El cielo es el límite. Un hombre sin barreras: Dr. Alejandro Madrigal

El doctor mexicano Alejandro Madrigal es un referente mundial en el campo del trasplante de células madre. Fotografía: Cortesía del Dr. Madrigal.

Por Mónica González Velázquez

Después de 27 años de ser el director científico fundador del Anthony Nolan Research Institute en Londres, Inglaterra, ¿usted se retiró en el 2020?”, “Aunque me retiro de mi papel de director científico del Anthony Nolan, planeo continuar como profesor de hematología en la UCL y el Instituto del Cáncer, y trataré de refrescar mis neuronas realizando algunas sesiones clínicas en la UCL Hospital y Royal Free Hospital, en mi papel de médico adscrito honorario. Además, pretendo seguir colaborando con el Banco Catalán de Sangre y Tejidos (BST) en Barcelona como profesor visitante y asumí el cargo de líder de terapias avanzadas UNiKAR en 2021. También tengo una colaboración en México con el Grupo Xalud como director científico, una iniciativa maravillosa en el Estado de Quintana Roo que me ilusiona, porque tendrá gran impacto en la comunidades que requieren nuevos tratamientos”.

Con éste párrafo, comienza la entrevista: “Alejandro Madrigal: Un hombre del Renacimiento. Médico, científico, escritor, artista y músico mexicano” (Reino Unido, Estados Unidos y México, 2021). Publicación editada por el Mexican Cultural Centre (MCC), nos presenta al orgullo para la medicina e investigación científica mexicana: Dr. Madrigal. Un referente mundial en el campo del trasplante de células madre y de histocompatibilidad e inmunogenética, cuyo trabajo de investigación seminal ha sido la plataforma de muchos de los recientes avances en la ciencia, que han dependido del trasplante de médula ósea. Educado en las mejores universidades del mundo como Harvard, Stanford, University College London y la UNAM.

La presente publicación fue posible, gracias a las conversaciones que el Mtro. Eduardo Estala Rojas, sostuvo entre México y el Reino Unido, de marzo a agosto de 2021. En dichas conversaciones, el Mtro. Estala Rojas, a modo de entrevista nos dio a conocer la trayectoria profesional, y las circunstancias adversas que se atravesaron en el camino del Dr. Madrigal para llegar al éxito. Sin embargo, cualquier obstáculo fue menor para un hombre cuya perseverancia, pasión por el estudio y la ciencia médica, lo llevaron a cumplir con éxito todas sus metas: “Sí que fueron muchos años de escuelas y universidades, si los cuento todos, fueron 6 de primaria, 3 de secundaria, 3 de preparatoria, 6 de medicina, 4 de especialidad de medicina interna, 3 de investigador visitante en Harvard, 4 de doctorado en el Reino Unido, y 4 de posdoctorado en Stanford. ¡Un total de 33 años!”.

Para el Dr. Madrigal, nunca existieron límites. Luego de su estancia en Harvard por tres años y tras mirar un anuncio en la revista Nature, les mandó una carta donde describía su experiencia y adjuntó copia de su trabajo. Esto le valió estudiar en Londres con la profesora Julia Bodmer en el Imperial Cancer Research Institute. Después de una entrevista de admisión, el comité evaluador le ofreció una beca y un lugar en el ICRF como investigador clínico y comenzó su doctorado en 1985, en el Lincoln Inn Fields, y simultáneamente una rotación clínica en el Hospital St Bartholomew. En 1989, se mudó con su esposa a Stanford. Luego en marzo de 1992, leyó un pequeño anuncio en la revista Nature que decía: “El Anthony Nolan Bone Marrow Trust está buscando un destacado médico científico para liderar un pequeño grupo, en las áreas de investigación en complicaciones, después del trasplante de médula ósea. Si está interesado, comuníquese con el profesor John Goldman en el Imperial College, Londres”.

Una vida como la del Dr. Madrigal, es digna de un libro. De hecho, ya escribe su autobiografía, la cual se titularía: “Si no eres capaz de vivir por lo que crees”.  Existe el antecedente de la publicación de dos novelas: Nosotros, la primera de ellas, la cual narra en forma novelesca la historia de sus ascendientes. En ella hay muchos testimonios: actas de nacimiento, bodas y defunciones; las cuáles consiguió el Dr. Madrigal de forma casi detectivesca; además de cientos de fotos de sus abuelos, padres y seres queridos, los cuales ilustran sus páginas. La segunda: Días de rabia, es una ficción que narra las vivencias, satisfacciones y vicisitudes, de un joven doctor durante su estancia de Servicio Social al término de sus estudios médicos.  Así fue, que un pequeño anuncio de revista, aunado a su tenacidad y constancia, cambió la vida del Dr. Madrigal, para el bien de la humanidad con sus contribuciones médicas y científicas.


Para descargar el libro digital clic aquí.


  • Mónica González Velázquez (Ciudad de México, 1973). Egresada de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (UNAM). A la par cursó el Diplomado de Creación Literaria en la Escuela de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM). Editora y poeta. Directora de miCielo ediciones, una editorial especializada en poesía y ediciones alternativas.

El libro “Quarentena and beyond” reúne a 47 voces globales

Ada Gartenmann, coordinadora del libro y benefactora de la organización global: She Inspires Me Awards (SIMA), en el Reino Unido. Fotografía: SIMA, 2021.

COMUNICADO DE PRENSA:
She Inspires Me Awards (SIMA)

La idea de publicar este libro me llegó en medio de la crisis de la pandemia mundial de 2020. Son momentos como estos cuando todos necesitamos apoyo, aliento y una fuente de inspiración para seguir adelante”, indicó Ada Gartenmann, CEO y fundadora de la organización sin fines de lucro She Inspires Me Awards (SIMA), en el Reino Unido.  

En el libro “Quarentena and beyond” (Londres, Reino Unido 2020), encontrarán 47 historias de líderes, figuras públicas y celebridades de 32 países, que ayudarán a los lectores a sentirse verdaderamente inspirados y motivados para usar la crisis de 2020 a su favor y transformar sus vidas positivamente.

“Queremos que nuestros lectores encuentren fuerza y motivación para seguir adelante en esta pandemia, adaptarse al nuevo entorno y crear una mentalidad de éxito en lo que realmente desean en la vida”, señaló Gartenmann, coordinadora del libro y benefactora de SIMA.

El cien por ciento de las ventas de este libro, se donan a tres organizaciones benéficas seleccionadas cuidadosamente por el consejo consultivo de SIMA: Fundación Santa Inés (programa de nutrición y educación); Mothers Helping Mothers Inc. (educación y empoderamiento a diez madres); Mauricio Amuy’s Foundation (regalos navideños a niños y niñas de bajos recursos económicos).

“La misión de SIMA y el libro, es ayudar a que los niños de extrema pobreza y sobrevivientes de violencia intrafamiliar, tengan sus cosas básicas: educación y nutrición, desarrollando un sistema sostenible en donde ellos puedan contar sus propios testimonios a través de libros o métodos de lecturas”, agregó Gartenmann, líder multipremiada por su labor altruista en diversos países del mundo.

La organización global SIMA, promueve la inclusión y la diversidad para inspirarse, apoyarse y apreciarse mutuamente, hombres y mujeres de diferentes países. Reconocer el trabajo que están haciendo estos líderes en sus comunidades alrededor del mundo. 

“Como visionaria pienso que la vida es dar y recibir, éste estilo de vida permitirá entrar en la abundancia humana y motivar a la sociedad a que si nosotros descubrimos el poder de dar, especialmente en ésta crisis, sin esperar nada a cambio, podamos construir un mundo más generoso y consciente, esto ayudará al medio ambiente y la violencia va a disminuir; los niños van a comprender que es muy importante tener una conciencia despierta para enfrentar la vida diariamente”, expresó Gartenmann.

Ensayo de René Crespo: escritor, gestor cultural y videoasta mexicano

René Crespo es escritor y videoasta, estudió en el Centro de Capacitación Cinematográfica. Crédito de la fotografía: Asociación de Escritores de México A.C.

El siguiente ensayo se publica como parte de un convenio de colaboración entre la Asociación de Escritores de México A.C. (AEMAC) y el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, con el propósito de promover a la literatura mexicana a nivel internacional.

Presentación

Por Obed González Moreno
Presidente interino en la Asociación de Escritores de México (AEMAC)

La muerte es uno de los misterios más profundos e impenetrables para el hombre. Es por medio de ésta concepción que el ser humano encuentra sentido a la vida y —escriben algunos gnósticos y místicos— el mito es, tal vez, la narración que contiene el secreto de la muerte de una manera que nosotros no podemos desentrañar. Posee una verdad oculta que está cifrada en los signos, en el símbolo o en el sonido, quizá el silencio es lugar donde todo se presenta. Para algunos la muerte es algo espeluznante y terrible, un acontecimiento al cual hay que huirle y para otros es liberarse del cuerpo, de lo material, la separación del sufrimiento que causa la vida a consecuencia de lo doloroso que es transitar en ella. Para algunos más, la muerte sólo es un puente hacia otra realidad, una de tantas que existen dentro del multiuniverso. Para otras personas es sólo el paso para ser otro después de experimentarla y algunos más creen que es el lugar a donde se pagará todo lo hecho en la vida dependiendo sus actos, mientras que en la concepción de otros más es la nada. La muerte como sinónimo de destrucción también es el renacimiento, sólo que ésta no es parte de otra realidad, una exterior a este mundo sino una realidad dentro de sí mismo y dentro de este mundo como una oportunidad para ser, para parirse nuevamente después de haber muerto el anterior ser que se fue. Lo que es cierto es que la muerte es la única verdad que todos los humanos ostentamos, la insuperable certeza que todos poseemos, todo lo demás es incierto e impredecible en la vida, fallecer es lo único de lo cual podemos presumir estamos ciertos. Los invitamos a leer el ensayo de René Crespo sobre estos avatares que viven dentro de nuestras expectativas.


QUÉ HACER ANTE LA MUERTE SEGÚN EPICURO

Parte 1 de 3

Ante nuestra atónita mirada, este último año hemos visto llegar una epidemia como en esos grabados antiguos en los que una calavera con su guadaña sega las vidas humanas. Hemos sabido de amigos y familiares, de personas cercanas o lejanas que se han ido de esta vida. El siguiente es un testimonio que data del segundo milenio antes de nuestra era que muestra el pesar que provoca la muerte.

Se lamenta Gilgamesh por la muerte de su amigo Enkidu:

Durante seis días y siete noches le he llorado,

hasta que un gusano se cayó de su nariz.

Temiendo la muerte ando errante por la estepa;

            el problema de mi amigo pesa sobre mí.

Por caminos lejanos ando errante por la estepa;

            el problema de Enkidu, mi amigo,

            pesa sobre mí.

¿Cómo puedo estar callado? ¿Cómo puedo estar quieto?

¡Mi amigo, al que yo amaba, ha vuelto a ser tierra!

¿Tengo que tumbarme como él

para no levantarme ya nunca más? [1]

El desconsuelo que describen estas palabras plasmadas en tablillas cuneiformes es una constancia del dolor que el mítico Gilgamesh siente por la muerte de su amigo; sabe que será imposible reencontrarse de nuevo con él. Podemos decir que él mismo también es consciente de lo inevitable de su propia muerte. Pero no sólo hace 4000 años la muerte era una experiencia temible. Nuestra época, que se considera a sí misma la más adelantada, puede mostrarse orgullosa de haber superado muchos límites de épocas anteriores en muchos aspectos (y en otros no tanto) pero es evidente que no puede presumir de ser ajena a ese terror. Muchos recursos monetarios, científicos y mercadológicos se invierten ahora mismo para ofrecer productos o servicios con la promesa de atajar la muerte o al menos alejarla cuanto sea posible; cualquier tipo de técnicas, aparatos y compuestos químicos han sido probados con ese propósito. De ello dan cuenta las siguientes ideas futuristas que recuerdan el ancestral anhelo de la inmortalidad. Nos cuenta Michael Harris en su libro Solitud:

Por unos diez dólares al mes, este servicio recopila tu información personal para crear un avatar que te sustituya cuando hayas muerto. Ese avatar sabrá todo lo que valga la pena saber de ti […] También se parecerá a ti y conversará con los usuarios para que estos se sientan conectados, si no exactamente contigo, al menos con la encarnación de tu baba digital. En cierto modo, lo que ofrece Eterni.me es un Skypee del más allá.[2]

Vivir como un avatar quizá no sea suficiente dado que de cualquier manera la persona habría dejado de existir. No obstante, también se augura la posibilidad de estar en un constante proceso de autorreparación a partir de pequeños robots capaces de eliminar el deterioro natural del cuerpo. Leemos en Solitud:

El futurista e informático Ray Kurzweil lleva años diciendo que pronto podremos fundirnos mentalmente con los ordenadores. En 2029, asegura, los ordenadores tendrán una vida emocional tan verosímil como la de cualquier ser humano. En 2030, llenaremos el cuerpo de millones de nanorobots que reconstruirán el sistema inmunitario, eliminando las enfermedades y permitiéndonos añadir un año de esperanza de vida por cada año en tiempo real (el propio Kurzweil aspira a llevar siempre la delantera y no morir nunca).[3]

De hecho, en la actualidad contamos con muchas otras propuestas ingeniosas que pretenden librarnos de la muerte, por ejemplo, la criogenia, en la cual el sujeto se congela por tiempo indefinido hasta que llegue a descubrirse la cura de todas las enfermedades (se dice que Walt Disney está criogenizado, al parecer es sólo un rumor con algún fundamento, pero falso); o la de crear un holograma de la estructura cerebral del individuo en una potente computadora del futuro supuestamente indestructible y que teóricamente sería una versión del mismo ente con la misma personalidad y los mismos recuerdos, pero en un plano digital. Todas estas ideas tienen en común el mismo anhelo que se encuentra en la búsqueda de la piedra filosofal de los alquimistas chinos, árabes o europeos, también una incesante exploración por el elíxir de la vida eterna o en las múltiples expediciones para encontrar la “fuente de la eterna juventud” en las más diversas geografías del planeta.

Se puede considerar que la intención de huir de la muerte es algo que compartimos con muchas otras formas de vida y es justo la conciencia de nuestra propia finitud una característica que consideramos como esencialmente humana. Desde la arqueología se argumenta que los hallazgos de ofrendas funerarias datados en decenas de miles de años son asumidos como pruebas que indican el surgimiento de la capacidad de simbolización y, por lo tanto, de la cultura. Es así que la muerte en su realidad biológica ha acompañado el devenir de toda la historia de la humanidad.

Veremos que para el antiguo filósofo griego Epicuro todos esos ingeniosos, rocambolescos e inútiles afanes pasados, presentes y seguramente futuros para alargar la vida de manera artificial son, al final de cuentas, obvias manifestaciones del temor a la muerte, un instinto que el ser humano no ha logrado, y quizá nunca logre superar. Para Epicuro ese temor profundo sin duda causa mucho sufrimiento, además trae consigo muchas consecuencias negativas que propone podemos evitar.


  • René Crespo, Ciudad de México. Escritor y videoasta. Estudió en el Centro de Capacitación Cinematográfica y ha escrito varios guiones de corto y mediometraje, adaptó el cortometraje Dr. Otto del cuento Los locos somos otro cosmos del libro Las vocales malditas de Óscar de la Borbolla. Ha participado como organizador y gestor de ciclos de audiovisual en distintas ferias del libro como la Feria Internacional del Libro en el Zócalo, entre otras. Ha participado como ponente en distintos eventos como Metrópoli 360°: Diálogo y encuentro en torno a los Derechos Culturales, entre otros. Participó con el capítulo Algunos apuntes acerca de la pirámide en el libro: La pirámide: Un ensayo de autogestión cultural y es parte del Consejo Editorial de la Colección Colores primarios de la Asociación de Escritores de México A.C. En la siguiente liga se puede apreciar el audiovisual Dr. Otto: https://asociaciondeescritoresmex.org/mxwp/?tag=rene-crespo

Referencias:

[1] Tabla X, columna II, texto asirio, Poema de Gilgamesh.

[2] Michael Harris, Solitud, p. 186

[3] Ibidem, p. 188. 

 

Destacan internacionalmente los premios “Latino Awards Chicago 2021”

Martin Zavala, publicista y productor musical latinoamericano. Crédito de la fotografía: Zonika TV Radio FM y los premios Latino Awards Chicago.

Por Eduardo Estala Rojas

Los premios surgieron en el 2016, con la idea de impulsar y reconocer a nuestra comunidad latina en el mundo de la música, la cultura y las artes, ya que me di cuenta que existía una gran cantidad de talentos y artistas independientes en la ciudad de Chicago, que no eran reconocidos y valorados”, indicó Martin Zavala, publicista y productor musical latinoamericano.

Martín Zavala, realizó estudios en Administración de Empresas, Comunicación Radial y Turismo, con una especialidad en Creaciones Digitales de Marketing, en los Estados Unidos. Desde hace 30 años, trabaja en conducción y dirección de eventos especiales y radiales para diferentes plataformas culturales, educativas y de entretenimiento.

“Es importante reconocer a las compañías teatrales hispanas con trayectorias de más de 25 años, ya que no recibían una motivación a pesar de que son grandes artistas y personalidades en los Estados Unidos, y merecen ser valorados y apreciados por todas sus contribuciones educativas y culturales”, expresó.

Actualmente, dirige su propia cadena radial Zonika TV Radio FM y los premios Latino Awards Chicago. En el 2021, ganó el Ambassador Award, otorgado por la organización global She Inspires Me Awards (SIMA), en Londres, Reino Unido.

“Reconocemos su persistencia y perseverancia de los ganadores, pues los premios tienen un propósito muy importante: valorar e impulsar y servir de ejemplo a futuras generaciones, para que sigan sus proyectos y metas sin dejar sus sueños a un lado”, agregó.

Los patrocinadores de los premios Latino Awards Chicago, son los amigos y conocidos de Martín Zavala, quienes tienen sus propios negocios y que de forma solidaria apoyan a través de intercambios y aportaciones digitales, para hacer crecer sus empresas de una manera conjunta y apoyar el talento latino en los Estados Unidos, América Latina y Europa.

“El mensaje que siempre comparto durante mis interacciones con nuestros seguidores: No hay límites, ni tiempo ni edad para lograr nuestras metas, hay que dejar los obstáculos atrás, convirtiendo cada reto en una nueva herramienta de aprendizaje y utilizándolo día con día a nuevas alternativas para reinventarnos. Hay que trabajar unidos, con pasión, persistencia, mucho trabajo, perseverancia y, sobre todo, amor para desarrollar esas metas; sino hay amor y pasión, todo será incierto y sin resultados verdaderos, nunca hay que darse por vencidos sin antes haberlo intentado”, concluyó Martin Zavala.  

Para más información de su trabajo, visita: https://latinoawardschicago.org/


  • Eduardo Estala Rojas. Director fundador del Mexicana Cultural Centre (MCC), Reino Unido. Entre los premios internacionales que ha ganado en los años de 2020 y 2021, se encuentran: El Latino Awards Chicago, como Embajador de la Cultura Mexicana en el Exterior, en los Estados Unidos; el Professional Achievements in the UK and Mexico Award, que concede la MexSocUK, en el Reino Unido; la Presea General Emiliano Zapata Salazar al Mérito Migrante, en la categoría Mérito Cultural y Educativo, la más alta distinción que otorga el Congreso del Estado de Morelos, México; y el Ambassador Award, conferido por la organización global She Inspires Me Awards (SIMA), en el Reino Unido.

Poemas de Andrés González

Crédito de la fotografía: propiedad de Andrés González.

Los siguientes poemas se publican como parte de un convenio de colaboración entre la Asociación de Escritores de México (AEMAC) y el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, con el propósito de promover a la literatura mexicana a nivel internacional.

Presentación

Por Obed González Moreno
Presidente interino en la Asociación de Escritores de México (AEMAC)

La poesía es un ente, un alguien y se apodera de las cosas, las invade y, a la vez, posee al poeta por consecuencia es un poseído y, aunque no en todos los casos, un ser poético también. En Occidente la poesía está más influida y constituida por lo plástico, por  las imágenes y en Oriente por el sonido. En la poesía china, por ejemplo, el sonido es lo que trasgrede y armoniza con un todo, por lo mismo, cuando un poema chino es traducido a otro idioma deja de ser el poema, se pierde toda su esencia porque cada uno de los sonidos que emergen de las distintas palabras al ser traducido dejan de ser. Sin embargo, sea poesía occidental u oriental no deja de ser poesía. En la actualidad, en un mundo en el cual se rinde tributo a la imagen, la poesía es un vehículo para introducirse en uno mismo para observarse y así habitar el mundo, anidar en él y experimentarlo de otra forma, una distinta donde el encuentro con la poiesis, con la creación sea el asombro de ser sí mismo. En ocasiones, los objetos que nos rodean están tanto en nuestro entorno que dejan de existir, dejan de ser sólo para estar. El tanto pertenecer a nuestra cotidianeidad los transforma en lo invisible, cuando logramos volver a hacerlos presentes y vivos es cuando se nombran por medio del arte básicamente. El arte posee la capacidad de transformar lo invisible en lo evidente, en lo perceptible. Dejan de estar para ser, por lo mismo los invitamos a leer algunos poemas de Andrés González, para observar como lo que dejó de existir en algún tiempo y recobrar la existencia a través de la poesía.


POEMAS

I

Quiero quedarme en esta casa
aunque ya no exista
aunque ahora solo sea
el eco
de un lenguaje

pero yo la sostengo
y trato como puedo
de honrarla

la llevo en la punta
de la lengua
a veces seca
a veces húmeda

En esta casa llueve
cosas crujen
me gustaría que cayera nieve
pero no la que cubre
no la que borra

nieve cayendo en las flores
como un tesoro del cielo
como semillas de ríos que vienen

¿de qué manera podría decirlo?

intento aprender
los nombres de los pájaros y los árboles

intento aprender a rezar
y a caminar

y caminando leer
el silencio que ahora nos reúne

¿sabes?
aquí hay un pequeño gingko
y sus hojas flabeladas
se vuelven oro
con manchas verdes

II

Llegan los mirlos
y comienzan a florecer
los ciruelos
pero la Corte Suprema
ha negado al machi
Celestino Córdova el permiso
de permanecer en su rewe

entre las flores
chercanes y cachuditos

los picaflores suspendidos
hundiéndose
en los aloearborescens

han pasado
100 días
todo el invierno

mientras comienza la primavera
las huelgas de hambre siguen

III

Soy una señora
pequeña muy pequeña
que se ríe un poco
al ver a los pájaros volar
en la luz ondulante de la mañana

o de los garbanzos hinchados
luego de pasar toda la noche
soñando en cama de agua

soy una señora
que reza con sus plantas
los rayos, las suras
del Corán del sol

que habla del amor
con dos gatas pequeñas
y les cuenta
de los animales que transitan
entre las más húmedas nalcas

una señora
que piensa en poemas chinos
mientras tiende la ropa
en lo azul de una azotea

que todos los días sale al mercado
aunque no haya nada qué comprar
tan sólo para pasar junto a los altares
y persignarme
tan sólo para saludar
a otros señores y señoras
y a las frutas y los vegetales

soy una señora distraída
que se queda leyendo
las voces rápidas de las nubes

que respira tratando de seguir
el baile del viento en el mundo

una señora medio sola
que quisiera siempre
cocinar para más personas
pero por mientras cocina
para la música
de sus propias manos
nunca propias

soy una señora
que imita las voces
de los frijoles y las setas

que le gustaría construir
una pequeña casa
al interior
de un chile poblano
y decir
este es mi bosque

soy una señora que habla sola

que barre y trapea
en las mañanas
como haciéndole cariño
al lomo de un gran animal
que se sumerge en la luz

soy una señora
y el cielo me hace llorar de alegría

soy una señora
y no escucho radio
pero pego mi oreja
al espacio donde van las pilas
aunque allí no haya nada
sólo el vacío
pleno
de la voz de una señora


  • Andrés González (Santiago de Chile, 1986) mexicano-chileno. Radica en la Ciudad de México y es miembro de la Asociación de Escritores de México (AEMAC) desde el 2008. Ha publicado los libros de poesía Galaxias Hermafroditas (2012), Zodiaca (2013) y Avent00ras (2018, Beca Creación Literaria del Fondo del Libro y la Lectura, Chile). En 2020, Crear un común habitar: reflexiones, ejercicios y textos para talleres ecopoéticos, y una traducción del poeta escocés Kenneth White, Un mundo blanco.

Manuel de J. Jiménez: poeta y ensayista mexicano

Crédito de la fotografía: propiedad Manuel de J. Jiménez.

Los siguientes textos se publican como parte de un convenio de colaboración entre la Asociación de Escritores de México (AEMAC) y el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, con el propósito de promover a la literatura mexicana a nivel internacional.


Presentación

Por Obed González Moreno
Presidente interino en la Asociación de Escritores de México (AEMAC)

Desde las culturas más antiguas de la humanidad hasta los últimos tiempos el hombre ha tratado de develar el misterio de la muerte: ¿Qué hay después de nuestro paso por la Tierra? ¿Será que el alma o espíritu traspasen portales hacia otras dimensiones? ¿Existirán otros mundos después de la muerte? ¿Existirá un Cielo y un Infierno como lo aseguran los apóstoles y clérigos? Ese misterio ha estado presente en todos los relatos de todas partes del planeta, pero ¿qué pasa en la Tierra después de la muerte propia? Ese también es algo que el humano debe de preguntarse porque también se pueden dejar bendiciones o condenas y arrojar a los dolientes a un paraíso o a un inframundo como es la idea sobre el Cielo y el Infierno de las religiones cristianas. Para esto existe una poética del testamento, según Manuel de J. Jiménez, quien en un estudio más largo nos explica su teoría y que aquí, como parte del convenio de la AEMAC con el MCC, mostramos un fragmento de este concepto.


El testamento como voluntad poética del autor o la escritura de testamentos poéticos (fragmento)

En los estudios de Derecho y Literatura existe una rica tradición que enlaza literatura con el derecho civil, es decir, con la rama jurídica que se encarga de los atributos de la personalidad, de los pactos privados y que se despliega como el motor que sustancia el principio de autonomía de la voluntad. Los ejemplos van desde el clásico shakesperiano sobre la interpretación literal del contrato en la “libra de carne” de El mercader de Venecia hasta la famosa declaración de Stendhal, quien se empapa de la prosa lacónica y sistemática del código civil como lectura modélica para la elaboración de La cartuja de Parma. Los casos en la literatura universal son bastantes y suficientes para deducir que al igual que los temas penales, las reflexiones y proyecciones sobre el derecho civil forman una constante en el imaginario de los escritores. En el presente texto, partiendo del enfoque de Derecho en la Literatura o de la intersección instrumental entre ambas disciplinas, se analizará un tópico del derecho civil: el testamento. Pero no será la doctrina civilista, en sus diversas variantes y escuelas, el marco teórico de este ensayo: el punto de partida es pensar cómo se traslapa la labor de escribir un testamento en el umbral de lo jurídico y lo literario. Cuando una persona escribe un testamento, despliega una voluntad testamentaria que implica una ética en relación con su escritura. Escribe desde lo vivencial y busca, de alguna manera, dotar de coherencia su vida y dar a conocer su “última voluntad” como norma inexcusable. Esa conclusión de la voluntad de lo que el sujeto dicta sobre lo suyo (patrimonio y bienes) posee un carácter obligatorio frente a las personas que lo suceden. La raíz ética del testamento lo conecta con la labor poética, puesto que se trata de una primera persona superlativa con poderes que van más allá de su existencia, pero, sobre todo, porque hay un afán de cesión (trasmisión o trascendencia) a través de la palabra. Los testadores, como ciertos poetas, afirman porque han vivido lo suficiente para justificar su dicho. En este sentido, se pueden leer paralelamente la voluntad testamentaria y la voluntad poética (poesis) que se extiende en los sujetos. Sin embargo, lo interesante aquí es reflexionar sobre esta última y considerar la escritura de textos que pueden obrar de modo análogo como testamentos o legados y poemas. Sin ser limitativo, se discurre que la voluntad poética puede adquirir las siguientes variantes en las piezas poéticas: a) como escritura final, b) como revisión de la vida, c) como justicia sucesoria, y d) como proyección familiar. Para ejemplificar estas variaciones en la voluntad poética se analizarán poemas de doce autores latinoamericanos: Eduardo Lizalde, Virgilio Piñera, Eliseo Diego, León Felipe, Efraín Huerta, Rosario Castellanos, Pablo Neruda, Gonzalo Rojas, Miyó Vestrini, Pablo Antonio Cuadra, Emilia Ayarza de Herrera y Claribel Alegría.

El acto jurídico-literario en la escritura testamentaria

La idea de testamento es un concepto clave en la cultura literaria de occidente; no necesariamente como tópico recurrente en la literatura universal, sino como componente trascendental en la identidad de los sujetos. En las sociedades antiguas, el testamento cumplía una función especial: era un “pasaporte para el cielo”.  La razón religiosa cubría la subjetividad a tal grado que únicamente podía entenderse bajo el plano teológico1 fue en la modernidad, después de la escisión entre el poder temporal y espiritual, que el derecho se seculariza e institucionaliza considerando el principio de autonomía de la voluntad como razón esencial y suficiente del testamento. Éste sucede como un acto de derecho privado. De un acto semisacramental, se reserva a la intimidad del sujeto, pero una intimidad que se construye desde el hogar y la familia. Por esta razón, “la desaparición de las cláusulas sentimentales y espirituales del testamento constituye el signo del consentimiento del enfermo o del moribundo a perder protagonismo y a ponerse en manos de su familia” 2. Sin embargo, si se considera la dimensión jurídica del testamento, el fin básico es establecer la voluntad postrera del sujeto, fuera de cualquier influjo exterior. Se trata de un acto “personalísimo”. Dentro de esta semántica, se liga al testamento la formalidad de ser un negocio unilateral, general y que incide en el patrimonio3. Se trata de un acto típico de mortis causa. José Manuel Fernández Hierro, basándose en Albadalejo, apunta que doctrinariamente es un “negocio solemne o formal por el que unilateralmente una persona (carácter unipersonal) establece ella misma (carácter personalísimo) para después de su muerte las disposiciones (patrimoniales o no) que le competen”4.

  • Manuel de J. Jiménez (Ciudad de México, 1986). Poeta, ensayista y académico universitario (UNAM). Fue director de la revista literaria Trifulca, Consejero Editorial de Proyecto Literal y becario del FONCA en el área de poesía dentro del programa Jóvenes Creadores. Actualmente es miembro de la Asociación de Escritores de México (AEMAC) y del Comité Editorial de la revista Poetika1. Sus últimos libros publicados son Constitución poética de los Estados Unidos Mexicanos (AEMAC-Proyecto Literal, 2017) en calidad de compilador; El otro informe. Palabra poética del 68 mexicano (AEMAC-Secretaría de Cultura CDMX, 2018), Savant (Sol Negro, 2019) y la redición chilena de su libro Interpretación celeste (Litost, 2019).

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Referencias:

1 Para Ariès, hasta principios del siglo XVIII, el sentido del testamento era obligar a la persona a pensar en la muerte y su salvación espiritual. “El moribundo estaba completamente solo.  A nadie más que a él correspondía tomar las medidas para su salvación, por vía de derecho, según las cláusulas de ese contrato de salvación que era el testamento. Como sólo puede contar consigo mismo, debe imponer sus voluntades a sus herederos, sean éstos esposa o hijos, monasterio o cofradía”. Ariès, Philippe, Historia de la muerte en Occidente. Desde la Edad Media hasta nuestros días, trad. de Carbajo y Perrin, Barcelona, El acantilado, 2000, p. 180.

2 Ibidem,p. 183.

3 Los códigos civiles latinoamericanos, aunque herederos del napoleónico, definen el testamento de distinta manera. El Código Civil de la Ciudad de México remarca la cualidad de acto personal: “Artículo 1295. Testamento es un acto personalísimo, revocable y libre, por el cual una persona capaz dispone de sus bienes y derechos, y declara o cumple deberes para después de su muerte”; el Código Civil Chileno, por su parte, duda acerca de la solemnidad del acto: “Art.  999.  El testamento es un acto más o menos solemne, en que una persona dispone del todo o de una parte de sus bienes para que tenga pleno efecto después de sus días, conservando la facultad de revocar las disposiciones contenidas en él, mientras viva”; mientras que el Código Civil de Cuba elude la definición y le da un carácter instrumental a la figura: “Artículo 476”. Por el testamento, una persona dispone de todo su patrimonio o de una parte de éste para después de su muerte, con las limitaciones que este Código y otras disposiciones legales establecen”.

4 Fernández Hierro, José Manuel, Los testamentos, Granada, Comares, 2005, p. 6.

Pero si el sentido legal del testamento se desdobla en una prohibición que establece que su escritura no puede ser cedida a un tercero y que en la ejecución del mismo un tercero no puede designar herederos ni legatarios, ¿cómo es posible observar la mano familiar y social en la redacción del documento?

El testamento, aunque parte de la individualidad exacerbada del sujeto, se plantea desde y para la colectividad afectiva del sujeto. Un testador tomará una decisión sobre legar o no legar tal bien en función de las acciones y omisiones de sus familiares. La trasmisión que hace el de cujus de su patrimonio no es una decisión ajena a la dinámica social: se trata, en todo caso, de la afirmación de su última voluntad frente a la comunidad que lo conoció y se espera, de algún modo, que su decisión recaiga en el campo de la moralidad.

Poemas de Yaxkin Melchy: poeta e investigador mexicano

Crédito de la fotografía: propiedad de Yaxkin Melchy.

Los siguientes poemas se publican como parte de un convenio de colaboración entre la Asociación de Escritores de México (AEMAC) y el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, con el propósito de promover a la literatura mexicana a nivel internacional.

 Presentación

Por Obed González Moreno
Presidente interino en la Asociación de Escritores de México (AEMAC)

Si me preguntaran: ¿quisieras regresar a tu pasado? Les diría que no, porque si regresara a mi pasado quizás me daría cuenta que lo que recuerdo no es como yo lo recuerdo. Que lo que mi evocación ostenta como algo bello; audaz, tierno, amoroso o valiente no lo fue en realidad. De una manera terrible y violenta me percataría que mi recuerdo me ha traicionado y tal vez no sería tan feliz como lo soy ahora. Por eso, mejor no, muchas gracias, pero no. Nuestra mente es porosa para el olvido, escribió Borges al final de El aleph, y es verdad. El recuerdo es como lo deseamos rememorar, no es fiel en su totalidad y en ello consiste la magia, el vivir dos veces el mismo acontecimiento, uno donde la realidad se presenta y otro donde el recuerdo lo va delineando de la manera como él quiere. La vida va hilando sus telones con base en un entretejido de recuerdos que nos funcionan para saber que vale la pena vivirla. La historia como ciencia es interesante no tanto por los datos duros que ofrece sino por lo que se vivió y por lo poético que contienen algunos acontecimientos, esa magia que hace que se desborde la imaginación porque contiene algo asombroso. Y todavía es más sorprendente cuando el hecho histórico posee lo misterioso y cómo lo conservan muchas culturas antiguas de la humanidad donde lo extraordinario se presenta como algo impenetrable y ambiguo. Así también es nuestro recuerdo porque no podemos, y me alegro por ello, regresar el tiempo para confirmarlo. Con la implementación de las cámaras en los aparatos móviles de comunicación ahora nuestro recuerdo parecería que es más fiel pero no es así porque la misma grabación también es parte de quienes lo vivieron y cada quien lo va recordar como lo experimentó. El recuerdo es flexible como la misma vida, por consiguiente, los invitamos a leer unos recuerdos poetizados por medio de la pluma de Yaxkin Melchy, miembro de la Asociación de Escritores de México A.C.  


ZACATENCO Y LA LAGUNA DE TICOMÁN

Dios brilló en el agua
nací en un siglo sin nombre
respiré el aire de la tarde
de Zacatenco
y al poniente
se encontraba la antigua orilla
de la laguna de Ticomán
De lo que quedaba
de las flores de acahual y mosqueros cardenales
se llenaron mis ojos
a la luz del sol de la tarde
Por el nororiente la gran urbe
siguió avanzando
Por el poniente vi al cometa Hale Bopp
regresando de su larga noche
y en las épocas de lluvia
los mayates entraban por montones a la casa
Corazón, flor que tiene perfume
en otros siglos esta visión nace del polvo
y en otros siglos esta visión vuelve a la orilla del agua
en el valle sagrado que llamaron México

Corazón, flor que tiene perfume,
una nube viajera 狂雲
sueña el retorno de Quetzalcóatl
a la casa del mundo

11 de julio de 2018, Ciudad de México.

TRES MANERAS DE SER NATIVO (FRAGMENTO)

Dios, estrella del espíritu
llena mi sueño
en el vacío humilde,
en la danza de los días.

Episteme de luz,
de las flores,
deja tu graciosa palabra
descansar
en el silencio de marzo.

Estrellas
y caracoles
en la playa
escucho las olas
en mi respiración
y veo la corriente
de kuroshio,
corriente negra, antigua
visible e invisible
y pienso en la bahía
de Navachiste.
Le he dicho al poeta pescador,
—Si tomo un barco
sobre esta corriente
llegaré a México—
y nos reímos juntos,
Nāga, es su nombre,
y significa serpiente,
mensajera de aguas.
Pienso en el dragón
de las aguas del Pacífico.
En el rey dragón del Sutra del estrado.
Me siento
como un hermano menor
de una hermana mayor,
pues en tu casa,
en Suwanose,
me mencionas
a la poeta Ámbar Past
y pienso — esta casa es igual
a la casa de Ámbar
que conocí en Chiapas—

¡Ah!

Himalayas, México,
Islas tokara, mandarinas
sashimi y pescados fritos
cenamos juntos
Nāga, Rada y yo
en esta isla de 70 habitantes
y un volcán activo.

Y esa noche
antes de llegar
a la casa de Nāga (Nagasawa Tetsuo)
soñé con la basura
que atiborra
las playas
de todos los mares
y estuve aquí,
en Suwanose,
a diez horas en barco
desde Kagoshima
entre corales
y botellas de PET
de todos los mares.
Rada, me dice
—Cada tanto
la gente de la isla
recolecta la basura
para enviarla a Kagoshima,
para que la traten,
pero siempre
llega más basura
y esa basura la comen
peces, tortugas,
aves, y los animales
enferman y mueren—

Dios,
en este barco del mundo
cuida mis ojos de la basura
y de la basura en mi corazón
Muéstrame una manera
de percibir
abundante de flores
jardines, pájaros
y coral azul…

21 de marzo de 2018-9 de septiembre de 2019.


  • Yaxkin (Ciudad de México, 1985) es poeta, investigador y traductor de poesía japonesa. Es maestro en Estudios de Asia y África con especialidad en Japón por El Colegio de México y su tesis trata la visión ecológica en la poesía y vida del poeta caminante y activista ambiental Nanao Sakaki. Tradujo y publicó los poemas de Nanao Sakaki en la antología Cactus del viento (Asociación de Escritores de México, Colección Colores Primarios 2017, 2018) y ha traducido al poeta Miyazawa Kenji. Actualmente estudia el Doctorado en Humanidades en la Universidad de Tsukuba, Japón. Sus temas de estudio actual son las corrientes ecopoéticas, la identidad ecológica y la filosofía del medio ambiente. Como poeta escribió un libro titulado “El nuevo mundo” y ha publicado recientemente “Hatun Mayu” (Hanan Harawi, 2016), “Meditaciones del Pedregal” (Astrolabio, 2019) y “GAIA. Poemas en la Tierra” (2020). Escribió la columna “Ecopoéticas del haiku” para la revista en línea El Rincón del Haiku. Es editor de la editorial Cactus del viento y su página personal es: https://flordeamaneceres.wordpress.com/