Una visión sobre la importancia de las bibliotecas y el resguardo de los idiomas de México

Por Demián Aragón

Eduardo Estala Rojas (1980), escritor y promotor cultural mexicano, plantea la necesidad de promover en ámbitos internacionales la cultura mexicana a través  de su lengua, no solamente el español sino la gama de idiomas que han prevalecido entre los indígenas de México. 


El 22 de abril de 2016, el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, recibió reconocimiento del Ayuntamiento de Guanajuato a través de la Dirección Municipal de Cultura y Educación, México: “por su ardua labor en beneficio de la cultura guanajuatense, a través del impulso a la lectura y la actividad editorial”. Fotografía: Dirección de Cultura y Educación de Guanajuato, México.

Eduardo Estala Rojas. Fotografía: Dirección Municipal de Cultura y Educación de Guanajuato, México.

Una manera de lograr su difusión es por medio de la lectura, en este aspecto las bibliotecas juegan un papel fundamental, ya que se convierten en espacios propicios para generar en sus visitantes una forma de conectar con diferentes formas de pensamiento. 

Estala Rojas quien ha proyectado en el Mexican Cultural Centre (MCC), la cultura mexicana en el extranjero, plantea en su investigación periodística “La importancia de visitar y promover las bibliotecas públicas, el español y las lenguas indígenas de México, en el extranjero”, un acercamiento al fenómeno de la lectura y las impresiones de intelectuales y visitantes en general acerca del significado de estos recintos.

La biblioteca es un espacio que ha formado parte central del imaginario social y por lo tanto del mundo ficcional que la literatura nos ofrece, el mejor ejemplo de ello es el escritor argentino Jorge Luis Borges, quien además de bibliotecario fue un creador de mundos imaginarios auspiciados por el saber universal contenido en los volúmenes que conforman los libros.

La mejor conexión con el contexto borgiano lo ofrece Umberto Eco en “El nombre de la rosa” (1980), su primera novela en la que la biblioteca se convierte en una metáfora de la adversidad a la que se enfrentan las ideas del hombre frente al exterior. En el siglo XXI, esto se puede asociar al cambio tecnológico, que opta por la descarga de materiales de lectura, pudiendo contenerse en un dispositivo electrónico una considerable cantidad de títulos sin necesidad de contar con un espacio fijo que reúna a los estudiosos, o aquellos que busquen la experiencia que el libro de papel ofrece.

Estala Rojas cuestiona la manera en que la biblioteca puede promover no solamente el español como lengua de México, uno de los países con más hispanohablantes según registros del INEGI, sino aquellos idiomas originarios que dan cuenta de la forma de expresión de una considerable cantidad de mexicanos que conservan su idioma y costumbres.

Esta preocupación permitió a Estala Rojas indagar en el fenómeno y realizar una investigación merecedora del Premio Internacional Ana María Agüero Melnyczuk a la Investigación Periodística 2015, el autor ha vivido de cerca la experiencia que trae consigo el contacto con las bibliotecas:

“he tenido el privilegio como lector de poder acceder a valiosos acervos, protegidos y disponibles para llevar a casa, o consultarlos en los recintos y de forma digital. Dentro de estos lugares de sabiduría y conocimiento universal, han surgido reflexiones sobre la situación actual de México, mi país de origen, sobre la importancia de visitar y promover las bibliotecas públicas, el español y las lenguas indígenas de México, en el extranjero” (Estala, 2015: 11).

“La importancia de visitar y promover las bibliotecas públicas, el español y las lenguas indígenas de México, en el extranjero” de Eduardo Estala Rojas. Edición bilingüe en español e inglés.  Traducción al inglés por Adriana Elizabeth Vera Pérez.  Colección Estudios Mexicanos. Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido-México, 2015; 38 pp.

“La importancia de visitar y promover las bibliotecas públicas, el español y las lenguas indígenas de México, en el extranjero” de Eduardo Estala Rojas. Edición bilingüe en español e inglés. Traducción al inglés por Adriana Elizabeth Vera Pérez. Colección Estudios Mexicanos. Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido-México, 2015; 38 pp.

El autor ofrece diferentes puntos de vista en torno a la función de la biblioteca en la expansión del conocimiento, jugando el idioma uno de los pilares fundamentales, en este caso específico la difusión de la cultura mexicana a través de sus lenguas originarias y el español como idioma de asimilación histórica y cultural, buscándose frenar hasta cierto punto el riesgo a desaparecer que tienen esos elementos lingüísticos de identidad nacional.

Las opiniones sobre este tema son variadas, desde directores de bibliotecas, intelectuales y estudiantes de nivel medio superior. Daniel Goldin, director de la Biblioteca José Vasconcelos, considera que estos recintos del saber no deben ser considerados únicamente como resguardos de conocimiento sino también como elementos de apropiación cultural.

El escritor Adolfo Castañón ve a la biblioteca como un espacio emblemático de la concentración y el silencio que sus visitantes buscan como principal aliciente, de lo que puede desprenderse la importancia de estos lugares como punto de convergencia con las ideas contenidas en los libros, que conviven entre sí a pesar de las distancias geográficas y temporales que puedan separar a sus respectivos autores.

El Mexican Cultural Centre (MCC), en su misión de promover el idioma y la cultura mexicana en el extranjero, juega un papel importantísimo en el fomento de la lectura y de la valoración de la biblioteca como parte fundamental de la cultura universal.

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Demián Aragón. Fotografía: Cortesía.

Demián Aragón. Fotografía: Cortesía.

Demián Aragón, mexicano, es maestro en Literatura Hispanoamericana por la Universidad de Guanajuato, México. Investigador literario y cinematográfico, su interés está enfocado en la relación cine-literatura. Ha estudiado la obra de Carlos Fuentes, Alberto Fuguet y Vicente Leñero. Actualmente forma parte del SIRTH (Sistema de Radio, Televisión e Hipermedia) de la Universidad de Guanajuato, México.

“Surgimiento y caída del Imperio Mexicano”, de Lord Acton.

Adolfo Castañón

Pocos saben que el autor de la frase: “El poder corrompe; el poder absoluto corrompe absolutamente” es el historiador y pensador político Lord Acton (1834-1902). John Emerich Edgard Dalberg Acton fue una de las figuras más sobresalientes del paisaje intelectual y de la vida pública de la Inglaterra gobernada por la reina Victoria. Cambridge se rehusó admitirlo como estudiante a causa de su religión católica.


“Surgimiento y caída del Imperio Mexicano”, de Lord Acton. Presentación, traducción y notas de Adolfo Castañón. Colec. Traducciones y Clásicos. Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido-México, 2015.

“Surgimiento y caída del Imperio Mexicano”, de Lord Acton. Presentación, traducción y notas de Adolfo Castañón. Colec. Traducciones y Clásicos. Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido-México, 2015; 42 pp.

Acton se educó en Alemania bajo la tutela del gran historiador y teólogo Ignaz von Döllinger (1799-1890) de quien aprendió los cimientos del método histórico y en cuyas enseñanzas históricas, filosóficas y humanas abrevó el resuelto y austero liberalismo que llegó a ser su rasgo distintivo. Su amistad con el Primer Ministro, William Gladstone (1809-1898), lo llevó a ejercer un profundo ascendiente en la vida política de su país y aun de la época. Su poderosa y activa personalidad, su infatigable actividad editorial y periodística (en la revista católica The Rambler, en The Home and Foreign Review, en The Chronicle y en The North British Review), sus artículos, reseñas e intervenciones oportunas y puntuales lo llevaron a jugar un papel de primer orden en el movimiento católico liberal británico y aun europeo. Durante toda su vida trabajó por liberalizar el catolicismo y ponerlo en consonancia con el mundo moderno. En 1869, siguiendo a su maestro Döllinger, entabló una vigorosa oposición en contra de la promulgación del dogma de la infalibilidad papal. Luego de varios meses fue derrotado y estuvo a punto de ser excomulgado ―como von Döllinger sí lo fue― y de arruinar definitivamente su salud. Hijo de la tradición católica y romana, Acton en el orden de la política fue un liberal convencido: “…inicié mi vida ―decía― como sincero católico-liberal; en consecuencia, renuncié a lo que en el catolicismo no era compatible con la libertad, y en la política a lo que era incompatible con el catolicismo”. En el ámbito estrictamente universitario y académico, a través de su cátedra como Regius Professor de Historia Moderna en Cambridge de 1895 a 1902, Acton fue muy importante en la transformación de la idea y de la escritura de la historia y de la historiografía en Gran Bretaña. Gracias a su severa tenacidad, la historia evolucionó hasta transformarse en una disciplina rigurosa y científica, inspirada en el modelo de la investigación filológica alemana sin perder, al menos en su caso, su calidad filosófica, literaria y aun poética. Contribuyó con su acción y sus investigaciones a la fundación de la English Historical Review, en cuyo primer número publicaría un amplio y pormenorizado artículo sobre los historiadores modernos alemanes.

        Aunque Acton siempre vivió preocupado por alcanzar una cabal y plena objetividad en la investigación de la verdad histórica, nunca dejó de hacerse cargo de la necesidad del juicio moral en la historia y de la imprescindible dimensión ética que suponen las preguntas en torno a su significado. El concepto de la libertad humana tenía que ser, por ende, medular en su geometría intelectual. A los ojos de Acton, la idea de libertad es la única posible en la historia del mundo y el único principio rector de una filosofía de la historia. Este concepto lo lleva a ser uno de los herederos más solventes de la tradición del liberalismo clásico, entronizándolo como un pensador de alto relieve en el paisaje intelectual de su época y de la nuestra. Su análisis de la Revolución francesa y su evolución resultó premonitorio; fue un crítico del nacionalismo y de la legitimación de las masacres por el Estado. Sus penetrantes análisis de las fuerzas que alimentan y amenazan la libertad política e individual de las sociedades e individuos, su desconfianza y resistencia ante el poder del Estado tienen mucho que decir al lector y al ciudadano de nuestra crispada edad. Lord Acton se interesó, desde luego, en la historia de Europa y en esa otra historia paralela que es la de Europa raptada en América. Viajó a los Estados Unidos en 1855, y en 1856 asistió a la coronación de Alejandro II de Rusia. En 1857 visita Italia en compañía de su amigo y maestro Döllinger. De hecho, escribió extensamente sobre la Guerra de Secesión o guerra civil que sacudió a los Estados Unidos de América a mediados del siglo antepasado (como muestran sus ensayos “The Civil War in America: Its Place in History” y “Reports on the Civil War in America”).[1] Sus opiniones pesaron tanto sobre el primer ministro Gladstone que en buena medida gracias a ellas, Inglaterra tomó partido a favor de los confederados del Sur. La escritura de estos ensayos revela al historiador como observador atento al menor detalle, al agente capaz de armar un paisaje inteligible con piezas sueltas y en movimiento. Estas mismas virtudes se transparentan en su breve y muy celebrado ensayo sobre “El surgimiento y caída del imperio mexicano” de Maximiliano. Pronunciado el 10 de marzo de 1868 ante los miembros de la institución literaria y científica de Bridgeworth, Inglaterra a once meses de verificados los hechos; el ensayo concentra, explaya y ordena en pocas páginas un cúmulo poco habitual de información, pero sobre todo ofrece una visión nítida y clara, a la vez veraz y humana de los hechos conocidos como Intervención Francesa y Segundo Imperio. La visión que Lord Acton da de Benito Juárez no sólo es exacta sino que será la imagen que la historia retendrá del gran estadista mexicano.

Por un momento, el que dura la lectura de esta pieza impecable, los actores y paisajes vuelven a cobrar vida y recobran un sentido por así decir trascendente gracias a la mirada penetrante y acuciosa del historiador. Leer a Lord Acton no sólo es un buen ejercicio intelectual, es, además y ante todo, un placer para la inteligencia y la memoria. Es fama que Acton fue uno de los hombres más cultos de su época. Leía y escribía con la misma facilidad en inglés, alemán, francés, español e italiano.

        En México, la lectura de Lord Acton ha quedado reducida a círculos no por eminentes excesivamente limitados. En 1996, el benévolo y sagaz Natán Warman hizo circular una traducción suya del volumen I de las Conferencias sobre la Revolución Francesa. Esta traducción tomaba como punto de partida la edición que J. N. Figgis, C. R. Litty, R. V. Laurence, M. A., prepararon para MacMillan de Londres en 1910. En España sus Ensayos sobre la libertad y el poder fueron traducidos por Enrique Tierno Galván y presentados por Gertrude Himmelfarb para el Instituto de Estudios Políticos de Madrid en 1959. Cuatro décadas más tarde, en 1999, el mismo Centro de Estudios Políticos y Constitucionales de Madrid, publicó una selección titulada Ensayos sobre la libertad, el poder y la religión, en traducción de Beatriz Álvarez Tardío y con un estudio preliminar, edición y notas de Manuel Álvarez Tardío. La presente traducción puede ser leída también como una invitación abierta para todos los interesados en las cuestiones que asocian el mundo de la ética y el conocimiento de la política y de la historia.

        En vida Lord Acton no publicó ningún libro, pero la gran Cambridge Modern History en doce volúmenes fue una idea suya y existe como un monumento a su memoria, aunque sólo alcanzó a ver terminado el primero y la mitad del segundo. Dejó una biblioteca de 70 mil volúmenes que, junto con las notas de investigación que tomó a lo largo de toda una vida consagrada al estudio de la historia, pasaron a formar parte de la biblioteca de la Universidad de Cambridge. Como datos curiosos, habría que apuntar que, al igual que Maximiliano de Habsburgo, Lord Acton moriría un 19 de junio ―pero de 1902― y que su hijo nacido en 1870 se llamó Ricardo Maximiliano.

        Una selección de sus escritos, conferencias, artículos y ensayos se pueden encontrar en los tres volúmenes publicados por Liberty Press bajo el cuidado editorial de J. Rufus Fears. Una selección de las obras de Lord Acton ha sido publicada por Liberty Fund de Indianápolis, en los Estados Unidos de Norteamérica (1985), bajo el cuidado editorial del mencionado estudioso J. Rufus Fears. El ensayo sobre el imperio de México se encuentra en el tomo II de esta edición que lleva por título Essays in the Study of Writing History.

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Referencia

[1] En: Lord Acton. Selected Writings. Vol. I. Essays in the History of Liberty. Indianapolis, Liberty Fund, 1985.


Biografía del traductor

Adolfo Castañón.   Fotografía de: Jorge Dávila, Icoavs, AML.  http://www.academia.org.mx/Adolfo-Castanon

Adolfo Castañón.
Fotografía de: Jorge Dávila, Icoavs, AML. http://www.academia.org.mx/Adolfo-Castanon

Adolfo Castañón, México, D.F., 1952. Su vocación literaria se ha declinado en la lírica (Tránsito de Octavio Paz y Recuerdos de Coyoacán incluidos en La campana y el tiempo, Las tres mitades del corazón), la narrativa (A veces prosa), el ensayo y la crítica literaria (Alfonso Reyes: caballero de la voz errante, Por el país de Montaigne, la serie de Paseos, Viaje a México o El sueño de las fronteras. Ensayos, apuntes, paseos), el aforismo (La belleza es lo esencial, Perfiles del camino), la traducción (de J.-J. Rousseau, Paul Ricoeur, George Steiner, Alain Rey, Roland Barthes, Louis Panabière); la gastronomía (Grano de sal y otros cristales). A ese oficio se añade un ejercicio práctico y reflexivo en el ámbito editorial: su trabajo en el Fondo de Cultura Económica durante casi tres décadas, donde tuvo la oportunidad de trabajar con José Luis Martínez, Jaime García Terrés y Alí Chumacero. Desde ese mirador privilegiado, trató a muchos autores, por ejemplo, a Octavio Paz: tuvo a su cargo la edición del poema Pasado en claro (1974), los tres tomos de México en la obra de Octavio Paz (1987) y, con un equipo, sus Obras completas. Trabajó con Carlos Fuentes en la edición del Espejo enterrado; su oficio como editor de libros y revistas ha desembocado de un lado en obras firmadas por él como Trópicos de Gutenberg, y, del otro, en series y colecciones como “Las semanas del jardín” publicada por Bonilla y Artigas o la serie de entrevistas “Los maestros detrás de las ideas” para TVUNAM. Ha practicado el arte de la antología crítica como en La geometría de las horas de Eugenio Montejo, publicada con el sello de la editorial de la Universidad Veracruzana. Ha trabajado en la edición del diario de Alfonso Reyes y en la edición y notas del epistolario en prensa Alfonso Reyes / Pedro Henríquez Ureña (1914-1944) del cuál José Luis Martínez hizo el primer tramo. Ha publicado con el sello de El Colegio de México: Primicias. Antología de José Luis Martínez en 2008; la selección, prólogo y notas de Alfonso Reyes: Cartas mexicanas 1905-1959 (2009); Algunas tardes con Alejandro Rossi. Conversaciones, ensayos y apuntes (2010), Otras Españas. Antología sobre literatura del exilio de Ramón Xirau (2011), José Medina Echavarría. Correspondencia, selección, prólogo y notas en colaboración con Álvaro Morcillo (2010), entre otros títulos. Recibió el premio Xavier Villaurrutia en 2008 por el libro Viaje a México. El gobierno francés lo distinguió con la orden de “Caballero de las Artes y de las Letras” en 2003. Es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua desde 2005 y la respuesta a su discurso la dictó José Luis Martínez. Se desempeña en esa corporación como Bibliotecario Archivero. Ha colaborado en diversas revistas y suplementos como La cultura en México, Sábado, Plural, Vuelta, Letras Libres, La Revista de la Universidad. Pertenece al Programa de Investigadores Asociados de El Colegio de México. Colabora actualmente en Siglo XXI Editores. Tiene en prensa varias obras como Visión de México, antología de escritos mexicanos de Alfonso Reyes, Tránsito de Octavio Paz (poemas, apuntes, ensayos) y Por el país de Montaigne.

Premio Internacional Ana María Agüero Melnyczuk a la Investigación Periodística 2015

Publicamos en exclusiva el trabajo de investigación periodística ganador: “La importancia de visitar y promover las bibliotecas públicas, el español y las lenguas indígenas de México, en el extranjero”, de Eduardo Estala Rojas, fundador y director general del MCC.  El jurado internacional estuvo integrado por los profesores Laura Broitman (Israel), Marta Cantero Lleó (España), Juan Jacobo Melo Fierro (Ecuador). Este premio es organizado cada año por la prestigiosa Limaclara Ediciones en Argentina.


En las bibliotecas públicas y universitarias de México, Estados Unidos y Reino Unido, he tenido el privilegio como lector de poder acceder a valiosos acervos, protegidos y disponibles para llevar a casa, o consultarlos en los recintos y de forma digital. Dentro de estos lugares de sabiduría y conocimiento universal, han surgido reflexiones sobre la situación actual de México, mi país de origen, sobre la importancia de visitar y promover las bibliotecas públicas, el español y las lenguas indígenas de México, en el extranjero. En este reportaje periodístico, me enfoco en cinco apartados: La importancia de la lengua española y lenguas indígenas, encuestas sobre lectura y bibliotecas en México, entrevistas exclusivas, retos de los medios de comunicación en la promoción de la cultura mexicana, y reflexiones finales.

La importancia de la lengua española y lenguas indígenas

        Carlos Prieto, en su libro “Cinco mil años de palabras: comentarios sobre el origen, evolución, muerte y resurrección de algunas lenguas[1]”, escribe: “El año de 1492 tiene una importancia fundamental no sólo en la historia mundial sino en la historia y evolución de las lenguas. Destacaré cuatro hechos capitales: la toma de Granada, que marca el fin de ocho siglos de dominio árabe en España; la llegada de los españoles a América y, con ello, el principio de la expansión de la lengua española al continente americano y la incorporación de palabras provenientes de lenguas indígenas; la expulsión de los judíos de España y el origen de la lengua judeo-española, y la publicación de la primera gramática del castellano por Antonio de Nebrija (Nebrija era andaluz y su obra es un reconocimiento del castellano como lengua de España. Se trata de la primera gramática de cualquier de las lenguas romances)”.

        Según el Instituto Cervantes de España: “México es el país con el mayor número de hispanohablantes en el mundo 112.336.538” (“El español: una lengua viva. Informe 2012”).[2] Asimismo, México cuenta con 11 familias lingüísticas dispersas en todo el territorio, de estas se desprenden 68 lenguas y 364 dialectos, de acuerdo con el “Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales”, hecho por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), [véase la infografía de Notimex como un complemento].[3]

En México viven 16 millones de indígenas de los cuáles, menos de siete millones hablan su lengua madre y el número sigue descendiendo. Esta situación pone en peligro la existencia de los distintos dialectos utilizados en el país. Fuente: Notimex.

En México viven 16 millones de indígenas de los cuales, menos de siete millones hablan su lengua madre y el número sigue descendiendo. Esta situación pone en peligro la existencia de los distintos dialectos utilizados en el país. Fuente: Notimex.

        Desde el 2013 funciona el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido [4], primer centro virtual de su tipo en la divulgación de la cultura mexicana en el extranjero. “El Mexican Cultural Centre (MCC), tiene que ver con la creación de un espacio comunitario entre la cultura mexicana e hispanoamericana y la cultura escrita en inglés en los Estados Unidos y en Gran Bretaña. No sólo viene a llenar un vacío sino que también ennoblece la presencia de la cultura hispánica en las redes sociales y permite un mejor conocimiento entre las culturas de origen hispánico y de otras lenguas”, indicó Adolfo Castañón, miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua. Cabe señalar que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuenta con 11 centros de estudios mexicanos, ubicados en Francia, España, China, Canadá, Costa Rica, Estados Unidos (San Antonio, Chicago, Los Ángeles, Seattle, Tucson) y Reino Unido. [5]

Encuestas sobre lectura y bibliotecas en México

        En palabras de Ernesto García Canclini, profesor-investigador distinguido de la Universidad Autónoma Metropolitana de México: “Según el Conteo de Población de 2005, efectuado por el INEGI, 92.1% de los mexicanos mayores de 12 años saben leer. La Red Nacional de Bibliotecas Públicas, uno de los equipamientos culturales que más ha crecido en las dos últimas décadas, cuenta con 7,210 bibliotecas, distribuidas en los 31 estados y el Distrito Federal de modo más equitativo que los teatros, los museos y las computadoras. De hecho, algunos de los estados con mayor porcentaje de bibliotecas por cantidad de habitantes, como Tabasco, Tlaxcala y Oaxaca, se hallan entre los que presentan menores índices de lectura”. [6]

        En un nuevo informe, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), presentó en el Módulo de Lectura (MOLEC), México, 2015, lo siguiente: “En cuanto a la asistencia a lugares donde se puede acceder a material de lectura, el mayor porcentaje lo registraron las personas que acudieron a la sección de libros y revistas de una tienda departamental, en segundo lugar se encuentran las personas que fueron a una librería, en tercer lugar las que acudieron a un puesto de libros o revistas usados y el menor porcentaje se registró en personas que fueron a alguna biblioteca en los tres meses anteriores a la fecha de levantamiento, que se realizó los primeros 20 días del mes de febrero”. [7]

Asistencia a establecimientos de venta o préstamo de materiales de lectura. Fuente: INEGI.

Asistencia a establecimientos de venta o préstamo de materiales de lectura.
Fuente: INEGI.

        MOLEC lo realizó con base en la “Metodología Común para Medir el Comportamiento Lector”, publicada por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC), organismo intergubernamental auspiciado por la UNESCO. “De ahí que las estadísticas e indicadores resultantes, sean comparables con los de países iberoamericanos, lo cual permite establecer similitudes y divergencias”. MOLEC recabó la información entre la población mexicana de 18 años en adelante, en 2 mil 336 viviendas asentadas en zonas urbanas de 32 ciudades con 100 mil habitantes y más.

Entrevistas exclusivas para este reportaje periodístico

Daniel Goldin, editor y ensayista, director de la Biblioteca José Vasconcelos, México. Foto: ALR / Conaculta.

Daniel Goldin, editor y ensayista, director de la Biblioteca José Vasconcelos, México. Foto: ALR / Conaculta.

Daniel Goldin, director de la Biblioteca José Vasconcelos en México, considera necesario repensar las bibliotecas como espacios públicos destinados no sólo al resguardo del saber, “sino encaminados entre muchas otras cosas al reconocimiento de la diversidad de ellos y potenciar la apropiación cultural en su sentido más amplio, que no está forzosamente relacionado con los libros”. El también editor y ensayista señaló que actualmente la Biblioteca José Vasconcelos[8], se ha convertido en el cuarto recinto cultural más visitado del país, después de Teotihuacán, Chichen Itzá, y el Museo de Antropología, y la tercera más seguida de todas las bibliotecas iberoamericanas en redes sociales.

Adolfo Castañón, editor y traductor, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. Foto: Jorge Dávila, Icoavs, AML.

Adolfo Castañón, quien trabajó como editor y gerente editorial por casi tres décadas en el Fondo de Cultura Económica, declaró que en México y en general en los países de la región hispanoamericana: “la biblioteca no sólo es el espacio donde se encuentran los libros, sino que es un ámbito donde se puede dar algo intangible y precioso: la posibilidad de silencio y de concentración”. Además comentó que es importante dar más capacitación y apoyo a los bibliotecarios y a los que trabajan ahí. “Creo que lo esencial es que mejorara en la sociedad la percepción pública de lo que significan las bibliotecas y los libros. Si se hiciese un examen de evaluación de conocimientos a los candidatos a puestos de elección popular, quizá las bibliotecas se llenarían más. Un ejemplo admirable de biblioteca en México es la Biblioteca José Vasconcelos dirigida actualmente por Daniel Goldin”. Asimismo, recordó el poeta y traductor, una experiencia que lo marcó en su vida: “De niño, tenía la posibilidad de enterrarme en el fondo reservado de una biblioteca. Un día se fue la luz y nos quedamos mi hermana y yo encerrados en ese ámbito oscuro y habitado por alimañas y roedores. Logré salir de ese fondo reservado gracias a que observé el sentido en que iban las escaleras corredizas. Esa experiencia, para mi dramática, me ha acompañado toda la vida y me ha enseñado que la oscuridad puede ser vencida literalmente por la luz de la observación y la auto-observación”.

Gerardo Cárdenas, escritor, poeta, traductor y periodista. Foto: Andrea Ojeda.

Gerardo Cárdenas, escritor, poeta, traductor y periodista. Foto: Andrea Ojeda.

Gerardo Cárdenas, periodista y escritor, expresó desde Chicago, Illinois, Estados Unidos, que el incendio que destruyó la Biblioteca de Alejandría, o el que destruyó la biblioteca-laberinto del monasterio que crea Umberto Eco en “El nombre de la Rosa”, son buenas metáforas o alegorías para hablar de la fragilidad de la biblioteca. “Las bibliotecas, hoy en día, enfrentan retos enormes: la gente ya no lee, ni promociona la lectura entre sus hijos; la disponibilidad de textos, documentos, libros, imágenes y otros archivos en formato digital al alcance del teclado del teléfono o de la computadora alejan a la gente de la biblioteca; y las constantes privatizaciones y desincorporaciones a niveles gubernamentales tanto locales, como nacionales, descapitalizan a los propios gobiernos que deben priorizar sus escasos recursos, retirando apoyos a bibliotecas y otros programas culturales. Las bibliotecas tienen que recurrir a un gran despliegue de creatividad: programar eventos, organizar círculos de lectura para familias y niños, digitalizar su acervo para facilitarlo a través de sus páginas web a miembros registrados, sacar los libros del recinto para llevarlos por la ciudad y por barrios pobres en unidades móviles. De forma creciente, y para poder sobrevivir, quienes dirigen bibliotecas deben también desarrollar planes de mercadeo y comunicación tradicional y digital para ubicar a sus instituciones en la competencia por llamar y atraer la atención del público. La biblioteca no puede seguir aislada del mundo y de la comunidad, y tiene que hacerse presente casi de la misma manera que lo hace un restaurante, un gimnasio o una sala de cine: competir por clientela, por visitantes y por usuarios”.

Benjamín Pacheco López, reportero, escritor y fotógrafo. Foto: Ruth Gámez.

Benjamín Pacheco López, reportero, escritor y fotógrafo. Foto: Ruth Gámez.

Benjamín Pacheco López, reportero y escritor, comentó desde Ensenada, Baja California, México, acerca del valor de las bibliotecas, y el porqué debe existir la opción de la lectura en papel para las personas, sobre todo en los niños. “En un mundo que comienza a ser dominado por la lectura en redes sociales —Internet en general—, no debe perderse esta opción, dado que provee de otra experiencia al lector, es decir, un ritmo distinto para la comprensión de ideas, además de esa sensación de seguir una lectura en un formato específico, cercano, y que forma parte de otros rituales en soledad. Esa intimidad al leer un libro aún —creo—no es lograda por un monitor o celular. Desconozco la experiencia de seguir una lectura en tablet, aún no me da confianza en invertir en un aparato de este tipo”. Además dijo que la experiencia de una biblioteca debería ser más lúdica: “más allá de ir a consultar un libro, los lectores deberían tener más opciones en los sitios, que se vuelvan lugares integrales para comprender las lecturas. No el lugar silencioso al que se le ha asociado durante años. Debo aclarar que esta atmósfera debe continuar, pero quizás incorporar otras áreas que sirvan para tener acceso a todos aquellos productos culturales emanados de los libros”. También indicó que “si se leyera el Quijote y, además, hubiera acceso a un mapa digital de España con las teorías sobre el posible viaje en las regiones existentes, sería otra experiencia, quizás habría más compenetración. ¿Cómo era la Francia en la época que fue escrita “Rayuela” de Julio Cortázar? ¿Cómo el Londres de Charles Dickens? Si alguien leyera sobre dragones, tener acceso a grabados elaborados por artistas; fotografías del Jalisco que sirve de escenario para los cuentos de Juan Rulfo”.

Leslie Jaramillo Regino, estudiante del tercer año de preparatoria en el CBTIS 155 de Tijuana, Baja California, México. Foto: cortesía.

Leslie Jaramillo Regino, estudiante del tercer año de preparatoria en el CBTIS 155 de Tijuana, Baja California, México. Foto: cortesía.

Leslie Jaramillo Regino, estudiante del tercer año de preparatoria en el CBTIS 155 de Tijuana, Baja California, México, opinó que las bibliotecas son muy importantes: “porque son unos de los pocos espacios de aprendizaje a los que los jóvenes pueden tener acceso y que sin duda deben preservarse, ya que uno no disfruta igual leer un buen libro en papel y leyendo en la comodidad de un ambiente silencioso, a descargarlo con un programa de computadora, no es para nada cercana la experiencia”. Agregó que le gustaría que existieran más bibliotecas en México y sean más accesibles en cuanto a locación: “para que todos podamos tener una biblioteca cerca cuando tenemos deseos de leer. Me agradaría mucho que dieran más énfasis a la buena literatura mexicana, porque tenemos un inmenso repertorio de escritores que son buenísimos”.

Retos de los medios de comunicación en la promoción de la cultura mexicana

        El poeta y ensayista Gabriel Zaid, criticó el estado actual del periodismo cultural: “lo escandaloso no es que se escriban reportajes, comentarios, titulares o pies de fotos con tropezones parecidos, sino que lleguen hasta el público avalados por sus editores. O no ven la diferencia o no les importa. Así como los títulos profesionales avalan la supuesta educación de personas que ni siquiera saben que no saben (aunque ejercen y hasta dan clases), los editores avalan la incultura como si fuera cultura, y la difunden, multiplicando el daño. El daño empieza por la orientación del medio (qué cubre y qué no cubre, qué destaca, bajo qué ángulo) y continúa en el descuido de los textos, los errores, falsedades, erratas y faltas de ortografía”. Además indicó que nunca es tarde para volver a respetar a los lectores y subir el nivel de la vida pública, “por el simple recurso a la buena información, el buen juicio y el buen gusto. Habría que empezar por lo mínimo: un departamento de verificación de afirmaciones, para no publicar tantas cosas infundadas, vacuas o francamente cómicas. Parece insignificante, pero es algo cargado de significación. El mensaje implícito daría un giro de 180 grados: no publicamos basura”. [9]

        Para Néstor García Canclini, es necesario involucrar a los medios de comunicación en el fomento de la lectura: “no sólo a las radios y televisoras culturales; también a la televisión comercial como parte de sus responsabilidades públicas en la convergencia digital, es una tarea indispensable para desarrollar la industria editorial y expandir la lectura. Todo esto queda por hacer si aspiramos hacia un país con lectores. Y como si fuera poco, hay que recordar lo que la sociología y la economía de la cultura han vuelto ya una obviedad: la mayoría de los planes de movilidad cultural se restringen a los públicos de siempre si no hay movilidad económica y calidad educativa”.

Reflexiones finales

Liliana Pedroza, académica y escritora. Comparte residencia entre México, España y Estados Unidos. Foto: Alicia Arvayo.

Liliana Pedroza, académica y escritora. Comparte residencia entre México, España y Estados Unidos. Foto: Alicia Arvayo.

Liliana Pedroza, doctora en Literatura Hispanoamericana por la Universidad Complutense de Madrid, España, dijo que las bibliotecas públicas son importantes, porque resguardan el material que da testimonio de ese largo proceso de conocimiento de sociedades enteras a través del tiempo. “Es el lugar donde se propicia el diálogo con otras mentes y da cabida a un público plural”. Reflexionó sobre el proceso de investigación de su tesis doctoral en donde realizó un catálogo sobre cuentistas mexicanas que recorre todo el siglo XX hasta los últimos años. Tuvo que viajar por toda la República Mexicana, “ya que la Biblioteca Nacional de México no resguarda gran parte de lo que se publica en el país”. Según le explicó un trabajador de esta biblioteca: no hay recursos para adquirirlos, almacenarlos ni conservarlos. “A esta dificultad se añadió que no hay ninguna biblioteca estatal o universitaria preocupada por resguardar las publicaciones de su localidad. Tuve entonces que recurrir a bibliotecas extranjeras como la Biblioteca Nacional de España en Madrid de la que conocí su trabajo exhaustivo y sistemático por albergar todo lo que se edita en territorio español y a la Library of Congress en Washington su interés por la producción literaria en México aun cuando se tratara de una autora desconocida con una edición de escaso tiraje. Lamenté que no hubiera políticas parecidas en México”, concluyó la académica.


Referencias

[1]“Cinco mil años de palabras: comentarios sobre el origen, evolución, muerte y resurrección de algunas lenguas”, Carlos Prieto; pról. de Carlos Fuentes. 2ª. ed. Fondo de Cultura Económica, México, 2007, p. 89.

[2]“El español: una lengua viva. Informe 2012”. Centro Virtual Cervantes; Instituto Cervantes, España: http://cvc.cervantes.es/lengua/anuario/anuario_12/i_cervantes/p01.htm Fecha de consulta: 15 de abril de 2015. 

[3] “Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales”, hecho por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), México, 2005: http://www.inali.gob.mx/pdf/CLIN_completo.pdf Fecha de consulta: 15 de abril de 2015. 

[4] The Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido: https://mexicanculturalcentre.com/ Fecha de consulta: 15 de abril de 2015.  

[5] Centro de Enseñanza para Extranjeros (CEPE), UNAM, México: http://www.cepe.unam.mx/sedes.php Fecha de consulta: 8 de octubre de 2015. 

[6]“Leer ya no es lo que era”, Ernesto García Canclini. “Encuesta Nacional de Lectura. Informes y evaluaciones”, Daniel Goldin (editor), UNAM-Conaculta, México, 2006, pp 27-37. 

[7] Boletín de prensa Núm. 148/15, INEGI, Aguascalientes, Ags. México, 22 de abril de 2015.

[8] Biblioteca José Vasconcelos, México: http://www.bibliotecavasconcelos.gob.mx/ Fecha de consulta: 15 de abril de 2015. 

[9]“Periodismo cultural”, Gabriel Zaid, Letras Libres, España, edición marzo 2006, pp 30-32. Versión digital: http://www.letraslibres.com/revista/convivio/periodismo-cultural-0 Fecha de consulta: 15 de abril de 2015. 

Oración cívica

El Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, tiene el honor de publicar la “Oración cívica” de Adolfo Castañón. Poema incluido en su libro: “La campana y el tiempo (poemas 1973-2003)”. Colección: Práctica Mortal,  CONACULTA, México, 2004, p. 264.

Oración cívica. Adolfo Castañón, mexicano, es poeta, narrador, ensayista, traductor, editor y crítico literario. Estudioso de las obras de Michel de Montaigne, Alfonso Reyes, Juan José Arreola y Octavio Paz. Miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua. Ha sido miembro del consejo de redacción de varias revistas en Latinoamérica, como Vuelta, Letras Libres, La Cultura en México, Plural, Gradita y Literal.

¿Para qué me va a servir el idioma español?

Adolfo A. Laborde Carranco

Fue lo primero que me respondió mi hijo cuando le pedí que le dedicáramos 20 minutos a una lectura en español antes de irse a la cama: “¿Para qué me va a servir el idioma español?”. Simplemente no lo podía digerir. Mi hijo, con quien todo el tiempo hablamos español en casa, no sabía para qué le iba a servir en su día a día.

Inmediatamente con toda la tranquilidad y calma del mundo me dispuse a explicarle el porqué. Tarea titánica que me recordaba aquella lectura un tanto complicada de Jean-Francois Lyotard “La posmodernidad (explicada a los niños)”. “Mira, primero porque es tu lengua materna. Segundo, porque en este país hay más de 52 millones de personas que hablan español (bien o mal, pensé, no importa, bueno, al final sí importa); tercero, ser bilingüe te da la pauta para llegar a ser bicultural, es decir, manejarte en las dos culturas, la de tu país de nacimiento y la de tus padres. Con el español, podrás tender puentes de entendimiento con tus compañeros de escuela que no saben nada o muy poco de nosotros. Tienes un compromiso de poner en alto tu herencia cultural y desmitificar lo que se cree del mexicano”.

No sé si mis palabras hicieron eco, ya que solo me pidió tiempo. “Lo hacemos a partir del lunes, papá, ¿va?”, respondió. Sin querer repetir y poner en práctica el lema: “la letra con sangre entra”, con la cabeza asenté con un sí esperanzador. Mientras caía en su profundo sueño, me quedé pensando en cuántos papás de niños nacidos en México, y que fueron traídos desde muy pequeños a los Estados Unidos (hoy dreamers), o bien, con la segunda generación lo hicieron o lo hacen. Dudo que no muchos ya sea por falta de tiempo, porque dejan que la escuela los eduque, por indiferencia o todo junto. Ahora entiendo la queja del personal que trabaja en los consulados mexicanos en los Estados Unidos cuando afirman que hay muchos mexicanos (de origen) que reniegan la cruz de su parroquia cuando les hablan en español y contestan en inglés. O la escena clásica de algún turista latinoamericano que va de compras a los Estados Unidos y se enfrenta con la misma experiencia con personas de origen latino.

Sin lugar a dudas, los niños o jóvenes latinos en su mayoría, no están conscientes del potencial de su carácter bilingüe primero, y bicultural después. Al respecto, cabe mencionar que al día de hoy, no he visto ninguna política pública seria en ambos lados de la frontera que les promueva este valor, salvo en las escuelas especiales en donde al niño sin conocimiento del idioma inglés se le educa en un sistema de educación especial compensatorio que lo atrasa y rezaga con respecto a los niños nativos, ya que al final no estudian bien ni en español ni en inglés condenándolos a dejarlos fuera del sistema educativo en los Estados Unidos, y con ello, a evitar que eleve su nivel de vida y trunque su movilidad social.

Esta podría ser una respuesta, de tantas claro, que explica la gran descensión escolar que experimentan los latinos y por consecuencia al bajo nivel de los empleos que obtienen. Menor educación, menos oportunidades. En México la situación no está muy lejana de esta realidad con respecto a la enseñanza del idioma inglés. Según datos de un estudio realizado por la Organización Mexicanos Primero denominado: “Sorry. El aprendizaje del inglés en México”, señala que el 97% de los estudiantes egresados de secundaria que actualmente cursan la preparatoria están reprobados en esta materia. Como dije, la culpa no es de ellos, sino de los padres de familia por no reforzar en casa la importancia del español e inglés con argumentos convincentes. Un ejemplo podría ser el resaltar la importancia de los dos idiomas a nivel global. En el caso del español, de acuerdo al Instituto Cervantes de España en su reporte de 2014, en el mundo hay más de 470 millones de hispanohablantes. La cifra llegaría a 570 millones si se considera a los que lo estudian.

Este idioma, sin duda, será el pasaporte para buscar nuevos horizontes laborales o de vida. Además, aunado a las competencias biculturales adquiridas, ayudará a los futuros adultos a ver el mundo desde una perspectiva multicultural, la cual contribuiría a una mayor comprensión del “otro” que sin duda, tanta falta hace en un mundo tan convulso. En el caso del idioma inglés, no hay mucho que decir al respecto. Cuestión de tiempo.


Referencias

El español: una lengua viva. Informe, 2014: http://eldiae.es/wp-content/uploads/2014/07/El-espa%C3%B1ol-lengua-viva-2014.pdf Fecha de consulta: 02/02/2015.

Sorry. El aprendizaje del inglés en México, 2015: http://www.mexicanosprimero.org/index.php/educacion-en-mexico/como-esta-la-educacion/estado-de-la-educacion-en-mexico/sorry-2015 Fecha de consulta: 02/02/2015. 


Adolfo A. Laborde Carranco, mexicano, estudió sus doctorados en Cooperación Internacional en la Universidad de Kobe, Japón y en Ciencias Sociales, orientación en Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es profesor de la Escuela Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales del Tec de Monterrey, México. Actualmente se encuentra realizando una estancia de investigación en la Universidad DePaul, Chicago, Illinois, Estados Unidos.

¿Español mexicano o español argentino?

Pita Escalona*

Al llegar a Argentina descubrieron mi nacionalidad porque me escucharon decir: “órale”, “ahorita”, “qué padre”, “de nada”, y otras palabras que, a los oídos de los oriundos, suenan con diferente musicalidad y con un toque amistoso.

Pita Escalona. Foto Bicaalú.

Pita Escalona. Foto Bicaalú.

Cuando visité por primera vez la ciudad de Buenos Aires, me topé con muchas contradicciones: como que a Buenos Aires la llaman Capital Federal y que los nativos no son bonaerenses, sino porteños. En el aeropuerto de Ezeiza necesité un transporte para llegar a la ciudad, que queda como a sesenta kilómetros. Al taxi le dicen remís, y a los camiones de pasajeros, colectivos. Los camiones allá son sólo para carga. Al subirme al remís, lo primero que me preguntó el conductor, luego de la dirección, fue: “¿De qué cuadro sos hincha?” De momento quedé paralizada sin saber qué responder. La frase podría sorprender a cualquiera, pero más vale decir el nombre de un equipo extranjero, ya que los aficionados a los equipos locales viven en perpetua pugna y no vaya a ser la de malas que el taxista le vaya al rival. 

Para los mexicanos, ir de compras en Buenos Aires resulta divertido. Al dinero lo llaman plata, guita o mango. En las tiendas de ropa, a las tallas les dicen talles. La falda es pollera; la playera, remera; las mallas, calzas; la sudadera, buzo; la sudadera de invierno, pólar; la playera con cuello, chomba, y la chamarra, campera. A los colores los nombran distinto: el café es marrón; el azul claro, celeste, y el rosa mexicano, fucsia. En las tiendas de zapatos, a los tacones les llaman tacos; a los tenis, zapatillas, y a las chanclas de pata de gallo, ojotas. Descubrí el nuevo lenguaje al pedir que me mostraran una falda del aparador, al que llaman vidriera; de ahí comencé a preguntar hasta salir del probador con un vestido que compré porque las empleadas decidieron que se me veía “re lindo”.

A la hora de la comida quise comer algo ligero, así que en el centro comercial me acerqué a una barra de ensaladas. Pagué una de seis ingredientes a escoger. La empleada tomó el plato tras el mostrador mientras yo miraba los recipientes con verduras. Pedí lechuga, tomate, elote al que llaman choclo—, ejotes que son chauchas—, pequeños frijoles a los que nombran porotos— y aguacate, al que le dicen palta. Ordené un aderezo de jocoque, que para ellos es labán.

Por la tarde fui al cine y, antes de entrar a ver la película, descubrí que las palomitas se llaman pochocho y los hot dogs, panchos. En la noche me llamaron unos amigos porteños para invitarme a un boliche. “No soy muy buena y hace mucho que no juego”, respondí. Rieron. Para ellos el boliche es un antro, y al juego de boliche lo llaman, simplemente, bolos.

Fuimos a “lo de Roberto” así dicen cuando se refieren a ir a casa de alguien o a su negocioa escuchar tango en vivo. Los tangos fueron escritos con un lenguaje muy particular. Al principio cuesta trabajo entenderlos, ya que muchos de ellos incluyen el lunfardo, que es una jerga originalmente adoptada por los delincuentes para planear fechorías o escapes de las prisiones, con el fin de no ser entendidos por los guardias. Se dice que ese léxico se formó con la llegada de los inmigrantes, a finales del siglo xix, gracias a la mezcla de idiomas: italiano, español, lenguas africanas y nativas como el quechua, entre otros. La palabra lunfardo se cree que viene de Lombardía, una región al norte de Italia, donde llamaban lombardos a los ladrones. En la actualidad, lo que comenzó siendo exclusivo de la clase baja, ha sido adoptado por todos los porteños y por los habitantes de las ciudades y países cercanos.

Las letras de los tangos hablan mucho del bacán, personaje adinerado, bien vestido, al que le gusta disfrutar de la buena vida: un patrón; el bulín es un departamento de soltero; la mina es la novia; atorrante, vago, malviviente; pibe, niño; gil, tonto; curda, borrachera, y quilombo, desorden o desmán. Al calor de las copas de vino argentino, mi voz acompañaba los coros de algunos tangos conocidos, como ‟Volver” de Carlos Gardel.

De lo de Roberto nos cambiamos a otro boliche donde cantaban rock en español. Descubrí que sus letras también contienen lunfardo. A las tres de la mañana, afónicos y con un zumbido en los oídos, nos despedimos porque unos de mis amigos querían dormir un poco antes de ir al laburo, que es el trabajo; otro dijo que tenía que llegar antes del amanecer, si no, su vieja lo iba a matar. “¿Eres casado?”, pregunté. “No”, respondió, “mi vieja es mi mamá”.

A media mañana desperté con hambre. El olor a pan recién horneado me guió hasta la acera de enfrente, donde una cafetería afrancesada ofrecía desayunos. Las pequeñas piezas de pan, tras el mostrador, invitaban a probarlas. La mesera, una morocha con rulos, se acercó a tomar la orden.

Se me antojó un café con leche, un plato de fresas con yogur y unos panecillos. La señorita me dijo que las fresas eran frutillas; el café con leche, lágrima, y los panecillos, facturas. Pedí unos cuernitos, que allá les dicen medialunas. Sí, dije: “Quiero dos medialunas”. La chica me preguntó que si las quería de grasa o de manteca. La diferencia es que las de grasa son más crujientes porque están hechas a base de manteca y las de manteca más suaves, porque se elaboran con mantequilla. En la mesa no podía faltar el dulce de leche, que para nosotros es la cajeta para los argentinos cajeta es una mala palabra, al igual que concha. Cuando la mesera trajo los platillos a la mesa, dije: “Gracias”, y ella respondió: “No, por favor”, en vez de “De nada”.

Es gracioso, pero a la hora de la comida, de tres a seis de la tarde, los restaurantes cierran. Sólo se consiguen platillos fríos no muy elaborados, como sándwiches. Un sándwich de miga para los argentinos es un deleite, porque es artesanal y se ofrece también como bocadillo en reuniones formales. Se trata de un sándwich del ingrediente que se prefiera entre capas y capas de pan Bimbo sin orillas, que se cubre con un trapo húmedo con el fin de que se conserve fresco. A nuestras tortas las llaman sándwiches con pan francés o hechas con una especie de medianoche, pebete. El choripán es una riquísima torta de chorizo argentino. Para ellos las tortas son pasteles y al pan de los pasteles le llaman bizcochuelo. A nuestras tortillas les dicen crepas y sus tortillas son como la tortilla española de huevo revuelto con papa y cebolla.

Y qué decir de la conjugación de los verbos, ¿qué más querés vos?

Nota del editor: Este artículo fue publicado en la revista impresa Bicaalú, número 44, enero de 2014, que está a la venta en Sanborns y tiendas Duty Free de toda la República Mexicana. Se reproduce con la autorización de la autora y con el convenio firmado entre el Mexican Cultural Centre y la revista cultural Bicaalú. Para más información, visitar: http://bicaalu.com/

*Pita Escalona, mexicana, es maestra en Creación Literaria por el Centro de Cultura Casa Lamm en México.