
Presentación del programa: «El amor brujo, ballet, y «La vida breve, ópera». Crédito de la fotografía: INBAL.
César Octavio Moreno Zayas
Las compañías Compañía Nacional de Danza y Ópera de Bellas Artes, presentaron durante abril y mayo, un programa doble dedicado a Manuel de Falla que incluía: El amor brujo, ballet, y La vida breve, ópera. Pude asistir a la última función, realizada el 7 de mayo de 2026. La dirección de escena y coreografía estuvo a cargo de Nuria Castejón, mientras que la dirección musical fue de Alejandro Miyaki y la dirección coral de Rodrigo Elorduy.
De acuerdo con el programa de mano, hubo dos elementos importantes que justificaban y daban especial realce a esta propuesta. El primero fue la conmemoración del 150 aniversario del nacimiento y el 80 aniversario luctuoso del compositor. El segundo, la colaboración entre ambas compañías después de cuatro décadas sin desarrollar un proyecto conjunto.
La puesta en escena, con diseño escénico de Ricardo Sánchez, iluminación de Rafael Mendoza y vestuario de Gabriela Salaverri, buscó unificar ambas historias bajo una misma línea visual y dramática. Las dos obras se desarrollan en una villa española, representada mediante estructuras móviles que permitían transformar el espacio para adaptarlo tanto al ballet como a la ópera, así como a escenas interiores y exteriores. El dispositivo escénico resultó dinámico y, en la mayoría de los momentos, estuvo bien coordinado.
El amor brujo relata la historia de una gitana atormentada por el fantasma celoso de un antiguo amante y su intento de liberarse de esa presencia a través de un nuevo amor. Por otro lado, La vida breve presenta una tragedia amorosa atravesada por diferencias de clase: Salud, una joven gitana, es abandonada por Paco, quien decide casarse con una mujer de clase alta. La protagonista terminará muriendo consumida por el dolor. Ambas historias muestran cómo los conflictos afectivos y sociales persiguen a los personajes hasta conducirlos a la destrucción.
La propuesta escénica logró integrar ambas piezas mediante una sola ambientación. Uno de los momentos más efectivos ocurrió durante La vida breve, cuando el coro de invitados a la boda apareció desde una pared al fondo del escenario que se abría por primera vez. Este recurso produjo un efecto visual sorpresivo y contribuyó a expandir dramáticamente el espacio escénico.
El elenco que me tocó presenciar en La vida breve estuvo conformado por Cecilia Eguiarte como Salud, César Delgadocomo Paco, Belem Rodríguez como la Abuela y Genaro Sulvarán como Salvador, tío de Salud. Destacó particularmente la interpretación de Cecilia Eguiarte, quien logró transmitir con claridad los distintos estados emocionales de la protagonista.
La orquesta, bajo la dirección de Miyaki, tuvo un desempeño sólido frente al reto que implica atender las necesidades musicales tanto del ballet como de la ópera, disciplinas que exigen dinámicas distintas de coordinación y acompañamiento. El resultado fue una ejecución adecuada para una propuesta conmemorativa de esta magnitud.
Una de las funciones fue transmitida en línea y puede verse AQUÍ.
- César Octavio Moreno Zayas es el director de Ópera en Movimiento A.C. y doctor en Música por la Universidad de Nottingham, Reino Unido. Correo electrónico: info@operaenmovimiento.com