El estreno mundial de El Divino Narciso

Crédito de la imagen: Offenbach Operetta Studio.

Por César Octavio Moreno Zayas

Offenbach Operetta Studio A.C. y Ópera Cinema produjeron el estreno mundial de la ópera El Divino Narciso con música de Juan Trigos y texto adaptado por el mismo compositor de la obra homónima de Sor Juana Inés de la Cruz. La propuesta del estreno fue con la grabación de un video en blanco y negro y con reminiscencias del cine mudo, durante la función cantantes en vivo y acompañados de un piano interpretaron la ópera. Resalto de esta propuesta: lo visual, la flexibilidad del género, la riqueza musical y literaria, así como la parte vocal.

LA PROPUESTA VISUAL

Como comenté, esta propuesta incluye la grabación de un video de la duración total de la ópera en la que se cuenta la historia del Divino Narciso. En esta grabación, en blanco y negro y sin sonido, se nos cuenta la historia y ocasionalmente aparecerán algunos textos que orienten al auditorio sobre los momentos clave. La propuesta ya la ha usado antes Ópera Cinema, recuerdo el trabajo sobre Offenbach y más recientemente su propuesta sobre Il Triptico de Puccini. El trabajo visual de El Divino Narciso incluyó una introducción por parte de Oswaldo Martín del Campo, encargado de la dirección de arte y escena, quien explicó su propuesta; también hubo una breve introducción por parte del compositor. Creo que estos momentos podrían ser más sucintos. El trabajo fílmico trató de combinar las tradiciones de gesticulación teatrales del siglo XIX y aquellas desarrolladas en el cine mudo; aspectos interesantes y que son muy explotables y resultaron efectivos.

LA FLEXIBILIDAD DEL GÉNERO

Algo que Ópera Cinema nos ha mostrado a lo largo de su trabajo es que la ópera, a pesar de ser un género muy caro y altamente complejo, no es inflexible. En esta ocasión, la partitura de El Divino Narciso incluye un ensamble en escena de trompetas, trombones y tuba, mientras que en el foso se requieren flautas, oboes, cornos, tímpanos, entre otros instrumentos. La partitura compuesta en 2020 no había tenido oportunidad de estrenarse, pero aquí Offenbach Operetta Studio y Ópera Cinema lograron un gran acierto al obtener por parte del mismo compositor un arreglo de la partitura orquestal a un piano a cuatro manos. El resultado final fue muy rico y permitió ver muchos de los matices que la partitura orquestal debe de tener. La ópera no es un género fijo, sino es más dinámico de lo que muchas veces se cree.

LA RIQUEZA MUSICAL Y LITERARIA

El libretto es en sí la obra de Sor Juana Inés de la Cruz con adaptaciones del compositor. Entonces, tenemos un texto de alta calidad; además Juan Trigos da una estructura muy barroca entre recitativos, arias, duetos, coros. La propuesta libretística se combina con una música muy ecléctica que da riqueza y contemporáneaidad al texto barroco. El resultado final logra mostrar la experiencia operística contemporánea, en donde el público hoy podrá disfrutar de una obra del XIX, mañana del XXI y luego del XVIII; y esta experiencia puede percibirse en el trabajo del Divino Narciso con momentos de lecturas más contemporáneas  y otros con ornamentos más propios del período barroco.

LA PARTE VOCAL

Destaco el trabajo de Andrea Cortés (Naturaleza Humana), Mariel Reyes (Gracia) y Martha Llamas (Eco 1). Muy buena expresividad, manejo de su instrumento y gran lectura de la partitura. Edwin Calderón en la dirección concertadora estuvo en su mejor forma y logró una gran dirección, siempre puntual y logrando el mejor efecto de la partitura.

CONCLUSIÓN

Esta ópera es importante verla por el gran trabajo que es y esta propuesta de Ópera Cinema vale la pena porque da cuenta de las posibilidades que el género operístico tiene. El estreno se dio en el Teatro Sergio Magaña de la CDMX a principios de mayo de 2022 y este 25 de mayo habrá una última función en la Sala Blas Galindo del CENART a las 8 pm. 

Para más información: https://www.cenart.gob.mx/


  • César Octavio Moreno Zayas, director de Ópera en Movimiento A.C. es Doctor en Música por parte de la Universidad de Nottingham. Su investigación doctoral exploró la relación entre la administración de ópera y su público. Tiene una maestría en semiótica por la Universidad de Tartu, Estonia, y la licenciatura en lingüística por la UAM-I. Ha colaborado como ponente y docente en temas especializados en ópera con el Coro de la Universidad Veracruzana, Universidad Anáhuac Norte, Escuela Superior de Música Fausto de Andrés (ESMUFAA) y Aguirre, CENART, Academia Sibelius, Universidad de Copenhagen, Universidad de Lund, entre otras. Colabora con publicaciones de divulgación de la ópera y de temas culturales para Opera Wire (EE.UU.), Mexican Cultural Centre (Reino Unido), Pro Ópera (México), Nueve Musas (España). También es editor del libro Ópera de México publicado por 9 Musas en 2021. En 2011 participó en la creación de la compañía Ópera Juvenil de Xalapa, organización artística dedicada a crear Flash Mobs de ópera. Como productor participó en 2015 en la producción del estreno mundial de Eugenia, ópera compuesta en 1956 por Armando Ortega, también en 2019 en el estreno latinoamericano de Acis, Galatea y Polifemo de Handel. Como investigador explora la historia de la ópera en México, con particular énfasis al siglo XIX. Actualmente trabaja en la edición del segundo volumen de Ópera de México que reúne trabajos presentados en el Seminario Permanente de Ópera Mexicana de la ESMUFAA.

Reconocen en Chicago al talento latino en el 38th CLFF

Parte del equipo de la película: “Bye Bye Chicago”, dirigida por los mexicanos Roma Díaz y Enrique Gaona Jr. Foto: Enrique Gaona Cinematography.

Por Eduardo Estala Rojas

Durante el 38th Chicago Latino Film Festival (CLFF) se realizará el estreno mundial de la película: “Bye Bye Chicago”, dirigida por los mexicanos Roma Díaz y Enrique Gaona Jr. El evento cinematográfico se llevará a cabo del 21 de abril al 1º de mayo de 2022, en la ciudad de Chicago, Illinois; Estados Unidos.

La actriz colombiana Luiza Franco (Dalia) y el actor mexicano Roberto Díaz Blanquel (Miguel). Foto: Enrique Gaona Cinematography.

“Los protagonistas de la película son el actor mexicano Roberto Díaz Blanquel (Miguel) y la actriz colombiana Luiza Franco (Dalia). La película “Bye Bye Chicago”, cuenta la historia de Miguel cuando era joven y llega a vivir a la ciudad de Chicago; en el ocaso de su vida se encuentra enfermo, sin familia y sin amigos. Su única compañía es Dalia  su nueva vecina; una joven universitaria recién llegada de Colombia, quien lo visita para motivarlo y escuchar sus fascinantes historias”, destacó Roma Díaz, director y escritor de “Bye Bye Chicago”.

Roma Díaz  estudió Literatura Dramática y Teatro en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fue alumno de Soledad Ruiz, Héctor Mendoza, Ludwik Margules; Rafael Pimentel, Marcela Ruiz Lugo, Germán Castillo y Héctor Gómez. Fundó la Compañía de Teatro “El Tecolote” en Chicago, en el 2006. Desde 1999 ha dirigido 29 obras de teatro en Chicago y suburbios de Illinois.

Roberto Díaz Blanquel, Luiza Franco, Eytán Lasca, Roma Díaz. Foto: Enrique Gaona Cinematography.

Por su parte, el director de fotografía es Enrique Gaona Jr. quien hace su debut en el séptimo arte. Gaona Jr. nació en la ciudad de Chicago y es hijo de padres inmigrantes mexicanos. Actualmente, tiene 20 años de edad y cursa el tercer año de la carrera de cinematografía en la DePaul University. Asimismo, cuentan con las actuaciones de reconocidos actores latinos como Lauro López, Eytán Lasca, Stefania Beltrán, Sergio Silva, Rafael Manzo, Juan R. Cruz y Enrique Gaona Jr. “Bye Bye Chicago” es una producción de Enrique Gaona Cinematography y tiene una duración de 72 minutos, con subtítulos en inglés. 

En la página web del (CLFF), se lee lo siguiente: “Durante el festival, se proyectarán más de 100 largometrajes y cortometrajes de toda América Latina, España, Portugal y los Estados Unidos. La programación representa la gran diversidad de temas y géneros del cine latino. El Festival de dos semanas de duración también presenta oportunidades para que el público participe en las discusiones con los directores tras las proyecciones, así como en la serie de eventos especiales que destacan la diversidad de la cultura latina. El 2022 marcará el 38º aniversario del Chicago Latino Film Festival”.

Para consultar la cartelera completa y comprar boletos, por favor dirigirse al siguiente enlace: https://chicagolatinofilmfestival.org/festival-info/ 

Corrección de estilo: Mónica González Velázquez.


  • Eduardo Estala Rojas es el director fundador del Mexicana Cultural Centre (MCC), Reino Unido.

Lupe Velázquez: artista y diseñador mexicano en el Reino Unido

Lupe Velázquez es artista y diseñador mexicano. Fotografía: Angelika Zygiert.

Por Eduardo Estala Rojas

“Mis obras de arte se basan en el diseño industrial y la moda, en donde combino formas orgánicas, colores y características futuristas. En mi trabajo artístico está presente la selva en donde crecí con mis abuelos nativos americanos del idioma náhuatl”, expresó el artista y diseñador Lupe Velázquez (Coacuilco, Hidalgo; México, 1976).

En Inglaterra, estudió la licenciatura en Diseño de Productos, relacionado con muebles y moda, en el Instituto de Arte y Diseño de Kent, y se graduó en 2005 con mención honorífica. Ha sido galardonado por el periódico británico The Guardian, en la revista universitaria Soup, con el premio a la «Mejor edición» en los The Guardian Student Media Awards 2004.   

Según Velázquez, su obra tiene influencia en la naturaleza, matemáticas, geometría, tecnología y ciencia, por ejemplo: nubes, viento, estrellas, el número tres, salas, oficinas, aeropuertos, museos, aviones, barcos y ovnis: “Cada diseño que he creado tiene una visión auténtica por los detalles que lo forman para llegar a éste tercer plano dimensional, ya que lleva varios detalles en cada información como el número tres que desde mis comienzos está presente en mis diseños, pintura, moda, poesía, arquitectura, escultura y bordados”.

Asimismo, comentó que sus diseños surgen a través de los sueños, visualizaciones y tradiciones ancestrales mexicanas: “La forma orgánica de las flores del campo, raíces, el agua, la tierra; los pescados, las piedras y los animales de la selva, me conectan a buscar la inspiración y recordar el olor del chocolate, chiles, las hojas de plátano seco, tabaco; el huapango, los rezos de los curanderos, copal y las ceremonias rituales de mi comunidad, me hacen despertar mis memorias para volver a vivir y alimentar mi inspiración”.

Además, recordó que desde niño comenzó a dibujar en la tierra quemada de la milpa, en los árboles y troncos secos, en las piedras de los ríos y manantiales: “Yo empezaba a dibujar los animales de la selva como las aves, chapulines, serpientes, pájaros carpinteros; armadillos, tuzas, hormigas y jaguares: los dibujaba en una dimensión enorme lo que abarcaba una siembra de maíz”.

Por su destacada trayectoria profesional en el Reino Unido, ha trabajado y colaborado para marcas reconocidas como Calvin Klein, Jaguar, Range Rover, Jack Wills, Tinct, Alice Temperley, Hill and Friends: “Mi trabajo ha sido transmitido en estaciones de radio, espectáculos de arte y diseño, desfiles de moda, escuelas, colegios y universidades, así como en revistas y periódicos nacionales como Sunday Times, The Guardian, Evening Standard, Noticias Latin America, SU Noticias, Caras Corazao, Icon Magazine, IDFX Magazine, Homes Interiors Scotland; y a nivel internacional en México, Portugal, Japón, Brasil y Colombia”, concluye Lupe Velázquez.

Para más información de su obra artística y de diseño, clic aquí.

Corrección de estilo: Mónica González Velázquez


  • Eduardo Estala Rojas es el director fundador del Mexicana Cultural Centre (MCC), Reino Unido.

México frente al mundo: los discursos que hicieron historia

México, AMEXCID/SRE-AHD, 2021. ISBN: 978-607-446-195-4.

Este libro recopila algunos discursos pronunciados por presidentes, cancilleres y representantes de nuestro país en el extranjero, mediante los cuales se ha dejado constancia de la congruencia de los pilares de política exterior mexicana que, desde sus inicios hace ya doscientos años, se ha caracterizado por defender la soberanía, la paz, la solidaridad dentro de la comunidad de las naciones y por abanderar y encauzar los ideales que aspiran hacia la mejor convivencia internacional.

Pilares que se han construido a partir de los principios normativos establecidos por nuestra Constitución referentes a la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; la solución pacífica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados; la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacionales.

La selección de disertaciones, que se realizó a partir de la documentación que resguarda el Acervo Histórico Diplomático, además de dar cuenta de las distintas problemáticas internacionales que han marcado la historia mundial, ofrece la perspectiva diplomática particular, humanista y solidaria, con la que la política exterior mexicana se ha manifestado de manera clara y contundente ante las diversas coyunturas y los grandes sucesos que han marcado el devenir de la humanidad.

Descargar aquí.

El Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido

Eduardo Estala Rojas es el director fundador del Mexican Cultural Centre (MCC). Crédito de la fotografía: Antonio Galván García.

Por Eduardo Estala Rojas

El confinamiento por la pandemia COVID-19, me confirmó de qué estoy hecho, cómo puedo ser útil a la humanidad y de qué manera estoy aplicando mi conocimiento y experiencia dentro y fuera del internet. Los grandes cambios inician con pequeñas acciones diarias en los tres círculos sociales que el ser humano habita: la familia, los amigos y la comunidad.

Para mí ha sido importante preguntarme cada día: ¿estoy cumpliendo con mi propósito de vida?, ¿de qué forma puedo ser una mejor persona?, ¿cómo puedo contribuir con mis talentos y aplicarlos en mi país y a nivel global? Las respuestas se revelaron poco a poco cuando dejé de ser una persona egoísta y comencé a ser una persona que se ama a sí misma, consciente de todo mi potencial.

Si no te haces las preguntas correctas para ti mismo y lo que acontece a tu alrededor, no recibirás las respuestas correctas para ser una persona empática y generosa dentro de tus tres círculos sociales. El trabajo humanitario comienza con el autoconocimiento y la autocrítica, por reconocerte y reconocer a los otros como parte de una sola familia.

El lunes 16 de septiembre de 2013, me llegó la respuesta correcta y fue uno de los días más felices de mi vida: fundé el Mexican Cultural Centre (MCC), en el Reino Unido. Al crear el MCC, generé una solución para México a nivel internacional desde la visión diplomática y práctica: un proyecto digital innovador, presencial y único. El MCC es una organización sin fines de lucro, que promueve lo mejor de la cultura mexicana en el mundo, a través de eventos, contenidos editoriales y la publicación de libros.

La siguiente reflexión del filósofo francés Michel Serres, en el periódico “Libération”, me recuerda la relevancia de mi trabajo como embajador de la cultura mexicana:

Si usted tiene un pan y yo tengo un euro, y yo voy y le compro el pan, yo tendré un pan y usted un euro, y verá un equilibrio en ese intercambio, esto es, A tiene un euro y B tiene pan, y a la inversa, B tiene el pan y A el euro.  Este es, pues, un equilibrio perfecto. Pero si usted tiene un soneto de Verlaine, o el teorema de Pitágoras, y yo no tengo nada, y usted me los enseña, al final de ese intercambio yo tendré el soneto y el teorema, pero usted los habrá conservado. En el primer caso, hay equilibrio. Eso es mercancía. En el segundo, hay crecimiento. Eso es cultura (Serres, 2009).

Por su parte, el filósofo italiano Nuccio Ordine, en su libro La utilidad de lo inútil, escribe lo siguiente:

Sólo el saber puede desafiar una vez más las leyes del mercado. Yo puedo poner en común con los otros mis conocimientos sin empobrecerme. Puedo enseñar a un alumno la teoría de la relatividad o leer junto a él una página de Montaigne, dando vida al milagro de un proceso virtuoso en el que se enriquece, al mismo tiempo, quien da y quien recibe (Ordine, 2018, p.16).  

La pandemia del COVID-19 llegó como aquellas preguntas incómodas que dejamos guardadas en el cajón del buró y las sacamos para responderlas, sanarnos, ayudar a otros a crecer y expandir su conciencia universal.  Por ello, las pequeñas acciones diarias que realizo en diversas organizaciones caritativas sin fines de lucro en México, los Estados Unidos y en el Reino Unido, prefiero mantenerlas anónimas y conservarlas en el corazón; es decir, con mi familia, amigos y la comunidad beneficiada.


Este artículo se publicó en inglés en el libro:Quarentena and beyond’, coordinado por Ada Gartenmann, Beyond Publishing, Londres, Reino Unido, 2020, pp. 120-124. Para más información: https://www.sheinspiresmeawards.org/book


Referencias:

Serres, M., (28 de abril de 2009). La marchandise, c’est l’équilibre. La culture, c’est l’accroissement. Libération. Recuperado de: https://next.liberation.fr/livres/2009/04/28/michel-serres-la-marchandise-c-est-l-equilibre-la-culture-c-est-l-accroissement_653194

Ordine, N., (2018). La utilidad de lo inútil, 19ª edición, Barcelona, España: Acantilado.


  • Eduardo Estala Rojas es el director fundador del Mexicana Cultural Centre (MCC), Reino Unido. 

Ensayo de Obed González: escritor e investigador mexicano

Obed González Moreno es el presidente interino e investigador de la Asociación de Escritores de México A.C. Crédito de la fotografía: Dayana Martínez.

El siguiente ensayo se publica como parte de un convenio de colaboración entre la Asociación de Escritores de México (AEMAC) y el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, con el propósito de promover a la literatura mexicana a nivel internacional.

Presentación

Por Obed González Moreno
Presidente interino en la Asociación de Escritores de México (AEMAC)

La Asociación de Escritores de México A.C., desea cerrar este 2021 a través del pensamiento del mexicano —Premio Nobel de literatura— Octavio Paz, como una forma de concluir una etapa que, como todo ciclo, se reflexiona en relación a lo que se es y lo que se cree que se es, para discernir y llegar a la crisis hacia a alcanzar una respuesta ligada con uno mismo y así obtener la contemplación de ser con el mundo, acontecimiento tan complejo y doloroso que muchos prefieren no recorrer. En general, criticamos de manera negativa lo que somos ocultándonos en espejos donde creemos que no nos reflejamos como si fuésemos espectros, oscuros entes con apariencia de luz. A través de la crítica perjudicial deseamos no tanto encontrar una respuesta y una conclusión razonada sino destruir a aquel que piensa distinto a nosotros. Criticamos los defectos y errores del país donde estos vicios y desperfectos son pertenecientes a esos otros a los que —según nosotros— también pertenecemos y de los cuales nos sentimos separados, los propios mexicanos. Una negación que también soy yo. Criticar es separar, es fragmentarse para posteriormente unificarse, es llegar a la consciencia y para llegar a esa consciencia primero tengo que criticarme a mí mismo, desprenderme de la sombra que muestro al exterior, esa oscuridad que me invade hasta desaparecer al que soy. Extraña simbiosis donde el verdadero yo se extingue como un gemido de llanto que se queja de las injusticias, aquellas de las cuales también participa, verdugo que en alaridos se apropia de la posición de víctima y así obtener el poder de excluir. La exclusión es un arma disfrazada con el antifaz de la pureza. La pureza es una arcaica construcción estructurada desde las primeras culturas que transformaron en imperios. El ser puro —según ellos— los colocaba en la cima de la pirámide del poder para decidir el destino de sus gobernados, naciones conquistadas y subyugadas a sus caprichos sólo por no provenir de su misma estirpe. Lo mismo acontece con los individuos, en aquellos que presumen ser puros de alma y cuerpo por pertenecer a alguna religión o alguna institución, asimismo acontece con algunos que se ufanan al decir que ellos son de raza pura como sí ello los colocara en un estrato divino, sucede lo mismo con personas que por ser heterosexuales, homosexuales, bisexuales, asexuales y demás exigen un trato distinto sólo por tener una preferencia o identidad sexual específica porque en ellos germina el pensamiento de la posesión de la verdad absoluta y eso los faculta y hasta les demanda excluir a otros. Aquellos que se creen puros se perciben diferentes, se apartan de los demás para no infectarse con el virus de lo espurio, de lo adulterado y degenerado que sólo existe en su mente.  Y para ellos, citando a Jean Paul Sartre, esos otros transforman en el infierno. Y es comprensible, todos somos humanos, almas aprisionadas en un cuerpo sujetas a lo que es materia.

Las palabras contienen un poder titánico y abrumador que nos llevan a cometer actos y a especular que se unifica separando. Nos alejamos de nosotros por ideologías que sólo son eso, ideas más no verdades absolutas: realidades creadas por otros de los cuales no conocemos sus intereses más profundos. Hablar de lo que somos es complejo y aún más porque tememos a reconocernos en esos otros que también somos nosotros. Octavio Paz en Crítica de la pirámide habla de quienes somos como nación y su nuestra resistencia a ser por causa del discurso arquetípico, aquel que sigue fraguando el destino de quienes habitamos este país y que nos sigue guiando hacia la pira donde las cenizas nunca dejan de arder.


UNA PIRA CONTRAPUESTA A LA LUZ

“La crítica de México comienza por la crítica de la pirámide”.

Octavio Paz

Criticar es ser capaz de separar, de discernir. Ante la crisis penetramos en la reflexión y en el análisis para descifrar, obtenemos la capacidad de diferenciar por medio del raciocinio y la contemplación interior, alcanzamos la consciencia.

La política actual y el caudillo revolucionario terminan siendo el eco del antiguo tlatoani: el que diserta con más habilidad: El discurso mismo. Perorata que metaforiza y revive a la pirámide como elemento de incineración no de renacimiento sino como figura arquetípica de poder. No como símbolo de otredad sino de dominio como pasión humana y que es regionalizado para transformarse en universal. Es el poder desde el discurso: misterioso mecanismo repleto de sentidos, intenciones, voces y palabras, este que no cambia nunca y que es perene e inmortal.

Paz, en Crítica de la pirámide al hablar del tlatoani describe a aquel que posee el poder en la palabra y que se concretiza como el discurso mismo. Una alocución arquetípica practicada desde los antiguos monarcas de Sumeria y Babilonia y más adelante por los faraones en Tebas y Karnak. Los hombres transforman en polvo, el discurso se mantiene vivo y en movimiento. Pirámide proviene de pira que es una hoguera y en la crítica de la pirámide todo gira en relación a lo que no cambia y aun así arde. A la soflama, encendida palabra que es el mismo fondo semántico que se mueve desde lo profundo de todos los tiempos del hombre: El deseo y el poder.

Octavio Paz describe a la pirámide como el lugar donde los hombres se convierten en ceniza a través de la arenga del rito, de la fuerza de las palabras concebida por unos y que en teoría transfiere un bien para otros, pero al final sólo es para quien posee señorío. Es la piedra calcinada donde las sombras del fuego se mantienen cinceladas.

Imaginemos una pira en la completa oscuridad que extensa desde su base se expande y en un grito cubierto de llamas intenta cerrase en el cielo dejando escapar silenciosos fantasmas repletos de baladros reprimidos que vagan por el aire, por las aguas, por las montañas sin llegar a cerrar en su cúspide. Visualicemos en el centro de esta ardiente pirámide voces, rostros y actos entramándose con el pasado, el presente y el futuro, en el mismo instante y dentro de este instante el movimiento de un México volcándose hacia adentro expulsando mitos, estallando en ritos, sangrando de deseo postergado y danzando desde su centro melancólicas alegorías hartas de rientes máscaras que revientan hacia afuera y vuelven hacia lo más recóndito de su drama, la soledad. Ahora intentemos mirar hacia adentro de este drama, de concebir el movimiento de esta dinámica cultural con la intención de describirlo, de escriturar el movimiento de esta entropía y desear que otros lo observen, entonces estaríamos hablando de cine, pero sí además lográramos incluirle reflexión y armonía y llevarlo a la luz contrapuesta de la hoguera donde la poesía como la danza transforma en la marcha y que es la prosa entonces estaríamos hablando de Octavio Paz y su crítica.

El cine es la descripción del movimiento, del drama donde las aguas se revuelven para después dividirse: Enfrentamiento con nuestras pesadillas y sueños desiderativos. El cine mexicano es el descriptor del movimiento nacional como la Crítica de la pirámide que es la crítica de nosotros mismos a través de quienes nos representan: agudos escalones que nos guían al sacrificio de nuestra sombra en un fulgurante estallido de actos y palabras que rasgan el cielo con fuegos de artificio.

En Crítica de la pirámide Octavio Paz realiza un análisis por medio de lo que observa que somos. Una descripción del movimiento político y cultural en el país, semejante al que ejecuta el cine nacional en ciertas películas sólo que el poeta nos la ofrece con palabras: pasado, presente y futuro, conjugados en los cuatro puntos cardinales para construir un ahumado espejo en el cielo que transmuta en un torbellino de metáforas y oxímoros que transforman de la poesía a la prosa para crear el circular escrito inacabable que es México. En “Claridad errante”, Paz escribió:

Muchas veces se me ha hecho esta pregunta: ¿por qué, para qué y para quiénes escribió El laberinto de la soledad? Hay muchas respuestas, la más simple y directa está en mi infancia. Tres momentos de mi niñez me marcaron para siempre y todo lo que he escrito acerca de mi país no ha sido, quizá, sino la respuesta a esas experiencias de infantil desamparo.1

Más adelante, en el mismo párrafo, expresa sobre su antigua casa lo siguiente: “Hace poco la visité y apenas si pude reconocerla: las monjas han convertido en celdas las estancias y el jardín; en capilla, la terraza. No importa: queda la imagen y quedan las sensaciones de extrañeza y desamparo”. Extrañeza al igual que el cine nacional que con imágenes nos provee sensaciones de inconclusión y abandono.

En el México interno que describe el poeta la espina mítica y religiosa rasga y repercute en el México de afuera que sangra glorificando el pasado sin tener un presente y desde la cima de la pirámide en llamas la historia en cenizas es una sombra sobre el rostro del atemporal tlatoani y es a través del ojo crótalo del cine que renace para decirnos que debemos de trasformar desde adentro para tener un presente, pulverizar la pirámide interna y llegar a un nuevo polvo donde se creará algo nuevo e ignorado pero esperanzador.

Paz, al criticar a la pirámide, también expresa que todas las historias de todos los pueblos son simbólicas, nos metaforiza que la historia, sus acontecimientos y protagonistas aluden a otra historia oculta porque en el fondo son la manifestación invisible de una realidad escondida. Me recuerda cierta ocasión, un Día de muertos en el Estado de México, en que observé sobre una extensa explanada dentro de una secundaria a un grupo escolar ejecutar la danza de los “Indios brutos o bárbaros”, danza originaria del Estado de Guanajuato, en el momento en que a la orilla de la ofrenda mortuoria, desde la oscuridad, como en un neobarroco cuadro emergió un tzompantli que era el mismo crepúsculo del cual los adolescentes comenzaron a colocarse máscaras para representar la danza y al salir de él y mostrase en toda su finitud porque las caretas tradicionales se desvanecieron bajo el sol y emergieron otras, las de la filmografía estadounidense, máscaras como las de “Pennywise the clown”, “Billy the Puppet”, “Freddy Krueguer”, “Jason Voorhees” y “Scream”, entre otras transformando este baile en algo totalmente distinto pero que de fondo sigue siendo lo mismo, el ocultamiento y el sincretismo. Aquello profundo que brota desde el interior de la música de los tambores y de los metálicos sonidos de los tenábaris. Ecos convertidos en ruidos que fueron liberados de las personas y del movimiento en donde en un instante, en ese microuniverso en expansión todo el lenguaje se cifró y que dentro de aquel ritual fue donde la contemplación de la pirámide se hizo más transparente a la contraluz del mismo rito.

Bibliografía:

1 Léase Claridad errante de Octavio Paz con prólogo de Jorge F. Hernández. CFE/CONACULTA. 2010. P. 79.


  • Obed González Moreno es el presidente interino e investigador de la Asociación de Escritores de México A.C. Licenciado en Educación (CESE) con Pasantía de especialización en Investigación científica (CIFE) y actualizado en Integridad de la investigación científica en la Universidad de Miami. Fue maestro del taller de Expresión oral y escrita en la Escuela de Artes de la Universidad Anáhuac México, campus Norte, director de AEMAC, Revista académica de Educación y Artes de la Asociación de Escritores de México A.C. Autor en REDALYC (Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal) de la UAEM y en DIALNET (Base de datos de revistas científica de Hispanoamérica de la Universidad de la Rioja en España). Ha publicado Desde el polvo del Anáhuac a la tradición del páramo: Las visiones de Alfonso Reyes y Juan Rulfo en el cine mexicano en el Servicio de Publicaciones y Divulgación Científica de la Universidad de Málaga; Tiempos enmascarados: El tiempo mexicano de Carlos Fuentes en el cine nacional en Bitácora de vuelos ediciones y el libro El discurso de la pirámide: la otredad y la soledad mexicana de Octavio Paz a través del cine nacional en la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín en Colombia. Obtuvo el Premio Accésit en la categoría de Investigación Cinematográfica Internacional en el Festival de Cine Español de Málaga y la Universidad de Málaga en 2015 y el Segundo lugar en el IV Concurso Internacional de Ensayo Latinoamérica a debate en 2019, en la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín, Colombia.