba en el solsticio de invierno; hoy en día, por esta celebración se creó el Halloween. Los aztecas igualmente tenían muchas fiestas diferentes a los dioses de fuego, cosecha, fertilidad o para la diosa de la lluvia. Actualmente, es la celebración alrededor de primero de noviembre que se conserva como el día de los muertos.
Los antiguos eslavos también tenían diferentes celebraciones en algunas tradiciones que se mantienen hasta el día de hoy en Eslovaquia; especialmente, en los pueblos en cada estación del año. En la primavera; por ejemplo, celebraban antes de la pascua y para dar la bienvenida a esta estación del año: hacían una muñeca Vesna o morena de paja y, luego, la quemaban o echaban al río para despedirse del invierno y dar la bienvenida a la nueva primavera. Para el fin de verano, se hacían “Dožinky” que era un agradecimiento por la buena cosecha. En el otoño, durante los días de las “brujas”; el Día de santa Catalina (Katarína) el veinticinco de noviembre y el Día de santa Lucía (Lucia) el trece de diciembre, marcan el inicio de las tradiciones populares arraigadas en el folclore, marcando el periodo de invierno. Asimismo, la tradición de hacer “Priadky”, por las largas noches de invierno en donde las mujeres cocían la lana de los animales. Además, el veinticuatro de junio, Día de san Juan que también fue relacionado con el fuego. Y el dos de febrero que fue parecido como el Día de la Candelaria o Hromnice.
Muchos restos de estas culturas antiguas se encontraron en diferentes regiones de Eslovaquia y México, como los monumentos históricos: castillos o, en caso de México, pirámides. Lo que se refiere al folclore actual; especialmente, el patrimonio inmaterial como es la comida, música, danzas y trajes. En Eslovaquia, un traje nacional y tradicional se llama “kroj”, que depende de cada región. Normalmente, es un traje colorido bordado de lana o algodón con diferentes dibujos. En México, se usan para diferentes danzas nacionales y con el típico sombrero grande.
En ambos países cada región tiene sus danzas populares típicas; por ejemplo, en Eslovaquia el grupo de danzantes más famosos es “Lúčnica” y también es popular el vals, entre otros. Asimismo, un instrumento musical típico de Eslovaquia es un instrumento musical de madera llamado: “fujara”. En México es muy popular el mariachi. La gastronomía eslovaca está basada en las patatas y en otros productos típicos como el queso de oveja bryndza como el bryndzové halušky. Igualmente, la comida mexicana es muy variada usando muchos productos frescos de la plantación de café, cacao, agave y maíz.
Es importante mantener las diferentes tradiciones de ambas culturas y divulgar a Eslovaquia y México, apoyándonos con diferentes colaboraciones y proyectos internacionales para que la gente conozca a ambos países. Por ejemplo, la cultura mexicana en Eslovaquia debería ser más accesible para la gente común, no sólo para los estudiantes que deciden estudiarla en algún programa de la universidad o a través de la imagen de un restaurante mexicano; si bien, podrían crearse organizaciones que presenten un poco más de la cultura mexicana en Eslovaquia.
Cada año se organiza en el verano y otoño, bajo la tutela del proyecto Čípoš Laci Chilli, en donde cultivan diferentes tipos de chiles. El propietario organiza con el apoyo de otra gente, una competición para las personas que coman el chile más picante y entregan un premio. Esto está relacionado con México, ya que es un producto típico mexicano el chile en diferentes variantes y, además, esta competición incluye el canto del mariachi de un grupo musical de aquí llamado “Mariachi sin fronteras”, en donde cantan juntos personas voluntarias y de diferentes países que viven en Eslovaquia. O cada quince de septiembre, mayormente en Austria, Viena; últimamente, en Eslovaquia, realizan la conmemoración de la independencia de México simbólica o de la famosa batalla de cinco de mayo o el día de muertos.
En junio, bajo la tutela del Consulado Honorario de México en Eslovaquia y con la ayuda de la señora Danka Pastekova, se organiza desde hace veinticinco años, los días de la cultura mexicana en Bratislava para el público en general en el Centro Cultural en Vajnorská 21; donde junto con su grupo de danza mexicana “Magisterial” y el grupo de cantantes de mariachi “El caminante”. Cada año, hacen diferentes representaciones del programa de la cultura mexicana con bailes y cantos tradicionales de diversas regiones de México y sus trajes típicos. También invitan anualmente, a algún grupo musical de México o Latinoamérica. Además, “México mágico”, organiza diferentes exposiciones como máscaras mexicanas.











