Presenta en Guanajuato conferencia magistral sobre masonería el Dr. Luis Alberto Lightbourn Rojas

El ponente de la conferencia, el Dr. Luis Alberto Lightbourn Rojas, posee los doctorados en Ciencias, Summa cum laude, con especialización en Química, en Matemáticas, doctorado en Filosofía, Summa cum laude, con las especializaciones en Biología Molecular, en Matemáticas y en Educación. Foto: Eduardo Estala Rojas.

Por Gustavo Cabrera Flores

Las actividades correspondientes a la exposición: “Un Simbólico Palacio Guanajuatense. Nobleza, Poder y Belleza”, sin precedentes históricos, concluyeron con la interesante conferencia magistral denominada “Vigencia de la Simbología Masónica en la Semántica Moral del Siglo XXI”, sustentada por el Dr. Luis Alberto Lightbourn Rojas, Muy Poderoso Soberano Gran Comendador y Gran Maestre de la Orden del Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales 33° y Último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, para la Jurisdicción de los Estados Unidos Mexicanos.

Este magno evento, se llevó a cabo el jueves 2 de septiembre del presente año, en el Museo Palacio de los Poderes, localizado en el centro histórico de la ciudad de Guanajuato, México. La presentación de la conferencia magistral estuvo a cargo del Dr. José Humberto Zenteno Manzano, Ilustrísimo Primer Gran Teniente, quien enfatizó que lo anterior ha sido el resultado de la confluencia de talentos de la sociedad guanajuatense por tanto la masonería externa su reconocimiento a las autoridades estatales como municipales, en especial al Lic. Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, gobernador de la entidad, a la Lic. Adriana Camarena de Obeso directora general del IEC, al Mtro. Arturo López Rodríguez, director de Museos del IEC, al Mexican Cultural Centre (MCC) y a su dirigente y fundador Eduardo Estala Rojas, al Supremo Consejo de Soberanos Grandes Inspectores Generales del 33° y Último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, así como a la Muy Respetable Gran Logia del Bajío.

Durante su intervención, expuso una breve reseña de la historia de las logias masónicas en América Latina, puntualizando que recién despuntaba el siglo XIX cuando los liberales se sumaban a los movimientos libertarios dentro de sus respectivas naciones a través de las logias Lautaro, situación la cual tendría verificativo a consecuencia de las grandes transformaciones sociales impulsadas por los masones, después de la revolución francesa y de la independencia de los Estados Unidos.

Aseveró que en México al finalizar el movimiento de Independencia, el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, y el Rito York, perfilaron la visión social de la nueva nación generándose una pugna entre éstos, dando origen a puntos de vista encontrados entre conservadores y liberales. Es en este escenario donde surge el Rito Nacional Mexicano como una opción de corte nacionalista.

Indicó que durante 1860 fue fundado el Supremo Consejo de México en el puerto de Veracruz, para 1865 aparece otro Supremo Consejo en la capital de nuestro país y hacia 1868 ambos Consejos se fusionan en uno solo, y así a principios del siglo XX los grandes liberales de México, perfilaron una nación moderna, lo cual derivó en la revolución mexicana de 1910, pues se pretendía formar un país con más justicia social.

Subrayó que debido a ello, el Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales del 33° y Último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, pretende crear una masonería liberal y filantrópica, con pleno respeto a los derechos humanos y a la libertad de conciencia y de expresión, porque se desea tener un nuevo orden dentro del caos.

Agregó que “la instrucción masónica se realiza a través de símbolos como la escuadra y el compás, donde la escuadra traza líneas rectas que es la rectitud que debemos observar en nuestra vida, comunidad y país, mientras que el compás sirve para realizar figuras perfectas como el círculo y nos ayuda a delimitar nuestro campo de acción y no invadir el de otras personas”.

El ponente de la conferencia, el Dr. Luis Alberto Lightbourn Rojas, posee los doctorados en Ciencias, Summa cum laude, con especialización en Química, en Matemáticas, doctorado en Filosofía, Summa cum laude, con las especializaciones en Biología Molecular, en Matemáticas y en Educación, así como la licenciatura en Ciencias Químicas.

Además es propietario y director de la División de Generación, Innovación y Transferencia de Conocimiento BIOTEKSA; propietario y presidente del Instituto de Investigación Lightbourn A.C., ex consejero de la Fundación del Empresariado Chihuahuense, creador, generador y desarrollador de diferentes tecnologías dentro de la Biología Vegetal. Es miembro activo en Inglaterra de la prestigiosa The Royal Society of Chemistry, de la American Chemical Society, la American Society for Biochemistry and Molecular Biology, la American Organization of  Analytical  Chemistry  y la American Society of  Plant Biologist; asimismo,  ha recibido diversas distinciones y premios, publicado numerosos artículos en revistas especializadas y sustentado un considerable número de conferencias.

Durante su intervención, el Dr. Luis Alberto Lightbourn, enfatizó que no estamos bien en México ni a nivel mundial, pues al salir nos enfrentamos a un mundo hostil: citando los casos de Chiapas con los migrantes centroamericanos y de Afganistán con los talibanes, por lo tanto la masonería debe de trabajar más en favor de su comunidad.

Igualmente hizo referencia a la utilización de la semiótica y la semántica por parte de pequeños grupos para cambiar la manera de ser y pensar de las mayorías, manipulando especialmente a los jóvenes sobre lo que es supuestamente lo más moderno, lo cual ha provocado que las multitudes salgan a la calle para destruir y grafitear, aduciendo que eso es libertad de expresión.

Especificó que actualmente lo que se requiere son soluciones y no opiniones ni puntos de vista, pues eso lleva a las confrontaciones y las polarizaciones en donde aparecen los buenos y los malos, generando esguinces o fracturas al interior de la sociedad que impiden su unión y la hacen más frágil ante las influencias externas.

Reiteró que a causa de ello, el masón del siglo XXI, debe realizar un trabajo personal diariamente encaminado a buscar la perfección y reflexionando sobre sí mismo, buscando la luz a través del estudio con el propósito de luchar contra la barbarie y contra quienes nos destruyen y desean acabar con la libertad.

Asimismo, instó a crear redes semánticas basadas en la investigación científica para ir a lo esencial y tener precisión en lo correcto, no en generalizaciones, subjetivismos, distorsiones, ni filtros individuales como “yo lo vi”, “allí estaba yo”, “me lo dijo fulano”, “tengo otros datos” porque eso no es la realidad.

Lamentó que actualmente ya nadie estudie filosofía, pues nos han convertido en un pueblo manipulado e ignorante, con un gobierno igualmente sumergido en la ignorancia y la ridiculez, ya que cuando se ambicionan cosas diferentes tratando de encontrar una certeza, se apela a la ciencia y ésta se vende muchas veces, produciendo distorsiones e inventando teorías y axiomas.

Recalcó que la masonería del siglo XXI, tiene la misión de adecuarse constantemente a las circunstancias imperantes con miras hacia el futuro, cooperando y trabajando en equipo de forma interdisciplinaria, para ir más allá de los límites del pensamiento y convertirse en un agente de cambio en favor de su comunidad y no ser un almacén del pasado, ni tampoco estar viviendo con utopías.

Al concluir la conferencia magistral del Dr. Luis Alberto Lightbourn Rojas, se procedió a la entrega de diplomas y reconocimientos, a quienes hicieron posible la sección masónica en la exposición y el ciclo de conferencias, en el Museo Palacio de los Poderes: al Mtro. Eduardo Estala Rojas y al Mtro. Antonio Galván García, a los conferencistas: el Mtro. Ricardo Almanza Carrillo y la Dra. María Concepción Márquez Sandoval, así como a los presentadores de las mismas: el Dr. Gilberto Martiñón Cano,  el Mtro. Edgar Díaz Navarro y el Dr. José Humberto Zenteno Manzano.

Finalmente, es importante señalar que destacadas personalidades masónicas de México asistieron a esta conferencia magistral, entre los que destacan: el Mtro. Francisco Rejón Salas y el Mtro. Francisco Javier Jiménez Franco, miembros del Supremo Consejo de Soberanos Grandes Inspectores Generales del 33° y Último Grado del Rito Escocés, Antiguo y Aceptado, para la Jurisdicción Masónica de los Estados Unidos Mexicanos, integrantes de la Muy Respetable Gran Logia del Bajío, así como funcionarios del Gobierno del Estado de Guanajuato.  


  • Gustavo Cabrera Flores es Ing. Geólogo, Periodista, Ingeniero Químico y Contador Público.    

El Oriente Eterno en la Tierra: Monumentos Funerarios Francmasónicos

María Concepción Márquez Sandoval es maestra en Historia del Arte por la UNAM, y doctora en Historia Latinoamericana por la Universidad de Arizona en los Estados Unidos. Crédito de la fotografía: Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, México.

Por Gustavo Cabrera Flores

El Museo Palacio de los Poderes de la ciudad de Guanajuato, México, fue el magno escenario en donde la doctora María Concepción Márquez Sandoval, sustentó el 24 de agosto del presente año, la interesante conferencia denominada: “El Oriente Eterno en la Tierra: Monumentos Funerarios Francmasónicos”, dentro de las actividades que se llevan a cabo en el marco de la  exposición: “Un Simbólico Palacio Guanajuatense. Nobleza, Poder y Belleza”.

La introducción a la conferencia estuvo a cargo del Mtro. Edgar Díaz Navarro, quien puntualizó que el paso que realiza nuestra alma al dejar el cuerpo físico constituye uno de los misterios más profundos y dolorosos para nuestros seres queridos, por lo tanto grandes construcciones e importantes vestigios han quedado en honor a los que ya partieron al más allá.

Subrayó que observar los símbolos plasmados en los monumentos significa honrar la memoria de quienes han pasado a otro estado de conciencia, así como el abrir nuestra mente para descubrir cuáles fueron sus ideales y valores los que se condujeron en la vida y eso puede ser hoy analizados en columnas, obeliscos, triángulos, pirámides, alegorías y símbolos en los citados monumentos.

Agregó que dichos monumentos son testigos silenciosos y discretos para ser interpretados, leídos, entendidos por el individuo que pueda descifrar la enorme simbología contenida dentro de ellos pues son el fruto de un gran esfuerzo que en vida realizaron quienes ahí descansan, así pues abordar el tema de los monumentos fúnebres francmasónicos contribuirá a incrementar nuestro deseo por el conocimiento de lo enigmático.

María Concepción Márquez Sandoval es maestra en Historia del Arte por la UNAM, y doctora en Historia Latinoamericana por la Universidad de Arizona en los Estados Unidos; fue becaria del CONACyT en el extranjero. Además, ha participado en múltiples congresos nacionales e internacionales, así como en proyectos de investigación para la Universidad de Guanajuato, en donde también fue docente; en el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM como becaria del maestro Fausto Ramírez Rojas, connotado especialista en el arte decimonónico, y en la Universidad de Arizona en donde ha impartido cursos de historia latinoamericana.

Durante su ponencia precisó que existe una gran belleza escultórica con significados iconológicos en diferentes tumbas localizadas dentro del Panteón de Santa Paula de Guanajuato Capital y del Panteón de San Fernando de la Ciudad de México. Ambos cementerios poseen notables ejemplos del arte funerario, con elementos de profunda significación masónica y con gran carga emocional en memoria de los que ahí reposan.

Enfatizó que la masonería no es una religión sino una organización que busca la superación espiritual del hombre, promueve valores éticos y sociales con la finalidad de que sus miembros se conduzcan bajo un estricto código de conducta para ser cada día mejores personas, basando esta filosofía en un dios supremo llamado por los masones: Gran Arquitecto del Universo.

Aseveró que las logias masónicas no ofrecen sacramentos, ni salvación después de la muerte física porque el camino hacia la divinidad es individual, ya que se sigue un esquema evolutivo basado en el morir y nacer espiritualmente aprovechando las experiencias tanto positivas como negativas que ofrece la vida.

Enseguida describió los rituales de muerte simbólica que se efectúan al interior de las logias y donde se llevan a cabo las exequias del hombre profano, para dar cabida al nacimiento del hombre nuevo y trascendido: el iniciado en la francmasonería. A éste se le encierra durante un tiempo determinado en un cuarto obscuro llamado “Cámara de Reflexiones”, en donde hay una mesa con una vela, pan, agua y sal. La primera alumbra tenuemente y significa la luz del horizonte, los demás elementos poseen un profundo significado hermético de sobrevivencia y desapego al mundo material. Además, se ponen a la vista del iniciado un cráneo y huesos humanos para recordarle lo efímero de la vida humana y lo que sobrevivirá tras la muerte.

Enfatizó que en grados avanzados de algunos ritos, al iniciado se le acuesta sobre el suelo boca arriba para ser enterrado simbólicamente y le apuntan con unas espadas a sus lados, sostenidas por sus compañeros de logia. El propósito de ésta ceremonia, en la que se experimenta cercanamente la muerte física, es que el masón comprenda que para vivir y perfeccionarse como ser humano, primero debe morir al mundo material y físico, para estar dispuesto a evolucionar. 

La Dra. María Concepción Márquez Sandoval también explicó cómo se realizan los funerales de los masones, quienes han fallecido físicamente y van al “Oriente Eterno”, a lo que se denomina una “Tenida Fúnebre” en donde los presentes visten mandiles negros y llevan además velas blancas y hojas de acacia, símbolo de la transmutación de las cosas. Alrededor de la sepultura, cada uno de los asistentes colocan ofrendas funerarias y paladas de tierra encima del féretro, finalmente los hermanos masones hacen una cadena de unión y se retiran.

Respecto al Panteón de Santa Paula de Guanajuato, describió los elementos del Arte Funerario y de carácter masónico existentes sobre el sepulcro elaborado con cantera verde del Gral. José María Bibriesca Cabrera, que data de finales del siglo XIX. En éste destacan un obelisco, símbolo que es común en las tumbas masónicas, y placas de cantera verde en las cuatro direcciones sobre las que están pegados elementos de cobre conocidos como caduceos, copas circulares que contienen el elixir de la vida interior, y cuyos círculos representan al ciclo de la muerte y la resurrección. Dos serpientes enroscadas en un bastón beben de la copa, simbolizando la energía del kundalini y la evolución energética del hombre. Otros elementos son las avellanas y enredaderas en las placas, formando cadenas de unión masónicas para recordar que el difunto fue un eslabón de esa cadena y desearle paz, tranquilidad y perpetuar su memoria.

La tumba del Gral. Martín Carrera, notable militar de la Guerra de Reforma, que se encuentra en el Panteón de San Fernando de la Ciudad de México, fue otro de los ejemplos para describir la simbología francmasónica; su tumba construida en 1873, es un pequeño mausoleo o capilla donde están presentes caduceos esculpidos en cantera, acacias -símbolo de la inmortalidad- y numerosas antorchas invertidas, las cuales representan al fuego purificador del alma y que ahuyentan las tinieblas del inframundo, así como la representación de la vida o luz que se agota del difunto. Otros símbolos funerarios y francmasónicos de ésta tumba son un triángulo o delta con un ojo rodeado de rayos, símbolo de dios todopoderoso o Gran Arquitecto del Universo, un reloj de arena vacío con alas de lechuza llamado “clépsidra”, que indica que el tiempo de vida se acabó. Además, flores y bulbos de adormidera, que representan el sueño profundo que transporta el alma humana a otra dimensión; finalmente, puertas con cadenas y estrellas que permiten que la persona fallecida pueda entrar y salir de su tumba en donde reposa. 

Cabe señalar que destacadas personalidades masónicas asistieron y apoyaron a este evento: el Dr. Luís Alberto Lightbourn Rojas, Muy Poderoso Soberano Gran Comendador y Gran Maestre de la Orden, así como integrantes del Supremo Consejo de Soberanos Grandes Inspectores Generales del 33° y Último Grado del Rito Escocés, Antiguo y Aceptado para la Jurisdicción Masónica de los Estados Unidos Mexicanos: el Dr. José Humberto Zenteno Manzano, Ilustrísimo Primer Gran Teniente, el Mtro. Francisco Javier Jiménez Franco, Ilustrísimo Gran Inspector, el Mtro. Eduardo Estala Rojas, Ilustrísimo Gran Canciller y el Mtro. Antonio Galván García. Asimismo, estuvieron presentes miembros de la Muy Respetable Gran Logia del Bajío.


  • Gustavo Cabrera Flores es Ing. Geólogo, Periodista, Ingeniero Químico y Contador Público.

El Teatro Juárez: una visión entre columnas

El Mtro. Ricardo Almanza Carrillo es profesor en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Guanajuato. Crédito de la fotografía: Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, México.

Por Gustavo Cabrera Flores

Teniendo como escenario al Museo Palacio de los Poderes de la ciudad de Guanajuato, México, el pasado 18 de agosto de 2021, se inició un ciclo de conferencias sobre diversos temas relacionados a la masonería, esto como parte de la exposición: “Un Simbólico Palacio Guanajuatense. Nobleza, Poder y Belleza”. En esta ocasión, el maestro Ricardo Almanza Carrillo, sustentó la interesante conferencia titulada “El Teatro Juárez: una visión entre columnas”.

En este evento, hicieron acto de presencia la Lic. Adriana Camarena de Obeso, titular del Instituto Estatal de Cultura de Guanajuato, miembros del Supremo Consejo de Soberanos Grandes Inspectores Generales del 33° y último Grado del Rito Escocés, Antiguo y Aceptado para la Jurisdicción Masónica de los Estados Unidos Mexicanos; entre ellos, el Dr. José Humberto Zenteno Manzano, Ilustrísimo Primer Gran Teniente, el Mtro. Eduardo Estala Rojas, Excelentísimo Gran Canciller, el Ing. Francisco Javier Jiménez Franco, Ilustrísimo Gran Inspector, y el Mtro. Antonio Galván García; bajo la dirección del Dr. Luis Alberto Lightbourn Rojas PhD, Muy Poderoso Soberano Gran Comendador y Gran Maestre de la Orden.

Un panorama general                        

La contextualización al referido tema estuvo a cargo del Dr. Gilberto Martiñón Cano, quien presentó un panorama general acerca de la historia y la arquitectura del Teatro Juárez inaugurado oficialmente el 27 de octubre de 1903 por el General Porfirio Díaz Mori, entonces Presidente de México.

Al hacer uso de la palabra enfatizó que el origen de este edificio se remonta hasta 1663 con la construcción del Convento de los Dieguinos Descalzos, posteriormente destruido en 1861 a causa de las Leyes de Reforma para convertirlo en el Hotel Emporio, el cual correría la misma suerte y sobre sus ruinas comenzaría a ser edificado durante 1873 el actual Teatro Juárez.

Precisó que su construcción duraría 31 años, la cual fue llevada a cabo por dos prominentes arquitectos: José María Noriega quien inició la obra y Antonio Rivas Mercado quien la concluyó, teniendo un estilo arquitectónico ecléctico donde se mezclan armoniosamente el barroco churrigueresco, el neoclásico y el morisco (árabe).

Enseguida, agradeció el apoyo recibido para la realización de estos eventos, por parte del Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, a través de su titular la Lic. Adriana Camarena de Obeso y de su director de museos, el Mtro. Arturo López Rodríguez, así como del Supremo Consejo de Soberanos Grandes Inspectores Generales del 33° y último Grado del Rito Escocés, Antiguo y Aceptado para la Jurisdicción Masónica de los Estados Unidos Mexicanos, la Muy Respetable Gran Logia del Bajío y el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido.

El Teatro Juárez

En tanto que el Mtro. Ricardo Almanza Carrillo, ponente de la conferencia: “El Teatro Juárez: una visión entre columnas”, quien es profesor en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Guanajuato y ostenta los grados de maestrías en Restauración, Planeación Urbana y Desarrollo Docente, además de publicar diversos artículos sobre desarrollo urbano.

Al respecto, dio una explicación detallada tanto del exterior como del interior de este edificio el cual ha estudiado desde hace 15 años, indicando que allí se conjuntan el estilo Barroco -donde se utilizan muchas imágenes para narrar una historia- y el estilo neoclásico, esta última expresión artística que emplea líneas rectas y pocos elementos. Y tras esa sencillez conduce de lo divino a lo humano por ese motivo.

Influencia masónica

Resaltó la influencia masónica en diversos edificios de Guanajuato Capital pues las obras con dichas características fueron construidas casi simultáneamente con la intención de poder formar un circuito, como sucede con el Teatro Juárez, la Estatua de la Paz y el Palacio de los Poderes todas inauguradas durante 1903 por el General Porfirio Díaz Mori.

Agregó que en el Teatro Juárez  están presentes los ángulos de 30° y 60° con los cuales se pueden trazar líneas que conducen hacia diversos puntos de contacto que coinciden a ciertas alturas y además  existen ángulos de 45° entre las uniones de los pedestales y de los obeliscos, asimismo en diferentes elementos arquitectónicos puede encontrarse la proporción aurea.

Referente a las Musas de la fachada, en su opinión, no falta ninguna porque son 8 y la número 9 que corresponde a Erato la musa de la poesía lírica y erótica está presente en espíritu pues el Teatro Juárez se halla dedicado a ella, lo cual se pone de manifiesto debido a la constante presencia de la lira en este edificio y con la que se le identifica a dicha musa.

Elementos simbólicos

De igual manera, abordó lo relativo al significado de los elementos simbólicos existentes en dicho inmueble mencionando que a la entrada hay 12 columnas que son los 12 trabajos de Hércules, los 12 meses del año, así como al zodiaco mismo, las guirnaldas identificadas en la decoración representan a la inocencia y las virtudes, los leones a los costados son los guardianes de los sitios sagrados, los sátiros a la poesía erótica, las ninfas a la dualidad luz y sombra, positivo y negativo.

Añadió que los techos transparentes del interior representan a la luz del conocimiento, el candil con la forma de una estrella de 6 puntas corresponde al Sello de Salomón y apuntan hacia distintos rumbos geográficos, al interior en la sala de espera existen 4 grupos de columnas, cada uno con 3, formando 4  escuadras de 90°.

Finalmente, señaló que en la Gayola, se encuentran estrellas de 6 puntas con flechas apuntando hacia abajo y 6 marcadores con la forma de una flor de lis cuya interpretación estaría asociada a la realeza. 

Para más información del ciclo de conferencias, clic aquí. 


  • Gustavo Cabrera Flores es Ing. Geólogo, Periodista, Ingeniero Químico y Contador Público.   

Exposición historiográfica sobre la masonería en el Museo Palacio de los Poderes

De izquierda a derecha: José Humberto Zenteno Manzano, Francisco Rejón Salas, Luis Alberto Lightbourn Rojas, Eduardo Estala Rojas, Humberto Barrera Paniagua, Antonio Galván García. Crédito de la fotografía: Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, México.

Por Gustavo Cabrera Flores

En medio de un ambiente de cordialidad, respeto y solemnidad se llevó a cabo el pasado 20 de mayo de 2021, con un gran éxito el evento inaugural de la exposición titulada: Un simbólico palacio guanajuatense. Nobleza, poder y belleza”, al interior de las instalaciones del Museo Palacio de los Poderes, majestuosa joya arquitectónica de principios del siglo XX que se ubica en la Plaza de la Paz de la Ciudad de Guanajuato, México.

Donde estuvieron presentes distinguidos miembros del Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales 33º y último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, Jurisdicción de los Estados Unidos Mexicanos, autoridades del Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, integrantes del Poder Legislativo de la entidad (Cámara de Diputados Locales) e invitados especiales.

Las actividades dieron inicio con un recorrido por el segundo piso de este edificio a cargo de la maestra Marisa Andrade Pérez Vela, ofrecido a los representantes del mencionado Supremo Consejo de Grandes Inspectores Grado 33º de la Masonería del Rito Escocés, quienes de esta manera pudieron conocer el simbolismo plasmado dentro de los decorados, mobiliario y elementos arquitectónicos situados dentro del Salón Verde y el antiguo Salón de Sesiones del Congreso del Estado, gracias a las explicaciones de la maestra anteriormente citada.

Enseguida, teniendo como escenario el patio principal del Palacio de los Poderes se procedió a la entrega de reconocimientos, diplomas y constancias para quienes hicieron posible la realización de este magno evento participando en los rubros de la organización, la historiografía, la difusión y la museografía de la citada exposición, entre los cuales estuvieron miembros de la Masonería del Rito Escocés, representantes del Poder Legislativo y personal del Instituto Estatal de la Cultura.

Algunos quienes tuvieron el honor de hacerse acreedores a tal distinción lo fueron Luis Alberto Lightbourn Rojas, Francisco Rejón Salas, Humberto Barrera Paniagua, José Humberto Zenteno Manzano, Juan Francisco Velázquez González, Francisco Javier Jiménez Franco, Gilberto Martiñón Cano, Luís Alfonso Caballero Prado, Edgar Díaz Navarro, Marisa Andrade Pérez Vela, Arturo López Rodríguez, Ana Renata Buchanan Zárate, Ernesto Camarillo Ramírez, Antonio Galván García y Eduardo Estala Rojas, así como al Instituto Estatal de la Cultura y al Mexican Cultural Centre (MCC) del Reino Unido.

Igualmente, dentro de este acto a Eduardo Estala Rojas, le fue entregado un diploma donde se le otorga el nombramiento oficial como miembro de Honor del Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales 33º y último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, Jurisdicción de los Estados Unidos Mexicanos.

Después, tendría verificativo la ceremonia de inauguración de la referida exposición: “Un simbólico palacio guanajuatense. Nobleza, poder y belleza”, en la cual intervino el doctor Luis Alberto Lightbourn Rojas, Gran Comendador del Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales 33º y último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, quien resaltó la trascendencia de este tipo de eventos pues permiten fortalecer la unidad y la tolerancia entre los hermanos masones, además de que dentro del Museo Palacio de los Poderes está reunido simbólicamente el pensamiento masónico de la libertad y el trabajo, así como el ideal por tener una sociedad mejor que se hace presente dentro de su simbología.

Asimismo, enfatizó la importancia del Estado de Guanajuato en el ámbito intelectual, artístico, social, político y cultural puesto que siempre ha tenido una gran influencia en los sucesos más trascendentales de México debido a su situación geopolítica en el centro de nuestro país y al gran acopio de sabiduría que aquí siempre ha existido desde las épocas prehispánicas.

Por su parte, la diputada local Sandra Josefina Arrona Luna, catalogó a dicho Museo como un templo que inspira los más bellos sentimientos del hombre, por tanto constituye una terapia de sanación para el alma humana y en consecuencia recalcó la necesidad de proteger, conservar y cuidar nuestro patrimonio histórico.

También hizo alusión a la puesta en servicio del edificio en cuestión durante 1903 con el arribo del presidente Porfirio Díaz Mori, estando en funciones la XX Legislatura Estatal y donde originalmente allí estuvieron concentrados los 3 Poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), para después con el paso del tiempo convertirse desde el 2017, en el actual Museo Palacio de los Poderes.

Mientras que la licenciada Adriana Camarena de Obeso, titular del Instituto Estatal de la Cultura, indicó que dentro de la exposición: “Un simbólico palacio guanajuatense. Nobleza, poder y belleza”, se mostraban planos y fotografías de las épocas de la bonanza minera en Guanajuato e imágenes donde podía observarse la trasformación de la antigua Casa del Marqués de San Clemente hasta la terminación e inauguración del aludido inmueble, donde participaron de manera muy notable el arquitecto inglés Cecilio Luis Long y el ebanista mexicano Jorge Unna.

Luego de lo cual se llevó a cabo el corte del listón inaugural y la maestra Marisa Andrade conjuntamente con el maestro Ernesto Camarillo, dieron una explicación al púbico asistente de las distintas fotografías, pinturas al óleo, planos, mobiliario, objetos, adornos, elementos arquitectónicos que están en exhibición. Finalmente, el maestro Antonio Galván García, dio a conocer el significado de los diferentes símbolos masónicos existentes en el interior del Museo Palacio de los Poderes.


  • La exposición “Un simbólico palacio guanajuatense. Nobleza, poder y belleza”, estará abierta al público general del 20 de mayo al 05 de septiembre de 2021, en el Museo Palacio de los Poderes. Para más información: https://cultura.guanajuato.gob.mx/

  • Gustavo Cabrera Flores es Ing. Geólogo, Periodista, Ingeniero Químico y Contador Público.

Cuarta, quinta, sexta y séptima relatoría del 80 Aniversario de la Respetable Logia Simbólica Independencia 250, Guanajuato, Gto., México

En el Museo Palacio de los Poderes de la ciudad de Guanajuato, México. De izquierda a derecha: Ing. José Domingo Constantino, Mtro. Guillermo Gómez Jiménez, Mtro. Juan Francisco Velázquez González, Dr. José Humberto Zenteno Manzano, Mtro. Antonio Galván García. Fotografía: Eduardo Estala Rojas / Mexican Cultural Centre (MCC), 2019.

Por Mireya Buenrostro Murrieta

Con el apoyo de Eduardo Estala Rojas.

Los días 21, 23, 24 y 28 agosto de 2019 con motivo del 80 Aniversario de la Respetable Logia Simbólica Independencia 250, Guanajuato, Gto., México, se presentaron las conferencias magistrales y mesas redondas acorde a distintos ejes temáticos. Así pues, se contó con la participación del Mtro. Rodolfo Matías Fernández Olivieri, el Mtro. Enrique Eduardo Azanza Liera, el Mtro. Jesús Ortega Rodríguez, el Mtro. Eduardo Atzayácatl Rétiz Licona, el Mtro. Héctor Merino Núñez, el Arq. Ricardo Almanza Reyes, el Mtro. Guillermo Gómez Jiménez, el Mtro. Juan Francisco Velázquez González y el Dr. José Humberto Zenteno Manzano.

Además, este magno evento se llevó cabo desde el 30 de julio al 28 de agosto, con la coparticipación en la organización y patrocinio del Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, así como la Respetable Logia Simbólica Independencia 250, bajo la coordinación de Antonio Galván García y Eduardo Estala Rojas. Participando destacados masones pertenecientes a la Gran Logia del “Valle de México”, la Respetable Logia Simbólica Independencia 250, la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, Respetable Logia Lux Fideli 598, Respetable Logia Antares 155, y la Logia de Perfección Jerusalén 275.

“Ejercicio del principio: Filantropía”

En la última mesa redonda, con la temática “Ejercicio del principio: Filantropía”, el Mtro. Juan Francisco Velázquez González, compartió que “es difícil saber en qué forma podemos ayudar a nuestros hermanos del mundo profano. A pesar de que no se debe divulgar lo que se aprende en los talleres, existieron varios maestros que han abierto el conocimiento para ayudar a los demás. Por ejemplo, hace muchos años, en la logia Independencia 250, hubo un hermano llamado Pedro Vargas y su mayor labor fue alfabetizar a mucha gente, después de su trabajo iba a enseñar, a leer y escribir a las personas de comunidades marginadas”.

De manera análoga, el Dr. José Humberto Zenteno Manzano, acentuó que “lo primero que tiene que hacer el hermano masón, que entran a una logia, es que él se debe conocer así mismo para ayudar a todos los demás. Si nosotros no nos conocemos no sabemos hasta dónde podemos llegar y qué podemos hacer. Uno de los secretos que se tiene es; que el poder está en la mente humana, todo lo que podemos ver (mesas, libros, micrófono, sillas, hojas) ha bajado de la imaginación del ser humanoa”.

Para ilustrar mejor, el Mtro. Guillermo Gómez Jiménez, señaló que “Shriners es la representación filantrópica más reconocida a nivel mundial de la masonería. En 1870, Walter M. Fleming y William J. Florence, crearon la Antigua Orden Árabe de los Nobles del Santuario Místico, la cual sería el inicio para la creación de hospitales dedicados a tratar a los niños con poliomielitis. Ellos se dieron cuenta que la mejor manera de ayudar a un niño es no cobrar su tratamiento. Con el paso del tiempo se recreó esta actividad en otros países como Alemania, Argentina, Canadá, México, Tailandia, entre otros. Actualmente, existen 23 hospitales que auxilian en más de 20 patologías a niños, sin ningún costo”.

Concluyendo así a las 17:30 horas con este evento las celebraciones del 80 Aniversario de la Respetable Logia Simbólica Independencia 250, Guanajuato, Gto., México. Acorde a ello y la temática de los ejes transversales abordados, es que se trató de abrir una ventana al mundo sobre el quehacer de la masonería, así como dar a conocer de qué trata su labor en el mundo y la sociedad. Es importante resaltar que se logró debatir diferentes puntos de vista en cuestiones históricas.

“Simbología masónica en el Teatro Juárez”

En el Museo Palacio de los Poderes de la ciudad de Guanajuato, México. De izquierda a derecha: Arq. Ricardo Almanza Carrillo, Eduardo Estala Rojas, director del Mexican Cultural Centre (MCC), Mtro. Antonio Galván García. Fotografía: Mireya Buenrostro Murrieta / Mexican Cultural Centre (MCC), 2019.

El arquitecto Ricardo Almanza Carrillo, candidato a maestro en Desarrollo Docente en el Instituto de Investigaciones Educativas de la Universidad de Guanajuato, impartió el tema “Simbología masónica en el Teatro Juárez”. Asimismo, en su tesis refiere que “el Teatro Juárez se construyó como un templo masónico, dedicado a la diosa principal “Erato”, la musa que representa la poesía lírica erótica. La cual no está representada como las demás musas, sino que ella domina todo la construcción a través de la simbología que la acompaña”.

“A causa de que varios guías de turistas (incluso académicos del tema) transmiten el sofisma de que la novena musa está representada en otro lugar lejano y que siendo el neoclásico un estilo austero en sus formas decorativas, me cuestioné: ¿por qué el Teatro Juárez tiene mucha simbología hermética, al menos en su decoración? Fue así como me interesé en buscar los significados de tal simbolismo”, especificó.

Sin embargo, menciona que tal tesis requirió un trabajo especializado: “primero, procedí al análisis de la fachada, apliqué las proporciones con los ángulos de 30º y 60º. Lo cual resultó que los ángulos coinciden con la ubicación de las musas, los espacios de las cornisas, el grosor de los espacios, los arranques de las puertas. ¡Esto no es casualidad!, esto es obra de un pensamiento pre-claro. Así pues, para no quedarnos nada más con ello, apliqué el estudio de 45º, arrojando algunos datos interesantes, por ejemplo, en el entablamento se puede marcar un triángulo, símbolo indiscutible a la alegoría masónica; así también el estudio de la proporción aurea con el número de oro arrojó interesantes resultados”.

Pongamos por caso, “el pórtico posee doce columnas, que pueden representar los doce trabajos de Hércules, además de relacionarse con el desarrollo continuo del masón para dejar todos los vicios y defectos, al estar puliendo su piedra con el trabajo continuo. Además, la lira la tenemos por todos lados del teatro, misma que representa la armonía”, explicó.

Otro rasgo que es preciso recalcar, es su hipótesis referente a que el gran candil de estrella localizado en el salón principal tiene seis puntas: “¿qué están marcando esos seis puntos? En definitiva, están marcando rumbos cardinales. Curiosamente una de las flechas atraviesa por Irapuato, otra señala en dirección hacia Morelia; la más significativa es la alineada hacia la Ciudad de México; lo que me desconcertó muchísimo es la que coincidiría exactamente con la parte del norte magnético; la otra línea señalaría hacia Tampico, Tamaulipas, y seguiría en consecuencia hacia New York”, interpretó.

Concluyó precisando que “esto no se construye por decisión de Don Porfirio Díaz, sino que sus artífices fueron los gobernadores en el Estado, fue mucha gente, quien aportó su conocimiento para desarrollar todo este simbolismo, debieron de haber participado muchísimas personas, por cuyo resultado tenemos un templo dedicado al arte real, a una diosa que nos va a inspirar, pero están todas las demás que nos ejemplifican ese trabajo en silencio y en secreto”. Terminando así a las 16:30 horas.

“Pasado, Presente y Futuro de la influencia masónica en la política mexicana”

En el Museo Palacio de los Poderes de la ciudad de Guanajuato, México. De izquierda a derecha: Mtro. Jesús Ortega Rodríguez, Mtro. Eduardo Atzayacatl Retiz Licona (Gran Secretario de la Muy Respetable Gran Logia del “Valle de México”), Mtro. Héctor Merino Núñez. Moderó: Mtro. Antonio Galván García. Fotografía: Eduardo Estala Rojas / Mexican Cultural Centre (MCC), 2019.

El maestro en Administración Pública, por el Instituto Nacional de Administración Pública, (INAP), Eduardo Atzayácatl Rétiz Licona, impartió el tema “Pasado, Presente y Futuro de la influencia masónica en la política mexicana”. Su objetivo fue hacer un reencuentro de la historia oficial con la historia que tiene la masonería y complementar así una visión más justa de los hechos históricos.

Por lo que se refiere al estudio de la masonería mexicana, destaca que “esto es bastante complejo, especialmente por el carácter iniciático de nuestra institución, a ello habrá que añadir que por sucesos históricos, muchas veces se carece de documentos o información fehaciente de muchas personas que pertenecían a la orden en nuestro país. Ya que la Masonería siempre fue perseguida y satanizada por la religión católica. Por lo que sólo me permitiré enunciar lo que a la fecha pudimos escrudiñar en algunos libros e investigaciones”.

Mencionó que “las primeras actividades masónicas se manifestaron desde 1782 en adelante. Algunos estudiosos como José María Mateos, Ramos Estrada y Aguilar, Julián Gascón Mercado, coinciden que en 1808 se establece la primera logia, ubicada en la antigua calle de las Ratas, No. 5, que es ahora la No.73 de la séptima calle de Bolívar en la Ciudad de México. Algunos de sus miembros fueron Eugenio Martínez, Don Feliciano Vargas, Don Miguel Domínguez, Don Miguel Hidalgo y Costilla, Don Ignacio Allende. Si se ha aceptado esa hipótesis es porque se cuenta con el testimonio del sabio Don Nicolás Rangel. Se puede suponer que tal logia era del Rito Francés”.

Con el paso del tiempo, “en 1825 nació el Rito Nacional Mexicano dadas las diferencias entre el Rito Escocés y el Rito Yorkino. Este buscaba trabajar con más armonía en el país utilizando las cualidades de los masones escoceses y de York, a este mismo se agregaron mexicanos que no pertenecían a ningún otro rito. En una época fue el único autorizado para funcionar en el México independiente, asimismo uno de los logros más notables fue el haber influido en la Constitución Política de 1857, la que dio pauta a la Guerra de Reforma”, denotó.

En consecuencia, fueron naciendo nuevas logias de diferentes ritos, como “la denominada Unión Fraternal, del rito escoses, fundada por el señor Pedro Abad, en la Ciudad de México, con carta patente del Gran Oriente Neo Granadino y posteriormente se formó lo que ahora conocemos como la Muy Respetable Gran Logia Valle de México”, dijo.

Cabe aclarar que los historiadores que no pertenecen a alguna Orden “no alcanzan al resolver la ecuación histórica de como los masones a los que no lo son, les está permitido relacionarse en política y en religión, desde el punto de vista ritualístico por lo tanto, perciben cosas contrarias. La masonería ha sido un elemento esencial, aun así existen evidencia en la literatura antimasónica que la acusaban de ser enemiga del poder establecido y el cimiente de toda disolución social”, manifestó.

Es por esto que, hace una reflexión, la cual remite a que “este rencuentro histórico nos debe permitir resaltar la importancia de la masonería en la historia política, donde se debe de reconocer que el único deber que tenemos con la Historia es la obligación de seguirla reinscribiendo, debemos dejar de ser espectadores para empezar a ser actores y tener la oportunidad de continuar trabajando en bien general de la humanidad”, finalizó a las 17:20 horas.

“Una mirada: La influencia de la masonería en América Latina”

El escritor y ensayista Jesús Ortega Rodríguez, impartió el tema “Una mirada: La influencia de la masonería en América Latina”. Para empezar, esta ponencia figuró en tres aspectos: responder las dudas que rodea a la masonería, cómo la Orden ha influido en Latinoamérica y una introspección sobre la actualidad.

Enunció que “los masones son buscadores de la verdad y poseen la conciencia de que nadie tiene la verdad absoluta, pero muchos tienen una parte de esa verdad o certeza parcial. Por ello esa búsqueda del ideal debe ser continua y colectiva, misma que hacen a través de la formación de logias donde se juran respeto mutuo, solidaridad, se aman los unos a los otros. Se reúnen un día a la semana en donde discuten temas trascendentes para los seres humanos: la virtud, el vicio, los motivos de la vida, el concepto de Dios, temas científicos, filosóficos, espirituales, metafísicos o esotéricos. Esto lo hacen para que la humanidad sobreviva”.

En el núcleo de esta charla resaltó que “las luchas independentistas americanas fueron consecuencia casi directa de la Revolución Francesa y la Independencia Norteamericana. Podemos decir que estas revoluciones cambiaron el paradigma de gobierno de la monarquía al régimen republicano y que son el resultado de ese colegio invisible: la masonería”.

Más allá de los aires libertadores en América, también sirvieron de inspiración para la floreciente literatura, por ejemplo, “el venezolano Andrés Bello, quien crea toda la gramática del español; en Cuba, al extraordinario José Martí; el lingüista colombiano José Antonio Caro; los mexicanos Ignacio Ramírez y Vicente Riva Palacio, auténticos caudillos que refundan la literatura en América, por mencionar algunos”, declaró.

Para concluir, debemos comprender que “ningún régimen de gobierno será eficiente si cae en la corrupción, el gran ejemplo es nuestro país. En otras palabras, cualquier sistema será eficaz si se conduce con justicia, lo digo sin tapujo, con amor y compasión por los semejantes”, agregó.

“El futuro de la masonería aplicada para la humanidad”

El médico veterinario y técnico básico en la Gestión Integral de Riesgo, el Mtro. Héctor Merino Núñez, impartió el tema “El futuro de la masonería aplicada a la humanidad”, la cual va enfocada a cuestionar los cambios sociales que existen en la época actual y ofrece una propuesta de trabajo para las logias hermanas.

Inició comentando que en décadas anteriores las personas fueron educadas de una manera, en donde lo importante era la enseñanza de los valores y principios éticos. Pongamos un caso, “antes era importantísimo la reunión familiar, estábamos reunidos en cada comida o fines de semana, platicábamos y dialogábamos entre los demás miembros. Ahí es donde se abrevaban los principios”, expresó.

Además, considera que las personas contemporáneas están perdiendo el respeto hacia los símbolos patrios, el respeto hacia los adultos mayores, a proteger al necesitado, entre otros aspectos más. A consecuencia de que “ahora la niñez no está siendo educada por maestros interesados en esos principios y valores. Ahora están más enfocados al internet, en la cual existe mucha información distorsionada y sin sentido, en la televisión aparecen programas de violencia, narcos, en general cosas negativas”, manifestó.

Sin embargo, “prevalece un grupo de personas que sí están interesados en mantener esos principios, en tener moral, al estudiar filosofía, a ser hombres libres y de buenas costumbres, se les dice: masones. En esta lista de personas figuran personajes como Miguel Hidalgo, Simón Bolívar, Plutarco Elías Calles; en el aspectos artísticos; Walt Disney, Cantinflas; en el campo científico a Fleming, creador de la penicilina, así como a Jean Henry Dunant, creador de la Cruz Roja”, dijo.

En segunda instancia, hace una reflexión en la cual considera que “el futuro de la masonería es seguir luchando para que se transforme. Están cambiando nuestras corrientes ideológicas, pero estamos convencidos de poder ir recuperando principios (ideológicos, idiosincráticos y cosmogónicos) en los adolescentes y niños, en dos pasos: la primera, el sistema educativo tiene que retomar clases de civismo e historia; el segundo, como padres de familia tenemos que poner el ejemplo del respeto y de las obligaciones”, puntualizó.

Como resultado, propone que “aparte de estudiar en nuestras logias, lo aprendido se debe poner en práctica. Es muy bonito estudiar, aprender, compartir con los hermanos, pero tenemos que ponerlo en práctica afuera, ¿cómo? un ejemplo, ir de voluntarios, ir ayudar al prójimo, al necesitado, ir a reforestar y preservar ante todo la ecología”, ultimó.

“Símbolos y alegorías masónicas en el Museo Palacio de los Poderes, una reflexión”

En el Museo Palacio de los Poderes de la ciudad de Guanajuato, México. De izquierda a derecha: Mtro. Enrique Eduardo Azanza Liera (México) y el Mtro. Rodolfo Matías Fernández Olivieri (Argentina). Moderó: Antonio Galván García. Fotografía: Eduardo Estala Rojas / Mexican Cultural Centre (MCC), 2019.

El presidente de la Sociedad Académica de Historiadores Iberoamericanos, capitulo Guanajuato, el Mtro. Enrique Eduardo Azanza Liera, impartió el tema “Símbolos y alegorías masónicas en el Museo Palacio de los Poderes, una reflexión”. En el detalló que, en 1988, realizó un trabajo en conjunto con Enrique Arellano, “el cual consistía en ver las relaciones numéricas que había en el actual edificio Museo Palacio de los Poderes y su relación con la secuencia de Fibonacci, la proporción aurea, la geometría sagrada, etc. Tristemente todos esos apuntes con las medidas y dibujos de muchas cosas interesantes que descubrimos se perdieron en un incendio, en el que afortunadamente salvé la vida”.

En primer lugar, fue construido entre 1897 y 1900, por mandato del gobernador Joaquín Obregón González, quien “comisiona al ilustre relojero y arquitecto inglés Don Cecilio Luis Long, la construcción de un nuevo edificio sede para los Poderes del Estado, en lugar de la vieja mansión del Marquesal de San Clemente. Algunos materiales fueron reutilizados en la construcción del nuevo edificio como algunas maderas y casi toda la piedra de cantera. Su costo ascendió a $150,103.50 pesos”, emitió.

Su trabajo está orientado a describir de manera entrelazada los componentes arquitectónicos del Museo Palacio de los Poderes con los simbolismos masónicos. Como muestra dijo: “La puerta no tiene cerradura, se abre desde adentro, esto nos recuerda que para ingresar a la Orden se tiene que saber tocar al templo, como lo han hecho los hermanos masones para ser admitidos, es para quien sepa tocar”, enfatizó. Similarmente, “en la parte superior del portón está el mascarón de una mujer que posiblemente sea Palas Atenea por su diseño y al ser esta diosa, junto con Hércules, los que estaban en el Oriente de las logias antiguas simbolizan la inteligencia y la fuerza”, declaró.

A su vez, destacó que “ojalá el conocimiento masónico se aplicara y lo aplicaran las personas que se dedican a la política. Ya que encontramos en el salón verde, el lugar donde se tomaban las decisiones que afectaban o beneficiaban al pueblo, un ejemplo más de simbolismo masónico en un monumental sombrillero que es un gran timón con un espejo oval al centro y una lira arriba. Primero, la lira es símbolo de dominio a través del sonido y de la matemática, así como de lo animal de uno mismo, serviría para confrontarse ante sí mismo y establecer con ello el gran principio de respeto y fraternidad ante los demás. Los brazos del timón forman la rosa de los vientos, que decide hacia dónde vas, asimismo símbolo de la verdadera y precisa dirección a seguir, todos los objetos circulares y brillantes ahí presentes son astros. Por lo tanto, estás ante el sol teniendo el objetivo de llevar el barco de la nación con justicia y armonía, entre tus semejantes, tus iguales y tus compañeros, pero sobre todo viéndote a ti de frente a un espejo”.

Si bien, considera hacer la observación de que “toda obra en la masonería está prescrita y delimitada. O sea, que en una obra masónica nada se deja al azar, nada se improvisa. Sobre la forma de sumar vamos hacer uso de minimizaciones, esto es reducir un número a su mínima expresión: 33, 3+3=6. Así, por ejemplo, en el primer cuerpo de este edificio están distribuidos cuatro paredes de ventanas que anudadas a la parte central que dan el 9, es decir, tres veces el tres. El número tres es importante para el masón, ya que es la síntesis del hombre, producto de la intervención de lo divino”, finalizó a las 19:20 horas.

“La intervención de la masonería en Latinoamérica”

Latinoamérica ha sido el escenario de múltiples cambios sociopolítico, económicos, así como el lugar escogido por varios personajes históricos para poner en práctica los ideales masónicos. Con respecto al tema: “La intervención de la masonería en Latinoamérica”, el Mtro. Rodolfo Matías Fernández Olivieri, originario de la ciudad de Esquina, Argentina, expresó que “también es importante reconocer el trabajo de los jesuitas. Como sabemos, fueron expulsados por la real pragmática y eran los que realmente iluminaban a los aborígenes con educación, por tanto, a los españoles no les gustaba ya que estos comenzaron a reclamar derechos que nunca iban a tener”. 

Otro punto importante que mencionó es que “el plan que tenían las Logias Lautarianas, conformadas por hombres revolucionarios argentinos y chilenos, era independizar América del Sur del imperio español y establecer una Monarquía constitucional con un rey inca o europeo”. Como lo demuestra la historiografía Latinoamericana, fue en Londres donde se funda la logia Gran Reunión Americana por el libertador Francisco de Miranda en 1798.

Para concluir, más allá de los resultados obtenidos de la emancipación americana “esta entidad discreta no está ni en contra, ni en disenso con la iglesia católica. El hombre tiene que tener dos cosas sólidas en la vida: la parte espiritual (la religión) y la parte filosófica que es la masonería”, ultimó a las 17:40 horas.

Para leer las relatorías completas:

Primera: https://wp.me/p3TCCF-1RP Segunda:  https://wp.me/p3TCCF-1Sj Tercera: https://wp.me/p3TCCF-1SB


  • Mireya Buenrostro Murrieta, colabora en el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. Egresada de la Licenciatura en Historia por la Universidad de Guanajuato, México. Realizó en el 2017-2018 su Servicio Social Profesional (SSP), en la Alianza Francesa de Guanajuato, bajo la tutoría académica de Eduardo Estala Rojas.

Concluye con éxito el 80 Aniversario de la Respetable Logia Simbólica Independencia 250, Guanajuato, Gto., México

En el Museo Palacio de los Poderes de la ciudad de Guanajuato, México. De izquierda a derecha: Ing. José Domingo Constantino, Mtro. Guillermo Gómez Jiménez, Mtro. Juan Francisco Velázquez González, Dr. José Humberto Zenteno Manzano, Mtro. Antonio Galván García. Fotografía: Eduardo Estala Rojas / Mexican Cultural Centre (MCC), 2019. 

Boletín de Prensa
Mexican Cultural Centre (MCC)

Guanajuato, Gto., México, a 29 de agosto de 2019.- Del 30 de julio al 28 de agosto del 2019 se efectuó la celebración del 80 Aniversario de la Respetable Logia Simbólica Independencia 250, Guanajuato, Gto., México, por medio de una serie de conferencias magistrales y mesas redondas con referente a los temas: masonería y sociedad, presentadas en la Biblioteca del Estado de Guanajuato, inmueble ubicado en el Museo Palacio de los Poderes de la ciudad de Guanajuato, México. Se contó con la coparticipación en la organización y patrocinio del Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, así como la Respetable Logia Simbólica Independencia 250, bajo la coordinación de Antonio Galván García y Eduardo Estala Rojas. 

Cabe señalar que participaron destacados masones pertenecientes a la Gran Logia del “Valle de México”, la Respetable Logia Simbólica Independencia 250, la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, Respetable Logia Lux Fideli 598, la Respetable Logia Antares 155, la Logia de Perfección Jerusalén 275. Los temas que se expusieron fueron los siguientes:

La Dra. María Concepción Márquez Sandoval, impartió el tema “El Rito Escocés en México y su vinculación al arte”, en el que declara que su objetivo principal es “ejemplificar a través de la obra pictórica La Muerte de Marat, por el pintor Santiago Rebull, los vínculos que existieron a finales del S. XIX en México, entre miembros del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, y artistas de la Escuela Nacional de Artes. Estos vínculos se manifestaron en dos corrientes principales: artistas que pertenecieron a logias masónicas, o bien miembros de estas que encomendaron la elaboración de obras a profesores y alumnos de la academia”.

El Mtro. Gilberto Martiñón Cano, impartió el tema “Fin del Derecho Penal en el siglo XXI y su relación con los Landmarks”, el cual señaló que “podemos decir que el objeto del Derecho Penal actual, con base a una consideración de Landmarks, es restituir el tejido social para que las cosas vuelvan a estar como antes de la comisión. Así pues, la construcción social sea la correcta, vertical, respetando los derechos de cada uno”.

El Mtro. René Fernando Nila Preciado, impartió el tema “Desarrollo de la masonería en Guanajuato/Caso Independencia 250”, en donde expresó que “durante la época de la Cristiada vienen algunas situaciones riesgosas para Independencia 250, ya que algunos de sus miembros fueron acusados de haber colocado dinamita en el Cerro del Cubilete para destruir una de las primeras figuras que había del Cristo Redentor. Finalmente, en una supuesta confesión, el acusado dijo que él había sido el autor”.

El Mtro. José Socorro Quevedo Ramírez y el Mtro. Edgar Díaz Navarro, impartieron el tema “Códigos deontológicos profesionales, una mirada desde la concepción liberal”, en donde comentaron que “la honestidad no debe ser nada más en el ámbito del marco profesional, sino que es algo que se debe conducir a lo largo de la vida: ¿Cuál es la esencia del hombre? ¿Cuál es su finalidad en esta vida? ¿Su comportamiento es actuar siempre bien o es sacar ventaja de sus compañeros ciudadanos perjudicándolos o abusando de sus funciones? El actuar de cuál es tu finalidad como ciudadano, como persona, como ser humano en la vida, se empieza a extrapolar en tu profesión, en tu trabajo, y para contestar estas preguntas se debe hacer desde la parte intelectual de cada uno”. 

En la mesa redonda, con el eje, “Retos de la masonería ante la sociedad del conocimiento y el desarrollo de la inteligencia artificial”, el Ing. Arturo Concepción Santamaría Preciado, indicó que “la ciencia debe de hacerse con fines benéficos para el hombre, desgraciadamente ocurre que quien va teniendo la mejor tecnología la va utilizando para fines bélicos, y no en su mismo país sino que los van patrocinando a otros países en donde generan conflictos, que a su vez producen devastación humana”. 

De igual modo, el Tec. José Guillermo Amezquita Martínez, haría referencia que “el trabajo artesanal del pasado, se realizaba durante el tiempo libre, mantenían ocupadas a las personas en algo productivo (aun así, contando con tiempo libre para jugar) alejándolos del ocio, pues el trabajo todo lo vence. Vence tres grandes males: la pereza, los vicios, la pobreza. “Labor omnia vincit” (El trabajo todo lo vence)”.

Asimismo, el Mtro. Genaro Aguirre Farías, explicó que hay dos retos: “el primero, no ser rehenes de la tecnología y en consecuencia de la inteligencia artificial, dado que nos están llevando a un grave proceso de desapego y de falta de comunicación con nuestros iguales. Estamos desaprovechando la riqueza que es el hablar, el vernos, el conocernos, el estar presentes, el aquí y el ahora; el segundo, la masonería debe de ir creando oportunidades de propuesta, discusión y apertura para seguir detectando esos talentos en las sociedades, procurando en concomitancia con las escuelas; seguir impulsando el desarrollo de libres pensadores fuera de las inteligencias artificiales.”

El Mtro. Rodolfo Matías Fernández Olivieri, impartió el tema “La intervención de la masonería en Latinoamérica”, en donde dijo que “el plan que tenían las Logias Lautarianas, conformadas por hombres revolucionarios argentinos y chilenos, era independizar América del Sur del imperio español y establecer una garantía constitucional con un rey inca o europeo”.

El Mtro. Enrique Eduardo Azanza Liera, impartió el tema “Símbolos y alegorías masónicas en el Museo Palacio de los Poderes, una reflexión”, en donde destacó que “ojalá el conocimiento masónico se aplicara y lo aplicaran a personas que se dedican a la política. Ya que encontramos en el salón verde, el lugar donde se toman decisiones que afectan al pueblo, un ejemplo de simbolismo masónico en un monumental sombrillero que es un gran timón con un espejo oval al centro y una lira arriba. Primero, la lira es símbolo de dominio a través del sonido y de la matemática, así como de lo animal de uno mismo. Aparte, al tener los brazos del timón se forma la rosa de los vientos, quien es el que decide hacia dónde vas, y todos los objetos circulares y brillantes son astros. Por lo tanto, estás ante el sol teniendo que llevar el barco de la nación con justicia y armonía entre tus compañeros, sobre todo viéndote a ti de frente a un espejo”.

El médico veterinario Héctor Merino Núñez, impartió el tema “El futuro de la masonería aplicada a la humanidad”, en donde propone que “aparte de estudiar en nuestras logias, lo aprendido se debe poner en práctica. Es muy bonito estudiar, aprender, compartir con los hermanos, pero tenemos que ponerlo en práctica afuera, ¿cómo? un ejemplo, ir de voluntarios, ir ayudar al prójimo, al necesitado, ir a reforestar y preservar ante todo la ecología”.

El escritor Jesús Ortega Rodríguez, impartió el tema “Una mirada: La influencia de la masonería en América Latina”, en donde resaltó que “las luchas independentistas americanas fueron consecuencia casi directa de la Revolución Francesa y la Independencia Norteamericana. Podemos decir que estas revoluciones cambiaron el paradigma de gobierno de la monarquía al régimen republicano y que son el resultado de ese colegio invisible: la masonería”.

El Mtro. Eduardo Atzayácatl Rétiz Licona, impartió el tema “Pasado, Presente y Futuro de la influencia masónica en la política mexicana”, en donde denotó que “en 1825 nació el Rito Nacional Mexicano dadas las diferencias entre el Rito Escocés y el Rito Yorkino. Este buscaba trabajar con más armonía en el país utilizando las cualidades de los masones escoceses y de York, a este mismo se agregaron mexicanos que no pertenecían a ningún rito. En una época era el único autorizado para funcionar en México independiente, asimismo uno de los logros más notables fue el haber influido en la Constitución Política de 1857, la que le dio pauta a la Guerra de Reforma.

El Arq. Ricardo Almanza Carrillo, impartió el tema “Simbología masónica en el Teatro Juárez”, en donde presentó la tesis de que “el Teatro Juárez se construyó como un templo masónico, dedicado a la diosa principal “Erato”, la musa que representa la poesía lírica erótica. La cual no está representada como las demás musas, sino que ella domina todo el templo a través de la simbología que la acompaña”.

En la mesa redonda, con la temática “Ejercicio del principio: Filantropía”, el Mtro. Juan Francisco Velázquez González, compartió que “es difícil saber en qué forma podemos ayudar a nuestros hermanos del mundo profano. A pesar de que no se debe divulgar lo que se aprende en los talleres, existieron varios maestros que han abierto el conocimiento para ayudar a los demás. Por ejemplo, hace muchos años, en la logia Independencia 250, hubo un hermano llamado Pedro Vargas y su mayor labor fue alfabetizar a mucha gente, después de su trabajo iba enseñar a leer y escribir a las personas de comunidades marginales”.

De manera análoga, el Dr. José Humberto Zenteno Manzano, acentuó que “lo primero que tiene que hacer el hermano masón, que entran a una logia, es que él se debe conocer así mismo para ayudar a todos los demás. Si nosotros no nos conocemos no sabemos hasta dónde podemos llegar y qué podemos hacer. Uno de los secretos que se tiene es que el poder está en la mente humana, todo lo que podemos ver (mesas, libros, micrófono, sillas, hojas) ha bajado de la imaginación de los hombres”.

Para ilustrar mejor, el Mtro. Guillermo Gómez Jiménez, notificó que “Shriners es la representación filantrópica más reconocida a nivel mundial de la masonería. En 1870, Walter M. Fleming y William J. Florence, crearon la Antigua Orden Árabe de los Nobles del Santuario Místico, la cual sería el primer inicio para la creación de hospitales dedicados a tratar a los niños con poliomielitis. Ellos se dieron cuenta que la mejor manera de ayudar a un niño es no cobrándoles a los padres y que el niño no tuviera que pagar nada de su tratamiento. Con el paso del tiempo se recreó esta actividad en otros países como Alemania, Argentina, Canadá, México, Tailandia, entre otros. Actualmente, existen 23 hospitales que auxilian a más de 20 patologías en niños sin ningún costo”.

Para concluir, es importante mencionar que las conferencias magistrales y mesas redondas dedicadas al 80 Aniversario de la Respetable Logia Simbólica Independencia 250, fueron presentadas al público en general sin costo, contando con la presencia de más de 200 personas que incluyeron a doctores, maestros, jueces, abogados, ingenieros, arquitectos, estudiantes de diversas carreras de la Universidad de Guanajuato, amas de casa y adolescentes, originarios del Estado de Guanajuato, Ciudad de México, Morelos y el extranjero. En este magno evento sin precedentes, no sólo se trataron temas informativos: se debatieron hipótesis entre los asistentes, se presentaron nuevos resultados de investigaciones, así como nuevos planteamientos sobre la influencia de la masonería en la nación, en la sociedad y en el hombre mismo.

Para más información: mexicanculturalcentre@gmail.com

Tercera relatoría del 80 Aniversario de la Respetable Logia Simbólica Independencia 250, Guanajuato, Gto., México

En el Museo Palacio de los Poderes de la ciudad de Guanajuato, México. De izquierda a derecha: Mtro. Antonio Galván García, Mtro. Genaro Aguirre Farías, Tec. José Guillermo Amezquita Martínez, Ing. Arturo Concepción Santamaría Preciado, Mtro. Gabriel Ernesto Rocha Vílchez. Fotografía: Eduardo Estala Rojas / Mexican Cultural Centre (MCC), 2019.

Por Mireya Buenrostro Murrieta

Con el apoyo de Eduardo Estala Rojas.

El pasado 14 de agosto de 2019, a las 16:00 horas se llevó a cabo la segunda mesa redonda del programa general que se desarrolla en el marco del 80 aniversario de la Respetable Logia Simbólica Independencia 250. El centro de reunión fue en el Museo Palacio de los Poderes, ubicado en la ciudad de Guanajuato, Gto., México. Se contó con la colaboración del Mtro. Genaro Aguirre Farías, el Tec. José Guillermo Amezquita Martínez, el Ing. Arturo Concepción Santamaría Preciado y el Mtro. Gabriel Ernesto Rocha Vílchez. Todos pertenecen a la Respetable Logia Antares 155 y a la Respetable Logia de Perfección Jerusalén 275. Asimismo, este acontecimiento se está realizando del 30 de julio al 28 de agosto, con la coparticipación en la organización y patrocinio del Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato, el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, así como la Respetable Logia Simbólica Independencia 250; bajo la coordinación de Antonio Galván García y Eduardo Estala Rojas.

“Retos de la masonería ante la sociedad de conocimiento y el desarrollo de la inteligencia artificial”

La masonería ha estado acompañando el desarrollo del hombre por más de trecientos años desde la fundación de la Gran Logia de Londres, el 24 de junio de 1717 y teniendo como base las Constituciones de Anderson, la cual presenta las reglas de su organización y principios, teniendo que reformarse con el tiempo para hacer frente a los nuevos desafíos. El ingeniero Arturo Concepción Santamaría Preciado por la Facultad de Ingeniería Mecánica Eléctrica y Electricidad, de la Universidad de Guanajuato, quien además ha logrado el último y sublime grado que ofrece la formación masónica, indicó que “la ciencia debe de hacerse con fines benéficos para el hombre, desgraciadamente ocurre que quien va teniendo la mejor tecnología la va utilizando para fines bélicos, y no en su mismo país sino que los van patrocinando a otros países en donde generan conflictos, que a su vez producen devastación humana”.

Con respecto a la pregunta: “¿Los masones hacen uso de la inteligencia artificial?”, declaró lo siguiente: “La masonería no está en contra de la tecnología, pero en la práctica tiene que utilizarse con mucho respeto, aunque debemos reconocer que la misma fue desarrollada por el hombre y para el mismo hombre. Cuando hablamos de tener una reunión masónica nos queda claro que lo que nosotros expresemos ahí, debe ser producto de la inteligencia razonada, así como del ejercicio profundo de las causas últimas de las cosas, que podríamos denominar como filosofía razonada, principios fundamentales que delimitan la generación del conocimiento trascendental en el hombre”, indicó. 

Para ilustrar mejor la problemática que se presentó en la mesa redonda, el técnico en construcción y estructuras industriales, José Guillermo Amezquita Martínez, quien actualmente trabaja en la base de la pirámide filosófica color rojo, compartió su visión laboral de más de 40 años al declarar que “existe una marcada diferencia en la expectativa de las nuevas generaciones, frente al desarrollo de un trabajo manual, que a la vez incluye 50% sudor y 50% ingenio”. Mencionó que las personas de su edad aprendieron un oficio comenzando a temprana edad en talleres en donde acudían después del horario escolar.

También hizo referencia a que “México tiene un buen lugar en la industria zapatera, en la aeroespacial, últimamente en la maquila automotriz, pero la mayor parte de estas actividades es realizado por robots y que con esto se va perdiendo la habilidad manual de crear, resolver problemas y el manipular herramientas”. Es preciso mostrar, por ejemplo, que “el trabajo artesanal del pasado, se realizaba durante el tiempo libre, mantenían ocupadas a las personas en algo productivo (aun así, contando con tiempo libre para jugar) alejándolos del ocio, pues el trabajo todo lo vence. Vence tres grandes males: la pereza, los vicios, la pobreza. “Labor omnia vincit” (El trabajo todo lo vence)”, expresó.     

Para concluir lo debatido en esta mesa redonda, el maestro en Educación por la Escuela Normal Superior del Estado de Guanajuato, Genaro Aguirre Farías, grado 33º, subraya dos retos: “el primero, no ser rehenes de la tecnología y en consecuencia de la inteligencia artificial, dado que nos están llevando a un grave proceso de desapego y de falta de comunicación con nuestros iguales. Estamos desaprovechando la riqueza que es el hablar, el vernos, el conocernos, el estar presentes, el aquí y el ahora; el segundo, la masonería debe de ir creando oportunidades de propuesta, discusión y apertura para seguir detectando esos talentos en las sociedades, procurando en concomitancia con  las escuelas; seguir impulsando el desarrollo de libres pensadores fuera de las inteligencias artificiales”.

Por consiguiente, “el mayor objetivo que tenemos nosotros es cómo darle vuelta al desarrollo tecnológico para utilizarlo en bien de nosotros mismos y que las logias masónicas a nivel universal y local, sean fuente de acciones para impulsar nuevamente el ejercicio de la comunicación sin la presencia de una computadora. En ese reto estamos todos”, agregó. Finalizando así a las 17:40 horas con el tema sobre los retos de la masonería ante la postmodernidad, cuyos ejes principales acercaron a los asistentes a entender los retos de la masonería ante las sociedades del conocimiento y el desarrollo de la inteligencia artificial, además de fundamentar lo relacionado con el ejercicio de las filosofías y principios ideológicos de la orden masónica. 

Para descargar el programa un clic aquí.


  • Mireya Buenrostro Murrieta, colabora en el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. Egresada de la Licenciatura en Historia por la Universidad de Guanajuato, México. Realizó en el 2017-2018 su Servicio Social Profesional (SSP), en la Alianza Francesa de Guanajuato, bajo la tutoría académica de Eduardo Estala Rojas.