Desmitificar a los migrantes: la experiencia de Lorenzo Córdova

Adolfo A. Laborde Carranco

Hoy más que nunca es necesario desmitificar la realidad de los migrantes y sus líderes. Más aún cuando se debate en los medios de comunicación la desafortunada grabación del Dr. Lorenzo Córdoba, Presidente Consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), México.

Art work by José Santos: http://www.jsantos.co.uk/

Art work by José Santos: http://www.jsantos.co.uk/

Desde hace algunos años que he vivido de cerca el fenómeno migratorio en una doble vertiente, como estudioso del tema (académico) y migrante, he tenido la oportunidad de estar en los dos frentes, con los que se quedaron y con los que se fueron. Los primeros regularmente replican los prototipos del migrante clásico: se fue porque en México no tenía nada, pero triunfó en el otro lado. No necesariamente es así. Hay una gran cantidad de combinaciones y factores que determinan las razones para migrar. Como regularmente se piensa, no todos los que se van triunfan y lo hacen por razones económicas. Cada historia representa una realidad muy particular y diferente a la otra. Muchos huyen de la violencia, por integración familiar y hasta por un factor determinante que me gustaría denominar “la cultura de la migración” que no es otra cosa que una tradición histórica que se debe de seguir y que se ha seguido en sus comunidades de origen.

Los que se fueron, sin embargo, mantienen una estrecha relación con México. Lo hacen a través de los noticiarios hispanos, la música, la comida, tradiciones, formas, conductas y mediante sus organizaciones comunitarias denominadas Clubes y Federaciones que mucho han aportado en términos de cooperación en sus distintas expresiones en sus comunidades de origen, un ejemplo de ello es el programa 3×1 que consiste en que por cada dólar aportado por los migrantes, el Gobierno Federal, Estatal y el Municipal aportan 1 respectivamente. Asimismo, desde hace ya algunos años, han generado una importante presencia (lobby) en México en donde las organizaciones migrantes binacionales han hecho un excelente trabajo.

Sus representantes, es decir, sus líderes (comunitarios o no) han sido los que han empujado y puesto sobre la mesa de negociación en México temas sensibles para los de acá, pero importantes para los de allá. Hablo del voto en el extranjero, exigencia de representación política en las cámaras (diputado migrante), activismo sobre asuntos de política migratoria, entre otros muchos temas. Afortunadamente, ya sea por mi cachucha como académico o migrante, he sido actor-observador de los procesos contemporáneos. Gracias a ello, constato que lo acontecido recientemente con el Presidente Consejero, es una practica habitual entre algunos, no todos claro, funcionarios mexicanos que desconocen quién es realmente el interlocutor migrante y sobre todo qué historia traer en la espalda.

Con la intención de desmitificar y abordar en su justa dimensión a estos líderes migrantes poco estudiados, me di a la tarea de crear el Atlas de líderes migrantes mexicanos en los Estados Unidos, los casos de Chicago, Los Ángeles y Nueva York. Los resultados del análisis del trabajo que se realizó de septiembre de 2014 a mayo de 2015 arrojó datos realmente sorprendentes de estos actores políticos que se desconocían. Por ejemplo, la investigación halló que más del 77% de los líderes de las tres ciudades tienen educación profesional; más del 72% de ellos realizan su trabajo sin percibir suelo, es decir, su trabajo es pro-bono; más del 60% no cuentan con filiación política ni en México ni en Estados Unidos; más del 80% no tiene aspiraciones políticas en ambos lados de la frontera; más del 60% cuentan con la doble nacionalidad; 98% están dispuestos a capacitarse; los Estados de Oaxaca y Puebla aportan el mayor número de líderes migrantes de acuerdo a los 36 líderes entrevistados (12 en cada ciudad).

La investigación a la que el Diario la Opinión de los Ángeles, ya ha hecho referencia, también encontró algunos otros datos importantes como por ejemplo: la mayoría de los líderes se encuentran entre los 50 y 60 años, lo que habla de la urgencia de la renovación de cuadros, o bien, más del 70% de los líderes son hombres, lo que habla de la necesidad de incorporar a más mujeres en sus filas. Con estos datos y otros que el Atlas muestra, las autoridades mexicanas, o bien, aquellas que tienen una relación constante con nuestra diáspora y sus líderes en Estados Unidos podrán tener una idea más acabada de sus contrapartes y evitar caer en los vicios y prejuicios sobre la comunidad mexicana transfronteriza y, por supuesto, acabar o manchar su carrera política-burocrática en caso de que sean sujetos a las practicas de espionaje que tuvo recientemente el propio Dr. Lorenzo Córdoba.

Referencia

El Diario La Opinión de Los Ángeles [Estados Unidos]: http://www.laopinion.com/40-de-los-lideres-mexicanos-migrantes-tienen-nivel-primaria Fecha de consulta: 23 de mayo de 2015.


Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Adolfo A. Laborde Carranco, mexicano, es profesor investigador de la Escuela Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales del Tec de Monterrey, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), y del Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. Actualmente se encuentra realizando una estancia de investigación sobre líderes hispanos en las ciudades de Chicago, Nueva York y Los Ángeles en la Universidad DePaul, Chicago, Illinois, Estados Unidos.

Exhibición «Crushing in the Image», de José Santos y Lucio Santiago en Londres, Reino Unido

Mezcal.Aplastando la imagen o el sentido de la Sangre*

Por Braulio Aguilar Orihuela

Now, in this blank of things, a harmony,

Homefelt, homecreated, comes to heal.

William Wordsworth

La diversidad de los pueblo,

las lenguas y las creencias es

el resultado de un mestizaje que

fortalece la unidad del género humano.

Carlos Fuentes

El manantial de la fuerza creativa no tiene un punto físico, ni geográfico; tampoco tiene un tiempo para manifestarse. La fuerza creativa “está ahí”, en términos de Heidegger, en armonía con el entorno y el ser para derivar en la expresión, la acción creativa. Se manifiesta en un espacio en blanco, como dice Wordsworth; es la sanación de las emociones, los sentimientos, de la creatividad.

La referencia de Wordsworth al Hogar como refugio de las emociones, manantial de la creatividad, es un lugar abstracto guardado en la memoria. Es la energía que vibra en el ser y lo provoca a la acción. Para José Santos (Oaxaca, 1971) se reencuentra con su tierra, con su Hogar, con su Sangre en la exposición Aplastando en la Imagen; una suerte de evocación a la búsqueda interna de sí mismo. “La casa protege al soñador” (Gaston Bachelard), Oaxaca resguarda los recuerdos del artista.

Después de casi dos décadas viviendo en Londres, José Santos regresa a su ciudad natal, Oaxaca de Juárez, al sur de México, para encontrarse con su gente. En esta ocasión nos muestra el reencuentro con su tierra a partir de una plaga del nopal, la grana cochinilla, la cual alcanzó a ser tan valioso como el oro durante los siglos XVII y XVIII. Oaxaca, precisamente, era el principal productor de dicho insecto cuya sangre tiene la cualidad de teñir cualquier superficie orgánica o mineral.

José Santos aplasta a la cochinilla para recrear sueños, recuerdos, visiones; la sangre de la imagen fortalece su vínculo con el Hogar que lo vio nacer y la tierra que lo vio crecer. Se aleja de su estructura académica para experimentar con una tinta milenaria. El artista busca su palabra en la mancha, muestra su gesto en la imagen.

Para Lucio Santiago (Oaxaca, 1987) las imágenes se traslapan unas sobre de otras; parece el pensamiento agitado de una tormenta, o el recuerdo de su naturaleza nómada. Desde niño conoció a los Grandes Maestros en Francia, Alemania y Estados Unidos. Acompañó a su papá a cada rincón de arte que encontraban. Su naturaleza nómada la heredó de Alejandro Santiago; la voz de su gesto está en exploración.

En esta exposición Lucio invita al espectador a entrar en su Hogar, en sus pensamientos, en la estructura de sus sueños. Lucio dialoga con el espacio en blanco, en aparente armonía para provocar a las imágenes. Aplasta su sangre, sus sueños, sus emociones para jugar con las variaciones de carmines, anaranjados y veladoras de la sangre de la cochinilla. El lenguaje de Lucio está en las imágenes que se aplastan unas con otras.

Retomar un tinte milenario, originario de Oaxaca, con el vínculo directo con la tierra y su comunidad es la principal motivación de José Santos y Lucio Santiago para explorar el otro lado del Atlántico. México e Inglaterra, pueblos diferentes en lenguaje, creencias y expresiones pero unidos por el espíritu de Libertad que habita en la creatividad. Inglaterra y México enriquecidos por el mestizaje que fortalece el género humano, como dice Carlos Fuentes. Aplastando en la Imagen, es el sentido creativo de la Sangre de la Humanidad.


*Nota del editor: Texto de la exposición «Crushing in the Image», de José Santos y Lucio Santiago en Londres, Reino Unido. Esta exhibición nació en los estudios de «La Huella Grafica», en la ciudad de Oaxaca, México. Lucio Santiago, artista mexicano, director y dueño de este estudio, en pláticas con José Santos, artista mexicano-británico, trabajaron en la investigación y preparación de esta exposición sobre el origen del color en México. Actualmente, sus trabajos artísticos, están en exhibición en el Mezcal Cantina de la capital británica. Este proyecto, ha sido financiado en su totalidad por los artistas, quienes agradecen a César Garibay Reyes y Elizabeth Velastegui Garibay, dueños de Mezcal Cantina, por su gran aceptación, recibimiento y apoyo al arte original mexicano.

Creatividad Conducida: Autorretratos en la Escuela Primaria “Lic. Juan Fernández Albarrán” del Estado de México

Mar Barrientos
Colaboración Especial

Estado de México, a 29 de abril de 2015.- Previo a los festejos del Día del Niño en las instalaciones de la Escuela Primaria “Lic. Juan Fernández Albarrán”, de la comunidad de San Bartolo del Llano, Zinacantepec, Estado de México, se llevó a cabo con éxito la clase Arte Creativa, dirigida a 80 alumnos de tercer grado, por Gabriela Sodi Miranda, Historiadora de Arte.


Gabriela Sodi Miranda con estudiantes del Estado de México. Foto: Luis Felipe Barrientos.

Gabriela Sodi Miranda con estudiantes del Estado de México. Foto: Luis Felipe Barrientos.

Primer momento: partiendo del conocimiento se puso en marcha la práctica de dististas técnicas en hojas donde los alumnos desarrollaron habilidades, aptitudes, destrezas, competencias para la vida. De las técnicas: puntillismo, de claro a oscuro, formas geométricas, huellas, frottage, cubismo, entre otras. Autores: Bridget Riley, Paul Klee, Matisse, Jackson Pollock, Magritte, Mondrian, Alexander Calder. De los resultados y desarrollo de competencias: los alumnos clasificaron, pusieron en práctica la atención, selección y percepción. Toma de decisiones inmediatas, formación de alumnos libres, distinguieron formas: ancho, delgado corto, tamaño, fondo, interior, exterior, contorno, resolvieron el espacio, hubo conexión neurologica, kinesis, ejercicio cerebral y espacial, interacción con el pigmento, métafora, ciencia, significado-significante. De la exposición de los autorretratos: los alumnos fueron invitados a uno de los museos más importante del Estado de México: Museo de Culturas Populares. En la área de juguetes de este museo, se les brindó el espacio para exponer su obra del 25 de abril al 3 de mayo de 2015. Esta experiencia ha sido relevante, les ha cambiado la vida, tanto a los alumnos como a los padres de familia; así lo han manifestado, una actividad que a todos nos ha permitido descubrir, interactuar y emocionarnos.


Organizadoras

Actualmente, la obra artística de Gabriela Sodi Miranda, permanece en la Colección Permanente de Artistas Mexicanos en Shanghái, China. Entre sus logros descatan: “Mujer del año 2012”, Cámara de la Mujer; “Líder que ha transformado a México 2013”. Pinta desde 1987: realismo, Naive Zoomorfo, realismo mágico,  arte concreto, abstracción lírica e intervención, expresionismo aleatorio,  All Over Act Paint, intervención de denuncia. Es artista exclusiva de Flamingo Road Gallery en Colombia. Asimismo, escribe desde 1980 sobre arte en medios de comunicación como “Ovaciones”, “Buró Político” y “Revista Época”. Además en “Candelero Político” y “Diario de Morelos». En la actualidad, realiza un “Análisis Morfológicos”, sobre obras de arte.

Este proyecto se realizó con el trabajo de Gabriela Sodi Miranda, en colaboración con Mar Barrientos, licenciada en Educación Primaria, docente y escritora, quien tiene publicados los poemarios: “Mariposas de Luna”, “Lubam”, “Añoranza del Tiempo”, “Seda y fuego en tus manos”. Es compiladora de la antología poética “Edrielle”. Ha participado en periódicos, encuentros de poetas, revistas de divulgación cultural, internet y radio. Incluida en antologías y revistas de México, República Dominicana, Bolivia, Isla Negra, Chile. Además, es promotora cultural, publica mensualmente la columna: “Sinfonía de letras”, en el periódico “Códice”.

Decir lo que ya se dijo: notas sobre traducción

Benjamín Valdivia

La traducción tiene la enorme ventaja de llegar después de todas las invenciones literarias. Tiene, por otra parte, la desventaja de ser una forma artística subsidiaria. Es verdad que, en cierto sentido, quien traduce por vez primera una obra participa de una pizca de originalidad, al menos en lo que respecta a la lengua que recibe.

Art work by José Santos: http://www.jsantos.co.uk/

Art work by José Santos: http://www.jsantos.co.uk/

Sin embargo, el estoicismo del traductor (o su audacia) consiste en decir lo que ya se dijo. En ese entendido, toda traducción está, de entrada, destinada al fracaso: se trata de un acto subsidiario que resulta en una repetición mediante recursos magros e imposibles. En dirección contraria, traducir es un acto de fe. El traductor, al menos de modo parcial, mantiene la convicción de que es factible decir aquí lo que alguien dijo allá, en otro tiempo, en otro lugar, vaya: en otro idioma. Esta fe se extiende hasta alcanzar los campos de la comprensión humana, pues quien traduce confía en que nos podemos entender, aunque hablemos lenguajes diferentes.

Y es que la colisión de dos lenguajes a la vez lo es de dos culturas. O de dos épocas, puesto que muchas veces requerimos del experto que nos traiga al presente las modalidades de lo que ha sido la historia literaria de nuestro propio idioma. Así, leemos ediciones que se anuncian como volcadas “en inglés contemporáneo” o “en español contemporáneo”, ya que nuestro propio idioma es, en su pasado remoto, otro idioma, distinto.

Si bien el asunto es difícil, alcanza sus máximos de complicación cuando intentamos traducir poesía, pues pareciera que estamos en ella como en un lenguaje diferente. Cuando Desiderio Macías Silva lanza estos versos: “el gran dador de la muerte / hizo sobre la selva / un aspersorio de palomas”, ¿sabemos a qué se refiere? ¿Acaso podemos decir en inglés ‘sprinkler’ donde dice ‘aspersorio’ en español y dormir tranquilos? Traducir es un arte de muchos insomnios.

Y está, además, la cosa esa del objetivo, de lo que deseamos lograr al traducir. Si tal vez nuestro anhelo es que el poema suene en español de hoy tal como Horacio lo escribió en latín de entonces; o si, al ser más poeta que traductor, se quiere escribir en español de hoy lo que Horacio hubiera dicho si fuese nuestro contemporáneo hispanohablante. Traducir es una muela para devastar (o desbastar) todos los estilos. Varios autores de distintas épocas vienen a ser aplanados por el estilo actual de su traductor. Aquellos genios meticulosos en su idioma se reducen al alcance del vocabulario de su traductor. Y todavía peor, al supuesto comercial del vocabulario del público, versión abreviada del traductor descuidado.

En la persecución de una plausible identidad ideal, el traductor se conformaría con una definida equivalencia; pero su paráfrasis deviene apenas una versión, una mera aproximación que deseaba ser la recreación del original y que ha concluido por ser lo que ya todos sabemos: una traición.

En la época de la sociedad mundializada, en la que todo está aplanado y masificado, ¿cómo traducir los Cantos de Ezra Pound? Debemos reconocer que los medios informáticos son los verdaderos amos del mundo políglota que ingresa un original en la máquina heurística y produce una traducción que nos da una idea de lo que se trata (¿o no es así?). Exigencias menos perentorias que la inmediatez nos solicitaron durante siglos repetir en otro idioma lo que se había dicho en la lengua original. Textos sagrados pusieron en lengua humana los designios del dios; palabras materiales apresaron un rostro del canto escapadizo; alguien redujo a máximas la densidad de la justicia. Y los traductores —auténticos apóstoles— llevaron las nuevas por todos los territorios del tiempo y el espacio. Porque traducir es un arte de trascendencia, de ir más allá. En otro sentido, traducir es atreverse de nuevo: reescribir, fundar maravillas en donde había solamente un idioma receptor. Don Quijote empieza a hablar nuevamente, ahora en inglés, en chino, en quechua, en fin.

Decir lo que ya se dijo no equivale únicamente a repetirlo, pues al volverlo a decir ya el mundo referido es otro. Cambia la referencia y cambian las claves de su desciframiento. El traductor lanza al océano de los signos la misma botella que encontró; pero quien la encuentre otra vez se hallará frente a un mensaje distinto, que quisiera ser el mismo en términos de su señalar el mundo y darse a comprender mejor entre todos sus congéneres.


Benjamín Valdivia. Foto: Cultura Guanajuato.

Benjamín Valdivia. Foto: Cultura Guanajuato.

Benjamín Valdivia (Aguascalientes, México, 1960) cuenta con estudios de doctorado en Humanidades y Artes (UAZ), Filosofía (UNAM) y Educación (UG). Es miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua y de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Actualmente dirige el Doctorado en Artes de la Universidad de Guanajuato. Ha sido profesor de traducción en la California State University (Long Beach). Es autor de medio centenar de libros en los géneros de poesía, novela, cuento, teatro y ensayo. Cuenta con acreditación universitaria de estudios de latín (UAA), griego clásico y alemán (UG), inglés y francés (UNAM). Ha estudiado también italiano y portugués. Ha sido intérprete del inglés al español en diversos eventos.  http://www.benjaminvaldivia.org/

Amarres Perros. Autobiografía de Jorge G. Castañeda.

Adolfo A. Laborde Carranco

Hay dos razones fundamentales para leer la obra Amarres Perros de Jorge G. Castañeda. La primera, porque de alguna manera expresa y retrata íntimamente los sucesos en materia de política interna-externa de México de los últimos 40 años desde el ángulo de un protagonista cercano a los grupos de poder; la segunda, porque lejos de ser una simple autobiografía, se trata en realidad de un relato abierto y sin tapujos de cómo se ve el poder desde el poder mismo, en otras palabras, desde una tribuna privilegiada como la de Jorge G. Castañeda.

"Amarres Perros. Una autobiografía", Jorge G. Castañeda, Editorial Alfaguara, México, 2014, 552 pp.

«Amarres Perros. Una autobiografía.» Jorge G. Castañeda, Editorial Alfaguara, México, 2014. 552 pp.

Explico. La primera razón radica en conocer de viva voz una serie de sucesos importantes para la política interna y externa contemporánea de México. Sobran los ejemplos en el libro. Desde los detalles e intrigas de cómo se llevaron a cabo muchas negociaciones con políticos y empresarios mexicanos, hasta su influencia en asuntos globales o regionales como los acuerdos de pacificación en las guerras de Centroamérica, especialmente en la del El Salvador en la década de los ochenta, pasando por la creación de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) que acogió a más de 90 mil guatemaltecos que huían de la “guerra civil”; o su relación de odio-amor con Fidel Castro (y sus operadores políticos en la región), Gabriel García Marques y Carlos Fuentes. Otro ejemplo es su influencia directa en las decisiones que su padre tomaba en asuntos tan delicados cuando se desempeñaba como canciller. Un caso fue la acogida del Shah de Irán a finales de los setenta y posterior prohibición de su reentrada a México luego de un viaje que hizo para atenderse de una enfermedad terminal en Estados Unidos, lo que desencadenó la crisis de los rehenes de la embajada de los Estados Unidos en Teherán.

Castañeda describe como obsoleta y fuera de contexto a la diplomacia mexicana, a la cual le dio otra personalidad y carácter modificándola en tan solo 3 años con su llegada en el año 2000 como titular de la Secretaria de Relaciones Exteriores. Dejó a un lado los principios básicos de la misma y generando así un sin número de conflictos internacionales (Cuba y Venezuela son solo dos ejemplos) ya conocidos. Cabe mencionar que algunos de estos conflictos tardaron una administración y lo que va de la actual para solucionarse y de esta forma recomponer la relación con los países afectados. Parecería, según se aprecia en el libro, que la historia reciente de la diplomacia mexicana no estaría completa sin la presencia Castañeda padre, y posteriormente de Castañeda hijo.

La segunda razón para leer el texto recae en la lógica en la que “ellos” entienden el poder, es decir, cómo se gesta, desarrolla y reproduce partiendo ya sea un cargo público, como el del padre por medio de distintos puestos en la cancillería, o de los beneficios que este le dio abriéndole la puerta para su formación académica y profesional (cosmopolita) en el extranjero primero, y al acceso a círculos de poder y personalidades de primer nivel en la política, economía y literatura a nivel internacional después. Castañeda en sus memorias deja claro un principio de la “real politk”: no hay nada más importante que el poder. Muestra de ello es su abandono del cargo de canciller en el año 2003 para dar paso a la búsqueda de una candidatura presidencial independiente, lo cual, si bien abrió un camino para que esto fuera posible en las próximas elecciones en México, no deja de describir su esencia como un animal político por naturaleza.

Amarres Perros es pues, un libro bien escrito y entretenido, que además de los relatos personales (amorosos y familiares), nos dan la pauta para comprender en su perfecta dimensión su realidad mestiza (judeo-cristiana) y su perfil pragmático en materia ideológica (de ser un militante comunista, acabó trabajando para un partido de derecha). Además de ello, nos permiten entender la visión de un hombre como Castañeda que si bien no representa la totalidad de la elite política mexicana, si caracteriza a un buen número de personajes que día a día marcan el destino de México ya sea a través de sus opiniones (comentocracia) en los medios masivos de comunicación o por el lobby capaz de poner en practica para un fin en específico (propio o de otros). Cierro parafraseando al mismo Castañeda tratando de ilustrar sus aspiraciones políticas: no pasó el balón ni el jugador, sin embargo, nada está escrito de manera definitiva en el libreto de la tragicomedia conocida como “la política mexicana”.


Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Adolfo A. Laborde Carranco, mexicano, es profesor investigador de la Escuela Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales del Tec de Monterrey, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), y del Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. Actualmente se encuentra realizando una estancia de investigación sobre líderes hispanos en las ciudades de Chicago, Nueva York y los Ángeles en la Universidad DePaul, Chicago, Illinois, Estados Unidos.

El efecto de Jesús “Chuy” García en los líderes hispanos en los Estados Unidos

Adolfo A. Laborde Carranco

Como observador y estudioso del fenómeno migratorio, he estado buscando ejemplos de cómo mediante una agenda común y un liderazgo genuino acompañado, claro, del efecto y gracia de una coyuntura política que le beneficie puede ser el antes y después de los movimientos sociales y políticos de las minorías en los Estados Unidos; en este caso, el de los hispanos (principalmente mexicanos).

Jesús “Chuy” García. Foto: https://www.facebook.com/GarciaForChicago

Jesús “Chuy” García. Foto: https://www.facebook.com/GarciaForChicago

Hay ejemplos históricos que pueden ilustrar los antecedentes desde la defensa de los “derechos civiles en los años sesenta del siglo pasado mediante Martin Luther King en el caso de la comunidad afroamericana” [1] o la de “Cesar Chávez por el movimiento chicano entre 1960 y 1965 también del siglo pasado” [2]. Sin embargo, se ha dado un fenómeno en las recientes elecciones para alcalde en la ciudad de Chicago que algunos politólogos lo pueden catalogar como el “outsider” [3] o el factor sorpresa. “Jesús “Chuy” García”, [4] un ciudadano norteamericano de origen mexicano nacido en Durango y que llegó a Estados Unidos como producto de la residencia que su padre obtuvo gracias a que trabajó en los campos norteamericanos bajo el cobijo del “programa bracero (1942-1964)” [5] podía ser el parteaguas en los líderes que tienen una agenda en los Estados Unidos (y no en México como regularmente sucede) por la defensa de su comunidad. Cuando “Chuy” aceptó que competiría por la alcaldía en noviembre de 2014, la mayoría de los líderes de opinión pública y líderes comunitarios, así como el electorado en general, no le daban muchas posibilidades; sin embargo, tras una campaña innovadora y con una gran ayuda del sindicato de maestros, pudo revertir las tendencias.

Quedó en segundo lugar con 34% de los votos solo por debajo en 11 puntos porcentuales del actual alcalde Emanuel Rahm que obtuvo 45%, quien dicho sea de paso, además de tener toda la maquinaria política de su gobierno y dinero a su favor (30 millones de dólares, 10 veces más que lo que “Chuy” contaba) tiene el apoyo de los grupos de presión económica de la ciudad. “Todo se decidirá el 7 de abril en una segunda ronda (runoff) electoral. Todo dependerá del voto latino, afroamericano y la salida a votar del 77% por ciento de los ciudadanos que no lo hicieron” [6].

Gane quien gane (ojalá sea “Chuy”) este fenómeno sociológico y político sirve de marco de referencia para medir o estar atentos a las coyunturas que pueden cambiar el rumbo de la historia política de alguna comunidad determinada. “Chuy” lo supo en su momento. Había un cansancio por la supuesta red de corrupción del gobierno en turno y por el cierre de más de 50 escuelas públicas en Chicago; sin embargo, no sólo en eso radica el mérito de “Chuy”. Siendo también demócrata (progresista) dejó atrás el denominado “institucionalismo” (servilismo) o “establishment” de un miembro del partido con respecto al “jefe máximo” con tal de conservar su estatus y esperar a ser dominado (dedazo) en su momento muy al estilo del sistema político mexicano, que por cierto, no ha cambiado mucho si revisamos la lista de candidatos plurinominales a diputados federales que se hizo pública recientemente por parte de las tres principales fuerzas políticas del país: “Partido Revolucionario Institucional (PRI)” [7] y del “Partido de la Revolución Democrática (PRD) [8]” y del “Partido de Acción Nacional (PAN)”[9].

“Chuy” apostó a la lógica del cambio y tendió puentes y alianzas; generó un discurso novedoso y propuso darle voz a la gente, donde el mayor peso lo tuvo la propuesta de aumentar la seguridad en las calles de Chicago. “Chuy”, independientemente de su origen mexicano, no repitió los vicios que veo en algunos otros líderes de origen mexicano que trabajan por la defensa de los derechos de las minorías o a los que se dicen representar. Probablemente “Chuy” mediante su profesionalización como administrador-servidor público y político formado, tuvo que romper con ese subdesarrollo político o con las trampas de la cultura política que todo individuo trae consigo cuando emigra. No lo sé, quizá sea un accidente o producto de la casualidad; sin embargo, el fenómeno “Chuy” debería ser estudiado y replicado en distintos ejercicios democráticos a lo largo y ancho de los Estados Unidos con miras a presionar y lograr que se cumplan promesas de campaña como regularmente hacen los candidatos tanto republicanos como demócratas en las elecciones intermedias (cada 2 años) o presidenciales (cada 4 años) a la comunidad hispana.

Un ejemplo es la tan anhelada reforma migratoria, o en su defecto, la acción ejecutiva de Obama que se encuentra suspendida. “Chuy” ha presentado un proyecto sencillo, pero a la vez demoledor en el discurso; concertó un sistema horizontal de alianzas e innovación en el marketing político. Si antes no teníamos marcos de referencia en fenómenos políticos par parte de mexicanos en los Estados Unidos, ahora ya lo tenemos. Espero que el ejemplo de “Chuy” sirva como metodología o caso de éxito a las comunidades hispanas, especialmente a sus líderes para que dejen a un lado su protagonismo y den paso a un verdadero y eficaz liderazgo político, lejos de la improvisación y las trampas de su cultura política heredada.

Referencias

[1] Muzzo, Gisela. “Derechos civiles de los afroamericanos en 1960, EEUU”. http://es.slideshare.net/GiMuzzo/derechos-civiles-de-los-afroamericanos-en-1960-eeuu Fecha de consulta: 1 de marzo de 2015.

[2] Tejada-Flores, Rick. “Cesar Chavez and the UFW”. http://www.pbs.org/itvs/fightfields/cesarchavez.html Fecha de consulta: 1 de marzo de 2015.

[3] Meléndez Guerrero, Carlos. “¿Qué es un outsider?”. http://www.larepublica.pe/04-01-2006/que-es-un-outsider Fecha de consulta: 1 de marzo de 2015.

[4] García “Chuy”, Jesús. “About Chuy”. http://jesuschuygarcia.com/about/about-chuy/ Fecha de consulta: 1 de marzo de 2015.

[5] Durand, Jorge. “El programa bracero (1942-1964). Un balance crítico”. http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=66000902 Fecha de consulta: 1 de marzo de 2015.

[6] EFE, agencia. «»Chuy» García prepara una coalición para ganar la Alcaldía de Chicago». http://latino.foxnews.com/latino/espanol/2015/02/25/chuy-garcia-prepara-una-coalicion-para-ganar-la-alcaldia-de-chicago/ Fecha de consulta: 1 de marzo de 2015.

[7] México, CNN. “La lista de ‘pluris’ del PRI incluye a una actriz y a exfuncionarios”. http://mexico.cnn.com/adnpolitico/2015/02/28/la-lista-de-pluris-del-pri-incluye-a-una-actriz-y-a-exfuncionarios Fecha de consulta: 1 de marzo de 2015.

[8] México, CNN. «El PRD da a conocer a sus candidatos a diputados por la vía plurinominal». http://mexico.cnn.com/adnpolitico/2015/02/15/el-prd-da-a-conocer-a-sus-candidatos-a-diputados-por-la-via-plurinominal Fecha de consulta: 1 de marzo de 2015.

[9] México, CNN. «Gustavo Madero, en el primer lugar de la lista para diputados del PAN». http://mexico.cnn.com/adnpolitico/2015/01/12/gustavo-madero-en-el-primer-lugar-de-la-lista-para-diputados-del-pan Fecha de consulta: 1 de marzo de 2015.


Adolfo A. Laborde Carranco, mexicano, estudió sus doctorados en Cooperación Internacional en la Universidad de Kobe, Japón y en Ciencias Sociales, orientación en Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es profesor de la Escuela Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales del Tec de Monterrey, México. Actualmente se encuentra realizando una estancia de investigación en la Universidad DePaul, Chicago, Illinois, Estados Unidos.

¿Para qué me va a servir el idioma español?

Adolfo A. Laborde Carranco

Fue lo primero que me respondió mi hijo cuando le pedí que le dedicáramos 20 minutos a una lectura en español antes de irse a la cama: “¿Para qué me va a servir el idioma español?”. Simplemente no lo podía digerir. Mi hijo, con quien todo el tiempo hablamos español en casa, no sabía para qué le iba a servir en su día a día.

Inmediatamente con toda la tranquilidad y calma del mundo me dispuse a explicarle el porqué. Tarea titánica que me recordaba aquella lectura un tanto complicada de Jean-Francois Lyotard “La posmodernidad (explicada a los niños)”. “Mira, primero porque es tu lengua materna. Segundo, porque en este país hay más de 52 millones de personas que hablan español (bien o mal, pensé, no importa, bueno, al final sí importa); tercero, ser bilingüe te da la pauta para llegar a ser bicultural, es decir, manejarte en las dos culturas, la de tu país de nacimiento y la de tus padres. Con el español, podrás tender puentes de entendimiento con tus compañeros de escuela que no saben nada o muy poco de nosotros. Tienes un compromiso de poner en alto tu herencia cultural y desmitificar lo que se cree del mexicano”.

No sé si mis palabras hicieron eco, ya que solo me pidió tiempo. “Lo hacemos a partir del lunes, papá, ¿va?”, respondió. Sin querer repetir y poner en práctica el lema: “la letra con sangre entra”, con la cabeza asenté con un sí esperanzador. Mientras caía en su profundo sueño, me quedé pensando en cuántos papás de niños nacidos en México, y que fueron traídos desde muy pequeños a los Estados Unidos (hoy dreamers), o bien, con la segunda generación lo hicieron o lo hacen. Dudo que no muchos ya sea por falta de tiempo, porque dejan que la escuela los eduque, por indiferencia o todo junto. Ahora entiendo la queja del personal que trabaja en los consulados mexicanos en los Estados Unidos cuando afirman que hay muchos mexicanos (de origen) que reniegan la cruz de su parroquia cuando les hablan en español y contestan en inglés. O la escena clásica de algún turista latinoamericano que va de compras a los Estados Unidos y se enfrenta con la misma experiencia con personas de origen latino.

Sin lugar a dudas, los niños o jóvenes latinos en su mayoría, no están conscientes del potencial de su carácter bilingüe primero, y bicultural después. Al respecto, cabe mencionar que al día de hoy, no he visto ninguna política pública seria en ambos lados de la frontera que les promueva este valor, salvo en las escuelas especiales en donde al niño sin conocimiento del idioma inglés se le educa en un sistema de educación especial compensatorio que lo atrasa y rezaga con respecto a los niños nativos, ya que al final no estudian bien ni en español ni en inglés condenándolos a dejarlos fuera del sistema educativo en los Estados Unidos, y con ello, a evitar que eleve su nivel de vida y trunque su movilidad social.

Esta podría ser una respuesta, de tantas claro, que explica la gran descensión escolar que experimentan los latinos y por consecuencia al bajo nivel de los empleos que obtienen. Menor educación, menos oportunidades. En México la situación no está muy lejana de esta realidad con respecto a la enseñanza del idioma inglés. Según datos de un estudio realizado por la Organización Mexicanos Primero denominado: “Sorry. El aprendizaje del inglés en México”, señala que el 97% de los estudiantes egresados de secundaria que actualmente cursan la preparatoria están reprobados en esta materia. Como dije, la culpa no es de ellos, sino de los padres de familia por no reforzar en casa la importancia del español e inglés con argumentos convincentes. Un ejemplo podría ser el resaltar la importancia de los dos idiomas a nivel global. En el caso del español, de acuerdo al Instituto Cervantes de España en su reporte de 2014, en el mundo hay más de 470 millones de hispanohablantes. La cifra llegaría a 570 millones si se considera a los que lo estudian.

Este idioma, sin duda, será el pasaporte para buscar nuevos horizontes laborales o de vida. Además, aunado a las competencias biculturales adquiridas, ayudará a los futuros adultos a ver el mundo desde una perspectiva multicultural, la cual contribuiría a una mayor comprensión del “otro” que sin duda, tanta falta hace en un mundo tan convulso. En el caso del idioma inglés, no hay mucho que decir al respecto. Cuestión de tiempo.


Referencias

El español: una lengua viva. Informe, 2014: http://eldiae.es/wp-content/uploads/2014/07/El-espa%C3%B1ol-lengua-viva-2014.pdf Fecha de consulta: 02/02/2015.

Sorry. El aprendizaje del inglés en México, 2015: http://www.mexicanosprimero.org/index.php/educacion-en-mexico/como-esta-la-educacion/estado-de-la-educacion-en-mexico/sorry-2015 Fecha de consulta: 02/02/2015. 


Adolfo A. Laborde Carranco, mexicano, estudió sus doctorados en Cooperación Internacional en la Universidad de Kobe, Japón y en Ciencias Sociales, orientación en Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es profesor de la Escuela Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales del Tec de Monterrey, México. Actualmente se encuentra realizando una estancia de investigación en la Universidad DePaul, Chicago, Illinois, Estados Unidos.

Desde Nueva York: tacos, tortas, tamales, quesadillas…

Adolfo A. Laborde Carranco

Esperaba la transportación que me llevaría del consulado de México al aeropuerto JF Kennedy. No quise esperar en el interior del inmueble ya que pensaba que el frío de la ciudad de Chicago de –15 grados que experimenté la semana pasada me haría inmune al aire gélido de Manhattan. Me equivoqué. Pasaron solo 5 minutos de la hora en la cual se habían comprometido a recogerme para que el clima hiciera de las suyas. Toda una eternidad.

Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Adolfo A. Laborde Carranco. Foto: Cortesía.

Comencé a moverme, de hecho, acudí a un puesto ambulante que estaba en la esquina para calentarme un poco y de paso comprar algo para comer. El desayuno tipo americano apenas lo toqué. De regreso al punto de encuentro, el frío penetraba más mis huesos. Calaba. Los 15 minutos en total que esperé parecieron 2 horas. Qué tan mal me veía que una mujer bajita de origen mexicano se acercó y sin temor alguno soltó la frase: “tacos, tortas, quesadillas, tamales, gordita y atole. Estamos en la esquina”. “Ya compré algo, gracias, pero se lo agradezco mucho”, repliqué e intenté concluir la charla. No quería gastar más saliva y palabras.

El viaje de estudio de casi tres semanas en Los Ángeles, Chicago y Nueva York me tenían realmente agotado. No quería hablar. Cualquier palabra, gesticulación o esfuerzo innecesario aminoraba más mi escaso ánimo marchito. Sentía, creo, lo que un Iron Man cuando termina su prueba. A pesar de mi mala cara, la mujer insistió con la misma frase: “tacos, tortas, quesadillas, tamales, gorditas y atole. Estamos en la esquina”. “No, gracias. Ya compré”, repetí. Su respuesta fue la misma: “tacos, tortas, quesadillas, tamales, gorditas y atole. Estamos en la esquina”.

Parecía una grabación al estilo de las que en algún momento del día se escuchan en la Ciudad de México como aquella que dice: “colchones, refrigeradores, fierro viejo que vendan”. Olvidé el cansancio e intenté iniciar la conversación. “¿De dónde es usted?” Nunca recibí respuesta. Solo seguí escuchando la misma frase: “tacos, tortas, quesadillas, tamales, gorditas y atole. Estamos en la esquina”. Lo increíble de esto, es que no se dirigía a una multitud, sino sólo a mí. Estaba como en un estado de transe.

Finalmente llegó la camioneta que me recogería. Una gringa que estaba en el asiento junto a las puertas de entrada me dio la bienvenida con una sonrisa. Al contrario, con el acento brusco que los caracteriza, el chofer afro-americano sólo afirmo “To JK Kenedy, ¿correct?” No hubo tiempo de responder. De inmediato partimos. Me sumergí en el asiento trasero y lentamente, primero mis mejillas y luego mis manos, se fueron calentando. Me despojé de mi chaqueta, bufanda y guantes. Contemplé las calles neoyorkinas. Las escenas de los indigentes durmiendo sobre coladeras humeantes y el tráfico, recurrente en las películas y series de televisión norteamericanas, fueron parte de la escena. Por más que quise, no puede dormir.

La frase de “tacos, tortas, quesadillas, tamales, gorditas y atole. Estamos en la esquina”, de aquella mujer no solo taladraba mi cabeza, sino que además profundizó mi preocupación por los más de seis millones de mexicanos, la mayoría indocumentados, que viven y trabajan en condiciones adversas a lo largo de la unión americana tal y como ella. Lamento no saber su nombre, de otra forma, estas líneas llevarían el suyo. Mientras esto es el pan de cada día, hace unos días el Presidente Obama en su discurso del “Estado de la Nación” brevemente mencionó el tema de la acción ejecutiva que regularizaría a los indocumentados que cumplan con los requisitos (que califiquen, como acá le dicen) no sin antes remarcar y subrayar que el restablecimiento de las relaciones con Cuba dominará su agenda con América Latina y el Caribe. Habrá que esperar que la regularización total de los indocumentados mexicanos adquiera, en el corto plazo, el carácter urgente y prioritario como en el caso cubano. De lo contrario, tendremos que preguntarnos: ¿quién no está haciendo bien su trabajo para que esto suceda?


Adolfo A. Laborde Carranco, mexicano, estudió sus doctorados en Cooperación Internacional en la Universidad de Kobe, Japón y en Ciencias Sociales, orientación en Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es profesor de la Escuela Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales del Tec de Monterrey, México. Actualmente se encuentra realizando una estancia de investigación en la Universidad DePaul, Chicago, Illinois, Estados Unidos.

Inmersión a los ‘Sueños de Libertad’: Teatro en los Reclusorios del Estado de Guanajuato, México.

Xosué Martínez

Un Virgilio azul y de mirada seria nos daba indicaciones para la inmersión. Conoceríamos al ‘Rey de Reyes’. Se ofreció a resguardar nuestras pertenencias, pues no todo podía acompañarnos. En la primera o última puerta (según el caso), más indicaciones, negociaciones, comprobación de nuestra identidad y sin estar escrito en ningún sitio, y en el aroma de las paredes grises como un grafiti invisible: “abandona la esperanza si entras aquí”.

"Sueños". Fotografía de Xosué Martínez.

«Sueños». Fotografía de Xosué Martínez.

Leer en el ambiente aquella frase sólo es una sensación de visitantes poco frecuentes, y hay que decirlo, un poco descontextualizada. Ni Dante, ni Virgilio, ni Beatriz andaban cerca, no había almas ni tormentos eternos; no era el infierno, pero seguramente podría ser una metáfora inconsciente. Estábamos ingresando al Cereso de la ciudad de León, Guanajuato, México. Esta visita atípica venía precedida de dos sucesos: el concurso de pastorelas que se realiza entre los reclusorios del Estado de Guanajuato, y el taller de teatro que ofrece uno de los salones de cultura del Instituto Cultural de León.

En el camino al escenario regresa la primer metáfora: pasillos asfixiantes, cientos de guardianes que no apartan la mirada de ti, no se distingue entre amabilidad y seriedad, pisando nuestra sombra de color fluorescente, como estirándola para recordarnos que terminando la función tenemos que salir. Las puertas se cruzan con las rejas y los custodios. La zona abierta del penal un nuevo choque: no hay horizonte. El cielo se ve más lejos en correspondencia a los altos muros grises, y lo más lejano que se percibe son las torretas de vigilancia, presos mirando a distancia a los intrusos. Un silencio envuelve todo y el sonido de los zapatos con el pavimento comienza a dialogar con las deducciones obvias: “¡Qué duro debe ser estar aquí!” y la ‘Divina Comedia’, se mantiene necia en las referencias. Finalmente llegamos al foro escénico, donde el número de custodios es mayor. Afuera puede leerse la leyenda ‘Rey de Reyes’, nombre de la pastorela que estaba por comenzar.

Los datos previos al teatro. Un montaje escénico ganador del primer lugar del concurso de pastorelas que se realizó entre los diez grupos de teatro de los diez Ceresos del Estado de Guanajuato. Creación original, producida, escrita y dirigida por ellos mismos, alumnos del taller de teatro de la maestra María De Luna. Cerca de 42 actores en escena y otros en el staff, todos integrantes de la compañía ‘Sueños de Libertad’. Y se realiza la última inmersión. La predisposición a ver una pastorela se desvanece cuando al centro del escenario nos encontramos con un ring de lucha libre, un DJ musicalizando y las luces ambientando cual espectacular foro. Irónicamente en este último salto al interior, en el fondo de este descenso, la sensación cambia: se rompe la tensión y parece que salimos del Cereso.

Se ejecuta el convenio teatral. La propuesta del ‘Rey de Reyes’, es una pastorela donde a través de la lucha libre, el bien y el mal se enfrentan. Sin embargo, pese a contar con el hilo narrativo común de este género teatral, es una propuesta totalmente refrescante. Partiendo desde el guión. Una estructura que aunque sigue los lineamientos convencionales de la pastorela, rompe completamente al sembrar una historia que por momentos nos obliga a olvidarnos del género, dejando como casualidad la historia constreñida. De ahí, el trabajo de dirección resulta notable.

No solamente se trata de una pastorela revolucionada, sino que además, permite visualizar diversos espacios, hace convivir cuadros escénicos que brillan por su pertinencia en cada embestida, y aunque el montaje está cercano a las dos horas, la fluidez de las escenas hace imperceptible al tiempo. El trazo escénico es por mucho superior a otras obras que hemos tenido la oportunidad de ver en ‘la libertad’ de León.

El trabajo actoral resulta conciso y coherente. El ‘punch’ que generalmente caracteriza un buen montaje se encuentra en cada uno de los actores. Los actores principales recibieron entrenamiento de lucha libre y escénica. Escena a escena se suceden sin caer en ‘cliches’ todos los personajes, generando la empatía necesaria, nuevamente, para dejar a un lado el tema de la pastorela, y regalarnos actuaciones honestas. La comedia es parte importante del montaje, aspecto que no se dejó en simples chistes, sino que, aprovechando la realidad en la cual los actores están inmersos, estratégicamente permite el goce del montaje.

Aquí aterrizamos un poco, y a mitad del montaje, nos damos cuenta que los custodios no apartan la mirada seria de la escena. Aunque es un momento onírico de escape, donde los presos son actores y son personajes, recordamos que se trata de teatro penitenciario. Desde el fuerte planteamiento simbólico que constituye el nombre de la compañía: ‘Sueños de Libertad’, el anclaje con el teatro nos permite descubrir esos sueños. Comienzan las preguntas incómodas, la común: “¿qué habrán hecho para estar tras las rejas?”. Una duda que causa ruido al ver tan decoroso trabajo, y que desde nuestro punto de vista, no hay por qué preguntarla, mucho menos por qué responderla. Finalmente nos permiten estar en su mundo de consecuencia a sus actos, y lo más coherente es decir que están bien.

Esta compañía teatral cuenta con cerca de 8 años de trayectoria, el montaje que constituye un primer lugar estatal, montado en tan sólo tres meses. Los horarios de ensayo rozan las seis horas diarias, como una actividad de reintegración social muy aterrizada. Es en estos últimos tres años, cuando María de Luna, directora originaria de San Francisco del Rincón, Guanajuato, México, tomó la formación teatral de los presos; aprovechando cada una de sus realidades, les dio el teatro como una medicina a aquello que se llama ‘encierro’, mostrando que la libertad, por muy lejana que parezca, arranca desde uno mismo.

Finaliza el montaje con el público de pie y una lluvia de aplausos como aves anunciando la mañana, la salida del sueño y el regreso a la realidad. Pocos son los minutos que los actores pasan con el público y sus familiares cuando se da la orden. Deben regresar a sus celdas todos los actores. Es un momento que resulta incómodo; ese golpe de realidad que corta la magia del teatro, la reserva del hecho escénico y cuando salimos de la función; no de ésta, sino de todas las funciones, de los cambios de día, de año, de trabajo, de perspectiva. La vista nocturna del reclusorio es el ascenso al paraíso que tanto disfrutó Dante al encuentro con el amor. Las luces tenues delinean la silueta de cada uno de los cuerpos arquitectónicos, y como en una visita a otra realidad, queda el espasmo del goce estético, las palabras que se intercambian con otros miembros del público, las preguntas incómodas que por fuerza de la noche y del acto aparecen repetitivamente: una paradoja con el hecho escénico que acaba de suceder.

De pronto el aire se hace más ligero; los filtros uno a uno se van despidiendo como con el deseo de no volverte a ver jamás, uno mismo descubre quién es cuando le revisan a la perfección el rostro, el nombre, el aliento; esa supuesta libertad que nos colgamos como tilde por ‘estar afuera’, parece cobrar sentido. Una amarga felicidad llega al salir por la última o primera puerta, depende del caso. Aunque el sistema de reintegración les dé la oportunidad de aprender un oficio o estudiar una carrera, es un hecho que los presos-artistas que purgan condenas más humanas (cortas), difícilmente podrán obtener un trabajo al salir. Sin embargo, ver el tamaño del trabajo escénico, no hace tan descabellada la idea de que el teatro podría ser su parada en ese sueño de libertad. Después de todo, uno como espectador, también puede soñar.


Xosué Martínez, mexicano, es fotógrafo y escritor. Licenciado en Cultura y Arte por la Universidad de Guanajuato, México. Colabora para institutos, revistas, artistas e iniciativa privada en el área de cultura y comunicación.

“El capital en el siglo XXI” de Thomas Piketty

Adolfo A. Laborde Carranco

Como suele suceder antes de que termine o inicie cada año, uno va tratando de mentalizarse para cumplir algunos nuevos propósitos. El comer saludable, creo, es uno de los cuales está presente en la mayoría de las personas. En este tenor, me dispuse a comer mi última hamburguesa de 2014.

“El capital en el siglo XXI”, de de Thomas Piketty,  Fondo de Cultura Económica, México, 2014,  649 pp.

“El capital en el siglo XXI”,  de Thomas Piketty, Fondo de Cultura Económica, México, 2014, 649 pp.

Entré al comercio. Vacío en esta época, por supuesto. Compré mi súper combo, agrandándolo, claro, con papas y refresco tamaño mega y me dispuse a devorarlo. Había olvidado que en Estados Unidos donde se hace efectivo el lema: Bigger is better (grande es mejor), el combo grande, es realmente grande. Muy tarde para el arrepentimiento.

Me senté y comencé a comer. Mientras lo hacía, seguí con la lectura del libro El capital en el siglo XXI de Thomas Piketty. No habían pasado ni dos minutos cuando un portazo distrajo mi concentración y detuve la lectura del texto. Se trataba de un hombre afro-americano que con mucha dificultad había podido abrir la puerta, debido a que traía consigo una maleta llena de prendas de vestir que imposibilitaba el cierre de la misma, así como múltiples baratijas en sus manos, lo que hacía más complicada la operación.

Lo seguí con la mirada. Algo me llamó la atención. Al principio pensé que se trataba de un homeless (sin casa), sin embargo, no tenía el prototipo. Se veía normal. Era un vendedor ambulante que quería protegerse de los -15 grados de temperatura que caracterizan el invierno en Chicago. Dejó sus cosas en una mesa cercana a la mía y se dirigió a pedir su orden. “Unas papas fritas, por favor”, le instruyó a la empleada. “¿Sólo papas fritas?”, replicó la chica. “Sí, por favor”, apuntó el vendedor ambulante. Sacó de sus bolsillos monedas de 25, 10, 5 y 1 centavo; las contó cuidadosamente, juntó el dólar de su costo y pagó.

No daba crédito a lo que había visto. Hace 10 años, cuando viví en los Estados Unidos, nunca presencié nada parecido. Las cosas han cambiado mucho en estos últimos años. La desigualdad se ha incrementado y profundizado de manera considerable no sólo en este país, sino que es un común denominador y problema en la mayoría de las sociedades capitalistas. Sin duda, he aquí la importancia del libro de Piketty, es decir, el haber tenido el acierto de explicar a lo largo de 649 páginas la dinámica de la distribución de los ingresos y de la riqueza desde el siglo XVIII hasta el 2012 en algunos países (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Japón).

Además de desmenuzar los conceptos claves para entender la economía (política) abordada en la obra de algunos pensadores clásicos (Maltus, Young, Smith, Ricardo, Marx, Kuznets, entre otros) a través de un recorrido de la historia económica contemporánea (Piketty, 2014, pp. 15-50) el autor apunta en sus conclusiones que “la evolución dinámica de una evolución de mercado y la propiedad privada que es abandonada a sí misma contiene en su seno fuerza de convergencia importantes, relacionadas sobre todo con la difusión del conocimiento y calificaciones, pero también poderosas fuerzas de divergencia, potencialmente amenazadoras para nuestras sociedades democráticas y para los valores de la justicia social en que están basadas” (Piketty, 2014, p. 643).

Sin entrar en detalle de las fórmulas matemáticas, explicadas de manera sencilla en el texto, estas, desde mi óptica, las podemos interpretar de la siguiente manera: 1) si bien es cierto el capitalismo o el sistema capitalista puede aportar beneficios, éste no debe dejarse libremente a sus fuerzas, es decir, a la oferta y la demanda; 2) que éstas se dejen manejar con anarquía lejos de un rol de vigilancia del Estado (regulador); 3) establece lo que debería de existir en toda política pública para estimular el crecimiento económico, es decir, invertir en formación, conocimiento y tecnologías no contaminante; 4) empero lo anterior, continua Piketty, no todos lograran crecer a tasas del 4 o 5 por ciento anual tan deseadas por muchos países.

En este contexto, según Piketty, “la experiencia histórica señala que sólo algunas naciones en proceso de recuperación y alcance con respecto a otros, como Europa durante los Treinta Gloriosos, o China y los países emergentes de hoy, pueden crecer a ese ritmo” (Piketty, 2014, p. 644). Sin ser fatalista, Piketty pronostica que la tasa de crecimiento de los países que estén a la vanguardia tecnológica no podrá ser superior a 1-1.5 por ciento anual a largo plazo independientemente de las políticas que se utilicen.

Finalmente, me parece que el gran aporte de Piketty radica en no olvidar el objeto de estudio de la economía (política) y el deber de todos los ciudadanos en participar en política, lo cual no significa que se deje a un lado el manejo de los números y las estadísticas. Esto, para cerrar este escrito, me queda claro, sobre todo cuando me viene a la mente aquel afro-americano que sólo tuvo para pagar una orden de papas fritas.


Referencia

Piketty, Thomas, “El capital en el siglo XXI”, Fondo de Cultura Económica, México, 2014, 649 pp.


Adolfo A. Laborde Carranco, mexicano, estudió sus doctorados en Cooperación Internacional en la Universidad de Kobe, Japón y en Ciencias Sociales, orientación en Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es profesor de la Escuela Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales del Tec de Monterrey, México. Actualmente se encuentra realizando una estancia de investigación en la Universidad DePaul, Chicago, Illinois, Estados Unidos.