México frente al mundo: los discursos que hicieron historia

México, AMEXCID/SRE-AHD, 2021. ISBN: 978-607-446-195-4.

Este libro recopila algunos discursos pronunciados por presidentes, cancilleres y representantes de nuestro país en el extranjero, mediante los cuales se ha dejado constancia de la congruencia de los pilares de política exterior mexicana que, desde sus inicios hace ya doscientos años, se ha caracterizado por defender la soberanía, la paz, la solidaridad dentro de la comunidad de las naciones y por abanderar y encauzar los ideales que aspiran hacia la mejor convivencia internacional.

Pilares que se han construido a partir de los principios normativos establecidos por nuestra Constitución referentes a la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; la solución pacífica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados; la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacionales.

La selección de disertaciones, que se realizó a partir de la documentación que resguarda el Acervo Histórico Diplomático, además de dar cuenta de las distintas problemáticas internacionales que han marcado la historia mundial, ofrece la perspectiva diplomática particular, humanista y solidaria, con la que la política exterior mexicana se ha manifestado de manera clara y contundente ante las diversas coyunturas y los grandes sucesos que han marcado el devenir de la humanidad.

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Ensayo de Obed González: escritor e investigador mexicano

Obed González Moreno es el presidente interino e investigador de la Asociación de Escritores de México A.C. Crédito de la fotografía: Dayana Martínez.

El siguiente ensayo se publica como parte de un convenio de colaboración entre la Asociación de Escritores de México (AEMAC) y el Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, con el propósito de promover a la literatura mexicana a nivel internacional.

Presentación

Por Obed González Moreno
Presidente interino en la Asociación de Escritores de México (AEMAC)

La Asociación de Escritores de México A.C., desea cerrar este 2021 a través del pensamiento del mexicano —Premio Nobel de literatura— Octavio Paz, como una forma de concluir una etapa que, como todo ciclo, se reflexiona en relación a lo que se es y lo que se cree que se es, para discernir y llegar a la crisis hacia a alcanzar una respuesta ligada con uno mismo y así obtener la contemplación de ser con el mundo, acontecimiento tan complejo y doloroso que muchos prefieren no recorrer. En general, criticamos de manera negativa lo que somos ocultándonos en espejos donde creemos que no nos reflejamos como si fuésemos espectros, oscuros entes con apariencia de luz. A través de la crítica perjudicial deseamos no tanto encontrar una respuesta y una conclusión razonada sino destruir a aquel que piensa distinto a nosotros. Criticamos los defectos y errores del país donde estos vicios y desperfectos son pertenecientes a esos otros a los que —según nosotros— también pertenecemos y de los cuales nos sentimos separados, los propios mexicanos. Una negación que también soy yo. Criticar es separar, es fragmentarse para posteriormente unificarse, es llegar a la consciencia y para llegar a esa consciencia primero tengo que criticarme a mí mismo, desprenderme de la sombra que muestro al exterior, esa oscuridad que me invade hasta desaparecer al que soy. Extraña simbiosis donde el verdadero yo se extingue como un gemido de llanto que se queja de las injusticias, aquellas de las cuales también participa, verdugo que en alaridos se apropia de la posición de víctima y así obtener el poder de excluir. La exclusión es un arma disfrazada con el antifaz de la pureza. La pureza es una arcaica construcción estructurada desde las primeras culturas que transformaron en imperios. El ser puro —según ellos— los colocaba en la cima de la pirámide del poder para decidir el destino de sus gobernados, naciones conquistadas y subyugadas a sus caprichos sólo por no provenir de su misma estirpe. Lo mismo acontece con los individuos, en aquellos que presumen ser puros de alma y cuerpo por pertenecer a alguna religión o alguna institución, asimismo acontece con algunos que se ufanan al decir que ellos son de raza pura como sí ello los colocara en un estrato divino, sucede lo mismo con personas que por ser heterosexuales, homosexuales, bisexuales, asexuales y demás exigen un trato distinto sólo por tener una preferencia o identidad sexual específica porque en ellos germina el pensamiento de la posesión de la verdad absoluta y eso los faculta y hasta les demanda excluir a otros. Aquellos que se creen puros se perciben diferentes, se apartan de los demás para no infectarse con el virus de lo espurio, de lo adulterado y degenerado que sólo existe en su mente.  Y para ellos, citando a Jean Paul Sartre, esos otros transforman en el infierno. Y es comprensible, todos somos humanos, almas aprisionadas en un cuerpo sujetas a lo que es materia.

Las palabras contienen un poder titánico y abrumador que nos llevan a cometer actos y a especular que se unifica separando. Nos alejamos de nosotros por ideologías que sólo son eso, ideas más no verdades absolutas: realidades creadas por otros de los cuales no conocemos sus intereses más profundos. Hablar de lo que somos es complejo y aún más porque tememos a reconocernos en esos otros que también somos nosotros. Octavio Paz en Crítica de la pirámide habla de quienes somos como nación y su nuestra resistencia a ser por causa del discurso arquetípico, aquel que sigue fraguando el destino de quienes habitamos este país y que nos sigue guiando hacia la pira donde las cenizas nunca dejan de arder.


UNA PIRA CONTRAPUESTA A LA LUZ

“La crítica de México comienza por la crítica de la pirámide”.

Octavio Paz

Criticar es ser capaz de separar, de discernir. Ante la crisis penetramos en la reflexión y en el análisis para descifrar, obtenemos la capacidad de diferenciar por medio del raciocinio y la contemplación interior, alcanzamos la consciencia.

La política actual y el caudillo revolucionario terminan siendo el eco del antiguo tlatoani: el que diserta con más habilidad: El discurso mismo. Perorata que metaforiza y revive a la pirámide como elemento de incineración no de renacimiento sino como figura arquetípica de poder. No como símbolo de otredad sino de dominio como pasión humana y que es regionalizado para transformarse en universal. Es el poder desde el discurso: misterioso mecanismo repleto de sentidos, intenciones, voces y palabras, este que no cambia nunca y que es perene e inmortal.

Paz, en Crítica de la pirámide al hablar del tlatoani describe a aquel que posee el poder en la palabra y que se concretiza como el discurso mismo. Una alocución arquetípica practicada desde los antiguos monarcas de Sumeria y Babilonia y más adelante por los faraones en Tebas y Karnak. Los hombres transforman en polvo, el discurso se mantiene vivo y en movimiento. Pirámide proviene de pira que es una hoguera y en la crítica de la pirámide todo gira en relación a lo que no cambia y aun así arde. A la soflama, encendida palabra que es el mismo fondo semántico que se mueve desde lo profundo de todos los tiempos del hombre: El deseo y el poder.

Octavio Paz describe a la pirámide como el lugar donde los hombres se convierten en ceniza a través de la arenga del rito, de la fuerza de las palabras concebida por unos y que en teoría transfiere un bien para otros, pero al final sólo es para quien posee señorío. Es la piedra calcinada donde las sombras del fuego se mantienen cinceladas.

Imaginemos una pira en la completa oscuridad que extensa desde su base se expande y en un grito cubierto de llamas intenta cerrase en el cielo dejando escapar silenciosos fantasmas repletos de baladros reprimidos que vagan por el aire, por las aguas, por las montañas sin llegar a cerrar en su cúspide. Visualicemos en el centro de esta ardiente pirámide voces, rostros y actos entramándose con el pasado, el presente y el futuro, en el mismo instante y dentro de este instante el movimiento de un México volcándose hacia adentro expulsando mitos, estallando en ritos, sangrando de deseo postergado y danzando desde su centro melancólicas alegorías hartas de rientes máscaras que revientan hacia afuera y vuelven hacia lo más recóndito de su drama, la soledad. Ahora intentemos mirar hacia adentro de este drama, de concebir el movimiento de esta dinámica cultural con la intención de describirlo, de escriturar el movimiento de esta entropía y desear que otros lo observen, entonces estaríamos hablando de cine, pero sí además lográramos incluirle reflexión y armonía y llevarlo a la luz contrapuesta de la hoguera donde la poesía como la danza transforma en la marcha y que es la prosa entonces estaríamos hablando de Octavio Paz y su crítica.

El cine es la descripción del movimiento, del drama donde las aguas se revuelven para después dividirse: Enfrentamiento con nuestras pesadillas y sueños desiderativos. El cine mexicano es el descriptor del movimiento nacional como la Crítica de la pirámide que es la crítica de nosotros mismos a través de quienes nos representan: agudos escalones que nos guían al sacrificio de nuestra sombra en un fulgurante estallido de actos y palabras que rasgan el cielo con fuegos de artificio.

En Crítica de la pirámide Octavio Paz realiza un análisis por medio de lo que observa que somos. Una descripción del movimiento político y cultural en el país, semejante al que ejecuta el cine nacional en ciertas películas sólo que el poeta nos la ofrece con palabras: pasado, presente y futuro, conjugados en los cuatro puntos cardinales para construir un ahumado espejo en el cielo que transmuta en un torbellino de metáforas y oxímoros que transforman de la poesía a la prosa para crear el circular escrito inacabable que es México. En “Claridad errante”, Paz escribió:

Muchas veces se me ha hecho esta pregunta: ¿por qué, para qué y para quiénes escribió El laberinto de la soledad? Hay muchas respuestas, la más simple y directa está en mi infancia. Tres momentos de mi niñez me marcaron para siempre y todo lo que he escrito acerca de mi país no ha sido, quizá, sino la respuesta a esas experiencias de infantil desamparo.1

Más adelante, en el mismo párrafo, expresa sobre su antigua casa lo siguiente: “Hace poco la visité y apenas si pude reconocerla: las monjas han convertido en celdas las estancias y el jardín; en capilla, la terraza. No importa: queda la imagen y quedan las sensaciones de extrañeza y desamparo”. Extrañeza al igual que el cine nacional que con imágenes nos provee sensaciones de inconclusión y abandono.

En el México interno que describe el poeta la espina mítica y religiosa rasga y repercute en el México de afuera que sangra glorificando el pasado sin tener un presente y desde la cima de la pirámide en llamas la historia en cenizas es una sombra sobre el rostro del atemporal tlatoani y es a través del ojo crótalo del cine que renace para decirnos que debemos de trasformar desde adentro para tener un presente, pulverizar la pirámide interna y llegar a un nuevo polvo donde se creará algo nuevo e ignorado pero esperanzador.

Paz, al criticar a la pirámide, también expresa que todas las historias de todos los pueblos son simbólicas, nos metaforiza que la historia, sus acontecimientos y protagonistas aluden a otra historia oculta porque en el fondo son la manifestación invisible de una realidad escondida. Me recuerda cierta ocasión, un Día de muertos en el Estado de México, en que observé sobre una extensa explanada dentro de una secundaria a un grupo escolar ejecutar la danza de los “Indios brutos o bárbaros”, danza originaria del Estado de Guanajuato, en el momento en que a la orilla de la ofrenda mortuoria, desde la oscuridad, como en un neobarroco cuadro emergió un tzompantli que era el mismo crepúsculo del cual los adolescentes comenzaron a colocarse máscaras para representar la danza y al salir de él y mostrase en toda su finitud porque las caretas tradicionales se desvanecieron bajo el sol y emergieron otras, las de la filmografía estadounidense, máscaras como las de “Pennywise the clown”, “Billy the Puppet”, “Freddy Krueguer”, “Jason Voorhees” y “Scream”, entre otras transformando este baile en algo totalmente distinto pero que de fondo sigue siendo lo mismo, el ocultamiento y el sincretismo. Aquello profundo que brota desde el interior de la música de los tambores y de los metálicos sonidos de los tenábaris. Ecos convertidos en ruidos que fueron liberados de las personas y del movimiento en donde en un instante, en ese microuniverso en expansión todo el lenguaje se cifró y que dentro de aquel ritual fue donde la contemplación de la pirámide se hizo más transparente a la contraluz del mismo rito.

Bibliografía:

1 Léase Claridad errante de Octavio Paz con prólogo de Jorge F. Hernández. CFE/CONACULTA. 2010. P. 79.


  • Obed González Moreno es el presidente interino e investigador de la Asociación de Escritores de México A.C. Licenciado en Educación (CESE) con Pasantía de especialización en Investigación científica (CIFE) y actualizado en Integridad de la investigación científica en la Universidad de Miami. Fue maestro del taller de Expresión oral y escrita en la Escuela de Artes de la Universidad Anáhuac México, campus Norte, director de AEMAC, Revista académica de Educación y Artes de la Asociación de Escritores de México A.C. Autor en REDALYC (Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal) de la UAEM y en DIALNET (Base de datos de revistas científica de Hispanoamérica de la Universidad de la Rioja en España). Ha publicado Desde el polvo del Anáhuac a la tradición del páramo: Las visiones de Alfonso Reyes y Juan Rulfo en el cine mexicano en el Servicio de Publicaciones y Divulgación Científica de la Universidad de Málaga; Tiempos enmascarados: El tiempo mexicano de Carlos Fuentes en el cine nacional en Bitácora de vuelos ediciones y el libro El discurso de la pirámide: la otredad y la soledad mexicana de Octavio Paz a través del cine nacional en la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín en Colombia. Obtuvo el Premio Accésit en la categoría de Investigación Cinematográfica Internacional en el Festival de Cine Español de Málaga y la Universidad de Málaga en 2015 y el Segundo lugar en el IV Concurso Internacional de Ensayo Latinoamérica a debate en 2019, en la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín, Colombia.

Documental: «El natural deseo de saber»

Documental: «El natural deseo de saber». Dirección y guion: Eduardo Estala Rojas. Producción y edición: Enrique Saucedo González. Coproducción: Mexican Cultural Centre (MCC) y E Digital Estudio. Guanajuato, Guanajuato, México. Diciembre de 2021, 48:21 min.

Intermedia communication or the experienced genre

The Stage director was Oswaldo Martín del Campo, the film director was Yannic Solis, with stage design by Mario Marin, and costume designs by Frida Chacón and Teresa Cedillo. Photograph: Offenbach Operetta Studio.

By César Octavio Moreno Zayas

I went last Sunday 5 of December to the Theatre of the City Esperanza Iris in Mexico City. The lovely venue, where once the famous tenor Caruso sang, hosted the event Tres Óperas en cine mudo (Three operas in silent-film format). This show, programmed by Ópera Cinema and Offenbach Operetta Studio, presented the famous Giacomo Puccini’s Trittico, Il tabarro, Suor Angelica and Gianni Schicchi, but with a projection of a movie in the style of the silent films, with live singers and a pianist. I was surprised when I read about this upcoming event because by then I was giving some lectures on opera on the distance. During my lectures, I talked about how opera, as a complex show, which gathers a lot of people and huge machinery, has worked through all the history to elaborate also small versions of itself, to allow its portability and the reduction of its costs. I remembered providing examples of the arrangements and reductions to the piano, so people could play the famous arias at home, a very common practice in the 19th century, the reductions of an orchestra to turn full a scale work into chamber work, and also the video versions of operas. Therefore, I mentioned in my lecture that opera had a good experience at working on distance, and by the arrival of the Covid-19 crisis, the genre was ready enough to present a different types of programs on distance. 

Opera lovers remember the film versions of opera staged by famous singers in the 70s and 80s. For example, Rigoletto with Luciano Pavarotti and Edita Gruberova (1982), or Madama Butterfly (1972) with Placido Domingo and Mirellla Freni. However, the link between opera and cinema is as old as the same genre of cinema is. We can find in the early times of the film industry works based on the biographies of Mozart, Wagner or Beethoven, moreover, there are early film versions of famous operas. E.g. in 1926 the premiere of Der Rosenkavalier, directed by Robert Wiene, took place. This 88-minute film is based on the famous opera composed by Richard Strauss, which premiered in 1911; in fact, the same Strauss did the musical arrangements for the film, and he conducted at the premiere of the film. Therefore, the link between opera and cinema is very old, and I am happy that Oswaldo Martí­n del Campo, director of the project I recently saw, rescued this early connection of two major and mass artistic genres. 

Back in 2019, Oswaldo presented at the Cineteca Nacional in Mexico City the program Dos ciegos (Two Blind Men). This program consisted of arias or very reduced operas, mostly by Jacque Offenbach, and with the projection of fragments of silent films. But there was one film created for this project, one dedicated to the short work of Offenbach, Les Deux Aveugles (Two Blind Men). This proposal helped the director to elaborate a nice and refined idea, and gain experience for all the crises of 2020. The three Puccini’s operas were prepared during 2020 and early 2021. When venues start to reopen, and open-air events were allowed, the Trittico was presented in February and March in a drive-in cinema; each title on a different night. The performance of last Sunday was the first in-theatre performance and the presentation of the full Trittico.

The ambitious presentation of the three operas cast a very nice and balanced team of voices. I highlight here the work of Armando Mora as Luigi (Il Tabarro). Good shape of the voice, adequate for the role. Marcela Robles as Giorgetta (Il Tabarro) and Abbess (Suor Angelica), had a good and powerful voice. Martha Llamas as Angelica (Suor Angelica), all the opera in good shape, good control of the voice, and adequate projection of it. 

The Stage director was Oswaldo Martín del Campo, the film director was Yannic Solis, with stage design by Mario Marin, and costume designs by Frida Chacón and Teresa Cedillo. First, they produced different videos. Il tabarro combined the boat stage, common for this work, together with silent footages of Paris, Suor Angelica was recorded at a colonial convent, and Gianni Schicchi adapted the plot to Adam’s Family style. Therefore, each work had its form to approach it, from a staged made for Il Tabarro, to a real site in Suor Angelica, and with a free interpretation of the plot for the Schicchi. In consequence, the program as it is, gives different choices of the opera but also allows presenting them separately. The concept of the silent film helps the producer, who will have a portable show, the reduction of the text to a small group of captions, but the opportunity to use live singers and a live piano. This project, in the end paradoxically combines the easy multiplication of the operatic experience, as any film is, but the live singers help to create a unique experience at each performance. I heard that this project has traveled also to other non-traditional operatic venues, neighbourhoods, prisons, and others. I think is a good starting point for a potential operatic audience, and I hope there will be a continuation of the project and more titles are on their way.


  • Cesar Octavio Moreno Zayas. PhD. in Music from the University of Nottingham. He is a scholar specialized in opera, with particular attention on sociology of opera. He has participated at international congresses on opera at the Sibleius Academy, University of Copenhagen, University of Nottingham, CENIDIM, UNAM, among others. He collaborates with articles and reviews on opera and other cultural subjects with Revista 9 Musas (Spain), Mexican Cultural Centre (UK) and Operawire (USA). He is the director of Opera in Movement, a non-profit organization dedicated to the production of opera and arts. As producer he worked at the world-premiere of Eugenia, a chamber opera composed by Armando Ortega, and for the Latin-American premiere of Aci, Galatea e Polifemo by Georg F. Handel. He has worked with institutions like 17, Instituto de Estudios Críticos, Chorus of the University of Veracruz, Anáhuac University, School of Music Fausto de Andrés y Aguirre, and others, where he gave courses on history of opera and sociology of this genre. The book «Ópera de México», which he edited, will be released in few days. It gathers papers presented and prepared during the lectures on Mexican Opera, coordinated by Dr. Enid Negrete; the book is published by 9 Musas.

Conmemoran en Guanajuato el Día Mundial de la Filosofía

De izquierda a derecha: El Dr. Juan de Dios Martínez Lozornio, el Juez y Dr. Gilberto Martiñón Cano, el Dr. Rodrigo Enrique Martínez Nieto, Eduardo Estala Rojas, en el Museo Conde Rul. Fotografía: Antonio Galván García.

Por Mireya Buenrostro Murrieta y Eduardo Estala Rojas

El pasado 18 de noviembre, se conmemoró por quinto año consecutivo en la histórica ciudad de Guanajuato, México, el Día Mundial de la Filosofía, UNESCO, con el trabajo y la organización del Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido, y el Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato. Para la edición 2021, se tuvo como escenario el Museo Conde Rul, en donde se presentó la conferencia: “El natural deseo de saber”, impartida por Juan de Dios Martínez Lozornio, doctor en filosofía por la Universidad de Guanajuato, cuya línea de investigación es la estética y teoría del arte. Entre sus textos publicados destacan: “Tiempo e imagen en Gastón Bachelard y Henri Bergson”, “La resonancia del pensamiento de Henri Bergson en la obra filosófica de José Vasconcelos”, “Acción y virtualidad. La relación entre la percepción y la memoria propuesta por Henri Bergson”.   

Con éxito se realizó el Día Mundial de la Filosofía, en la ciudad de Guanajuato. Fotografía: Eduardo Estala Rojas.

En esta ocasión, se contó con la presencia del Juez y Dr. Gilberto Martiñón Cano, quien realizó el discurso inaugural del evento y en el que comentó lo siguiente: “hay varios autores, por mencionar a dos clásicos, Platón y Aristóteles, afirmaron que el principio de la filosofía es el deseo de saber innato en todo hombre y este se mueve tanto por la admiración y la curiosidad”. Asimismo, como Invitados Especiales del Ayuntamiento de Guanajuato, participaron el Dr. Rodrigo Enrique Martínez Nieto, Síndico y Presidente de la Comisión de Cultura, Educación, Juventud, Deporte y Relaciones Internacionales; y la Mtra. Paloma Robles Lacayo, regidora; bajo la coordinación académica de Eduardo Estala Rojas, director fundador del Mexican Cultural Centre (MCC).  

A la izquierda: El Dr. Rodrigo Enrique Martínez Nieto, Síndico y Presidente de la Comisión de Cultura, Educación, Juventud, Deporte y Relaciones Internacionales del Ayuntamiento de Guanajuato. Fotografía: Antonio Galván García.

En su mensaje, el Dr. Martínez Nieto, señaló que “la filosofía es el estudio de la naturaleza de la realidad y de la existencia, de lo que es posible  conocer, y del comportamiento correcto e incorrecto. Ha sido por tanto uno de los campos más importantes del pensamiento humano desde sus orígenes”. Además, agregó que “la pregunta, por tanto, no es por la utilidad de la filosofía, sino por lo que perderíamos si perdiéramos la filosofía. La filosofía no es solo un espacio del saber, es una actitud ante la vida y el mundo”.  

“El natural deseo del saber”

La finalidad de la conferencia “El natural deseo del saber”, impartida por el Dr. Juan de Dios Martínez Lozornio, fue conectar ideas con afirmaciones de autores filósofos como María Zambrano Alarcón y José Ortega y Gasset, para dar respuesta y profundizar en la pregunta: ¿Qué es la filosofía?

A la izquierda: Juan de Dios Martínez Lozornio, doctor en filosofía por la Universidad de Guanajuato, impartiendo la conferencia “El natural deseo de saber”. Fotografía: Antonio Galván García.

Antes de responder a la pregunta anterior, el Dr. Martínez Lozornio, circunscribió que la indeterminación de la propia naturaleza humana es la condición que empuja al hombre y a la mujer a ir más allá de su propio instinto. Y, partiendo de la tradición humanística, el ser humano necesita de una segunda naturaleza para determinarse, es decir, la cultura.  

Por lo tanto, concuerda con María Zambrano que “el filósofo que se encuentra inmerso en un sistema de valores, entreve en dichos valores ciertas carencias, no está del todo satisfecho con lo que el prisma cultural permite ver del mundo. Si bien el filósofo está en busca del ser, incluso del no-ser”.  

Con esta observación, denotó, que el objetivo del filósofo es el de satisfacer su deseo de saber. “Su curiosidad es capaz de presentarle novedades, hacer preguntas más allá de lo evidente. El individuo como filósofo, el uno, le corresponde transmitir el conocimiento abarcante”. Su labor podemos comprenderla retóricamente con el mito de la Caverna del filósofo clásico Platón.  

A su vez, comparte la idea con José Ortega y Gasset, sobre la definición de que la filosofía “es el conocimiento del universo y busca precisamente como realidad lo que es con independencia de nuestras acciones. La filosofía no implica un conocimiento utilitario inmediato, porque ella misma tiene un valor propio y no depende de las circunstancias”.    

Por consiguiente, “para que un conjunto de pensamientos sea filosofía, radica en que la reacción del intelecto ante el universo sea también universal e integral, es decir, que sea un sistema absoluto. De este modo, la Filosofía se ve obligada a tomar posesión teorética y enfrentarse a todo problema, no necesariamente para resolverlo, sino para demostrar positivamente su insolubilidad”, subrayó.    

Sin embargo, el objeto de la filosofía no puede ser dado, como la física a los físicos, porque la filosofía lo es todo y “el filósofo, como menciona María Zambrano, a diferencia de otro científico, se embarca para lo desconocido como tal”, detalló.

Finalmente, declaró que “estamos en una era de la información que no necesariamente se traduce en una era del conocimiento. Los retos para la filosofía hoy son los retos apremiantes para la humanidad, nunca antes el ser humano se había planteado su extinción como especie, y tampoco, se había planteado la posibilidad de dejar de ser humano y transitar hacía algo más gracias a la tecnología (transhumanismo). Necesitamos reflexionar sobre estas y otras cosas. Incluso, para hacer esto es menester romper con la líneas de pensamiento político-económico, que marcan el ritmo global y que han permeado incluso en los modelos educativos”.  

De esta manera, concluyó la conmemoración del Día Mundial de la Filosofía en la ciudad de Guanajuato, invitando al público general a reflexionar desde la perspectiva de su visión y la sensibilidad, el ser de las cosas, a ir más allá utilizando la filosofía como un camino para la comprensión del mundo y del cosmos. Asimismo, buscar la respuesta a las preguntas ontológicas y teológicas para llenar el ser o la curiosidad, dejando el canal abierto de la comunicación colectiva para comprender un instante de la vida humana y crear nuevas sociedades o para transformar la educación.  


  • Mireya Buenrostro Murrieta es la relatora del Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. Egresada de la Licenciatura en Historia por la Universidad de Guanajuato, México.
  • Eduardo Estala Rojas es el director fundador del Mexican Cultural Centre (MCC), Reino Unido. Ganador del Premio Nacional de Diseño: Diseña México, 2021.