XVIII Encuentro Internacional de Didáctica de la Lógica (EIDL), en Guadalajara, Jalisco, México.

Invitan: Academia Mexicana de Lógica (AML), Taller de Didáctica de la Lógica, Universidad de Guadalajara, México, Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. Para más información, visitar: http://www.academiamexicanadelogica.org/

MCC-Lógica. 2015.

México

Kevin Barrett

De joven, tuve un amigo llamado: Joaquín Carrasco. Él era de Oaxaca, México. “Juqui”, como le gustaba que le llamarán, solía contarme las historias de su país. Estas historias se las compartía a algunos estadounidenses, quienes me dijeron: ¡México es un país en desarrollo!


De izquierda a derecha: Kevin Barrett, bailarín y escritor; Carlos Jaime, director de teatro y actor; Xosué Martínez, fotógrafo y escritor.  El 1 de agosto de 2015, participaron en la primera serie: “Diálogos con promotores culturales de México en el extranjero”; Casa de Cultura Diego Rivera, León, Guanajuato, México. Evento organizado por el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. Fotografía: Eduardo Estala Rojas.

De izquierda a derecha: Kevin Barrett, bailarín y escritor; Carlos Jaime, director de teatro y actor; Xosué Martínez, fotógrafo y escritor. El 1 de agosto de 2015, participaron en la primera serie: “Diálogos con promotores culturales de México en el extranjero”; Casa de Cultura Diego Rivera, León, Guanajuato, México. Evento organizado por el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. Fotografía: Eduardo Estala Rojas.

En aquel tiempo, no sabía la diferencia entre lo qué es un país en desarrollo y un país desarrollado. Busqué en el diccionario: la definición no reflejaba la idea de lo que yo tenía en la mente. Entonces, le pregunté a mi amigo Joaquín: ¿cuál era la razón? Él me explicó que un país en desarrollo, es otra forma de decir un país pobre. “Pero yo vengo de un barrio pobre”, le contesté. “Eres de un barrio en desarrollo”, respondió. Ambos nos reímos. Joaquín, con el tiempo, me invitó a visitar su país.

Durante mis viajes a México, he visto cosas maravillosas. La belleza natural y la arquitectura de las pirámides, me dejaron asombrado. En México, he conocido a la gente más sencilla, amable y de gran corazón. Cada plática con los mexicanos sobre arte, literatura, música, teatro y ciencia, cambió mi opinión de cómo veía al mundo. Sin embargo, lo más importante, es cómo me veía a mí mismo.

Hace 15 años conocí al mexicano Carlos Jaime, con quien he dialogado sobre diversos temas. Por ejemplo: mi experiencia de bailarín de ballet con técnica rusa. Estudié en la compañía del Sr. Alvin Alley. Por la influencia de Carlos, volví al teatro bailando el zapateado, el tradicional baile de Veracruz: el son jarocho. Participamos juntos en el tributo al poeta español Federico García Lorca, con su obra “Bodas de sangre”. Esta obra fue adaptada a un ambiente en las montañas de la huasteca veracruzana. Con un impresionante espectáculo folclórico, dirigido por la maestra mexicana Laura Crotte, en la ciudad de Chicago, Illinois, Estados Unidos.

Con todo esto, me di cuenta que el zapateado, tiene una relación palpable con la danza tap, influencia de la cultura afroamericana, un dolor expresado en el canto, muy similar al canto del evangelio o góspel. Recuerdo, que poco a poco aprendí a escuchar esa voz que habla en un lenguaje diferente, ese lenguaje en el cual yo crecí en los Estados Unidos. A través de esos zapateados y cantos, es donde me reconocí a mí mismo.


Kevin Barrett, estadounidense, es bailarín y escritor. Actualmente reside en Anchorage, Alaska.

El caso Ayotzinapa: desde una perspectiva global.

Adolfo A. Laborde Carranco

Todo parecía marchar en orden. El Pacto por México y posteriormente, la aprobación de las reformas estructurales por las distintas fuerzas políticas (exceptuando algunas, claro) del país perfilaban a México como una nación que tendría una administración peñista llena de logros y éxitos. Era el “Mexican Moment”. No fue así. La noche del 26 de septiembre de 2014, cambió la historia.


Padres de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en la ciudad de Iguala, Guerrero, México. Foto: Eduardo Estala Rojas.

Padres de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa,  Iguala, Guerrero, México. Fotografía: Eduardo Estala Rojas.

De un día para otro, todo lo que se había hecho “bien” quedó a un lado. La desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en la ciudad de Iguala, Estado de Guerrero, modificó para mal el rostro del Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto a nivel global. Ni el Pacto por México o los esfuerzos para vender sus resultados materializados en las reformas estructurales en el mundo, especialmente la energética, pudo neutralizar la reacción de la prensa internacional en un primer momento. Después de organismos, organizaciones de la sociedad civil, locales y mundiales.

Pero, ¿cómo se dio este cambio repentino en la imagen de México? O bien, ¿qué otro factor ayudó para que este caso se expandiera como pólvora y le diera un golpe casi mortal a la campaña promocional de México en el mundo? Con miras a responder estos cuestionamientos, me permitiré realizar dos reflexiones. La primera radica en la hipótesis de que hubo una reacción lenta y despreocupada del Gobierno Federal. Probablemente esto se debió a que el Presidente no fue informado de la gravedad del asunto oportunamente y, por consiguiente, no se respondió con una estrategia mediática de choque a la crisis.

Existió en términos de inteligencia estratégica una falla del sistema de información, lo que vulneró no sólo la imagen del país, sino la del mismo Presidente con una baja considerable en sus niveles de popularidad. No se actuó en consecuencia de manera expedita. Simple y sencillamente el Presidente no estaba consciente de la magnitud del conflicto y los críticos del régimen esperaban una coyuntura de esta magnitud. No perdonaron y aprovecharon la ocasión. Llovieron las críticas sin cuartel y la respuesta de la prensa internacional no se hizo esperar. El resultado lo conocemos todos.

Segundo. Otro factor que no se debe de dejar a un lado, es que lo que en un principio se pensó utilizar, supongo, con miras a las elecciones de 2015, como una estrategia de golpeteo político al Partido de la Revolución Democrática (PRD), en Guerrero primero, y luego en la geografía política nacional, se convirtió en un efecto bumerán que afectó con más fuerza al Gobierno Federal con su política de “inacción” o de no pasa nada. La reacción fue tardía. Esto nos habla de nueva cuenta de las fallas de los sistemas de inteligencia del país o de su ciclo. A pesar de que la política de seguridad cambió y se concentró en la Secretaría de Gobernación a partir de este sexenio, este hecho y otros más, han demostrado que aún no se cuentan con las instituciones confiables (que solían ser en el pasado) capaces de adelantarse a los hechos con los denominados “Mapas de Riesgos”, es decir, pasar de la incertidumbre al riesgo.

En otras palabras, lo que sucedió en Iguala pudo evitarse si hubiera un ciclo de inteligencia lo suficientemente confiable y ágil en el procesamiento y validación de la información que debería nutrir a los tomadores de decisiones, en este caso al Presidente de la República y su Gabinete de Seguridad. Algo falló en el ciclo. La tarea ahora, es blindarlo en sus facetas estratégica, operativa y táctica. Quizá los recientes cambios en esa materia y en la Secretaría de Gobernación apunten a ello. Mientras tanto, los esfuerzos para que el nombre de México, dejé de estar asociado con el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa, tendrán que ser titánicos. La tarea en el mediano plazo es agrupar los buenos resultados de la administración y comunicarlos a nivel local y global. Si bien es cierto, hay avances palpables en materia de la recomposición de la imagen de México, en los últimos meses en el exterior. El país nos guste o no, tendrá que lidiar por lo menos hasta que termine el actual sexenio, con la presión de los padres de los 43 estudiantes, organizaciones y organismos nacionales e internacionales que lo único que piden es esclarecer el caso; es decir, conocer la verdad. Esto sería lo justo. ¿O es mucho pedir?


Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Adolfo A. Laborde Carranco, mexicano, es internacionalista. Profesor Investigador de la Escuela Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales del Tec de Monterrey, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), y del Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. En la actualidad se encuentra realizando una estancia de investigación sobre las relaciones comerciales y económicas entre Corea del Sur y México en el Instituto de Política Económica Internacional de Corea del Sur (KIEP).

XIV Asamblea General de la Confederación Parlamentaria de las Américas y XIII Reunión Anual de la Red de Mujeres Parlamentarias de las Américas.

Presente el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, en la XIV Asamblea General de la Confederación Parlamentaria de las Américas y la XIII Reunión Anual de la Red de Mujeres Parlamentarias de las Américas. Del 9 al 11 de septiembre de 2015, Guanajuato, México. Fotografías: Eduardo Estala Rojas.


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Los retos de Claudia Ruiz Massieu: del “Mexican Moment” al “Mexican Success”.

Adolfo A. Laborde Carranco

La nueva secretaria de Relaciones Exteriores de México llega en un momento crucial para el país. No solo estamos a la mitad de una administración que bien o mal ha sorteado los efectos de una coyuntura internacional adversa para todos los miembros de la comunidad internacional, sino que enfrentamos un proceso de reconfiguración de la política interna que en los próximos años afectará, sin duda, la sucesión presidencial y por ende, el destino del país.


La secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu. Foto: Notimex.

La secretaria de Relaciones Exteriores de México, Claudia Ruiz Massieu. Foto: Notimex.

No es menor que hayan designado a Claudia Ruiz Massieu a la Cancillería, que desde mi punto de vista, se ha convertido en una cartera clave para la promoción e imagen de los logros de la administración del presidente Enrique Peña Nieto. Parto del supuesto que el interés de la actual administración es revertir los descalabros recientemente experimentados. Todos sabemos de ellos y sería estéril enumerarlos. Estamos saturados de esas malas noticias. La tarea, titánica, es agrupar los buenos resultados, que estoy seguro existen, de la administración y para ello no hay nadie más indicada que una buena comunicadora y experta en la promoción de México en el mundo.

A su paso por la Secretaría de Turismo y de acuerdo al comunicado de prensa 01/2015 [1] de la Secretaría de Turismo, Claudia Ruiz Massieu dejó un crecimiento de la industria 4 veces mayor a la tasa mundial que es de alrededor 4.8% anual. Quizá estos buenos resultados valieron su designación. Los retos de la nueva canciller serán más complejos. La cancillería no es precisamente un lugar fácil, empero esto, está dotada de un excelente cuerpo profesionalizado con una basta experiencia en el oficio diplomático que sin duda, le apoyará en la toma de decisiones. Si bien es cierto hay avances palpables en materia de Política Exterior que no sólo con los viajes el extranjero del presidente Peña se sustentan (activismo internacional), sino por el cambio de rumbo y regreso a lo que en su momento fue funcional, adaptando estrategias inteligentes para operar una política exterior a la altura de las relaciones internacionales de una potencia media como lo es hoy México, lo cual refuerza la noción e imagen en el mundo como el “Mexican Moment”.

Esto se ha logrado gracias al impacto de los medios internacionales de comunicación y a través de la difusión (alineación) de los objetivos (económicos, políticos y sociales) alcanzados en la Política Interna y su vinculación con los que se persiguen en la Política Exterior. De esta forma, el “Mexican Moment” fue el producto de esta estrecha relación, que retomó Claudia Ruiz Massieu por su paso por la Secretaría de Turismo, en donde las reformas estructurales que se emprendieron en México durante el 2013, aderezadas de los acuerdos políticos por los distintos partidos jugaron un importante papel.

Actualmente existen retos y desafíos para aparejar nuestra diplomacia mexicana, tales como: el reposicionamiento en América Latina y el Caribe; reducir las asimetrías de nuestras relaciones con Norteamérica y defender hoy más que nunca los intereses de los mexicanos que viven allá; pasar del acercamiento a la alianza con los países del Pacífico; recobrar los espacios perdidos en Europa y retomar nuestra presencia en África. Parece que no estamos muy lejos de lograrlo, sin embargo, la visión de largo plazo, los recursos humanos y económicos, sin duda, tendrán que acompañar cualquier estrategia de Política Exterior ya sea tradicional o pragmática. Esto, sin duda, contribuirá a que el “Mexican Moment” se transforme en el “Mexican Success”. Esperemos, por el bien de México, que Claudia Ruiz Massieu tenga un excelente desempeño al frente de Relaciones Exteriores y materialice esto.

Referencia

[1] El 2014 será un año récord en captación de divisas e ingreso turistas internacionales: Ruiz Massieu: http://www.sectur.gob.mx/sala-de-prensa/2015/01/01/boletin-1-el-2014-sera-un-ano-record-en-captacion-de-divisas-e-ingreso-turistas-internacionales-ruiz-massieu/ Fecha de consulta: 29 de agosto de 2015.


Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Adolfo A. Laborde Carranco, mexicano, es internacionalista. Profesor Investigador de la Escuela Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales del Tec de Monterrey, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), y del Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. En la actualidad se encuentra realizando una estancia de investigación sobre las relaciones comerciales y económicas entre Corea del Sur y México en el Instituto de Política Económica Internacional de Corea del Sur (KIEP).

Donald Trump, desde una perspectiva seria.

Adolfo A. Laborde Carranco

Mucho se ha dicho sobre las polémicas declaraciones de Donald Trump. Podemos estar de acuerdo o no con él; escandalizarnos, gritar y hasta tacharlo de loco y racista. Quizá estemos en lo correcto, sin embargo, no estaríamos hablando y desgastándonos en estos menesteres, menos aún cuando quizá no llegue a la nominación republicana como candidato presidencial si hubiéramos hecho la tarea.


El magnate estadunidense Donald Trump. Foto: AP.

El magnate estadunidense Donald Trump.
Foto: AP.

Existe, creo, en todo esto, por parte de muchos mexicanos de este lado de la frontera (México) un doble discurso. Nada hicimos, o muy poco como sociedad para presionar a nuestro gobierno en turno, o los anteriores, de generar una verdadera política pública para crear o delinear una política migratoria externa: la política migratoria ha sido precisamente eso, la ausencia de tal. ¿En dónde terminó la iniciativa de Vicente Fox de crear una Secretaría del Migrante? O ¿la idea de la Oficina de la Presidencia para atender dicho fenómeno? O ¿la dotación de un mayor presupuesto y autonomía al Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) de la Cancillería que se encarga de las comunidades de los mexicanos en el mundo?

En la realidad, nuestros paisanos, importan poco, salvo en el tema de remesas. Diría mi querido amigo Primitivo Rodríguez, experto en temas migratorios, “a los migrantes se les ve como cajeros automáticos¨. El tiempo nos ha alcanzado. El principio de no pasa nada, tendrá que reconsiderarse. Tenemos que generar una estrategia integral de la defensa de los intereses de los mexicanos más allá de nuestras fronteras y eso, hay que reconocerlo, no se hace solo con reclamaciones y manotazos. Sin necesidad de crear más burocracia sin sentido, me parece que debemos de dotar con más personal y presupuesto a nuestros consulados, así como una estructura más acorde a su realidad del IME. Pasar de los paseos turísticos con los miembros de su Consejo Consultivo del IME a verdaderos esquemas de cooperación e intercambio de buenas practicas sobre el tema migratorio. Generar estrategias mediáticas allá, es decir, en Estados Unidos, no acá, para contrarrestar los dichos de Señor Trump y los que le sigan. Parece que eso no se ha entendido.

Los migrantes y sus organizaciones, si  quisieran, podrían convertirse en los mejores aliados del gobierno mexicano. Lejos de eso, se les ha dejado en el olvido. Dejemos la doble moral y pasemos a la praxis. Aún hay tiempo, antes que la oleada antiinmigrante en los Estados Unidos crezca más. Mucho de ello, es debido al desconocimiento de la gran aportación de nuestros inmigrantes a la sociedad estadunidense en términos económicos y sociales.

Un buen comienzo sería la creación y difusión en los medios masivos de comunicación y redes sociales de capsulas informativas multilingües de la historia de la migración de los mexicanos en los Estados Unidos, incluyendo claro está, la venta del territorio que le pertenecía a México en la primera mitad del siglo XIX. Esto acompañado de un lobby bien estructurado, me parece, reduciría los efectos negativos de lo que tan fácilmente ha logrado el Sr. Trump en tan corto tiempo. Quizá, el lado positivo de todo esto es que el debate migratorio ha salido del closet y está ahí, para abordarlo y darle sentido. Aprovechemos esta coyuntura.


Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Adolfo A. Laborde Carranco, mexicano, es internacionalista. Profesor Investigador de la Escuela Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales del Tec de Monterrey, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), y del Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. En la actualidad se encuentra realizando una estancia de investigación sobre las relaciones comerciales y económicas entre Corea del Sur y México en el Instituto de Política Económica Internacional de Corea del Sur (KIEP).

“Escuchar Fausto” de Ignacio Orendain y Alfonso López Monreal.

Grabado de Alfonso López Monreal.

Grabado de Alfonso López Monreal.

Que nada te perturbe ni te espante
por la miseria humana desatada,
si vemos la violencia cabalgante
la coercitiva norma maniatada.

Acaso en tu ruta descuidada
tropieces con incógnito maleante:
no resistas su voz porque la espada
del ángel del Señor va por delante.

No responder en el artero asalto
a quien blande cuchillo alevoso
y eriza la epidermis agredida.

Si al mal devuelves bien pondrás un alto
a tu agresor quien optará medroso
por las inmediaciones de la huida.


Portada del libro "Escuchar Fausto".

Portada del libro «Escuchar Fausto».

De “Escuchar Fausto” de Ignacio Orendain con un prólogo de Carlos IlIescas. Contiene 5 grabados de Alfonso López Monreal, realizados en el Belfast Printworkshop, Irlanda, y en el Taller Rinconada, Zacatecas, México. Editor: Mario del Valle. Se imprimieron 125 ejemplares numerados y firmados por los autores del 1 al 100 y del I al XXV, el día 13 de septiembre de 1996. ISBN 968-6657-61-4. Hecho en México e Irlanda.