
La ópera «Narcisa», forma parte del programa de composición del Diplomado en Ópera Mexicana, coordinado por la Fundación Arte Contra la Violencia. Crédito de la fotografía: César Octavio Moreno Zayas.
César Octavio Moreno Zayas
El 30 de marzo de 2026, se presentó en versión a piano un programa triple de óperas dentro del Cabaretito Fusion en la Ciudad de México. Las tres óperas fueron estrenos mundiales que forman parte del programa de composición del Diplomado en Ópera Mexicana, coordinado por la Fundación Arte Contra la Violencia. Los tres títulos que se presentaron: “La Boda”, “Diálogos Fantásticos” y “Narcisa”; en ese orden. El espacio es un foro pequeño, bien iluminado y con diversas pantallas para presentar varios elementos en video, contribuyendo al trabajo escénico y con un buen equipo. La zona del público tiene diferentes mesas en donde puedes solicitar bebidas y botanas. Como espacio para trabajos escénicos en estilo cabaret o para exploración de proyectos alternativos, considero es un lugar idóneo. En este espacio, se encontraba en el extremo derecho del escenario el maestro Isaac Bañuelos, quien logró dar vida a las tres partituras interpretadas con una dirección segura, conocedora de cada partitura; un gran trabajo por su parte.
“La Boda” con música y texto de Carlo Constantini cuenta la historia de una pareja a punto de casarse, ya presentes dentro de la iglesia: otro hombre enamorado de la novia dice que no pueden casarse porque el novio fue infiel. Se descubre que el novio fue infiel con la abuela de la novia. Ante este enredo sin saber si perdonar al novio, supuestamente arrepentido: el padre decide llamar a dios, pero responde Jesús. Jesús conocedor de todo comenta que lo que tiene el novio es una adicción al sexo, aunque está en tratamiento, y así comienza a mencionar también los secretos de la novia. La selección del desenlace por propuesta del padre y aceptación de Jesús y de los pretendientes, es someter a votación la decisión de la novia. Luego que se decida por votación que la novia perdone al novio, se da un desenlace aparentemente feliz; sin embargo, al final hay un cambio, porque la novia regresa el tiempo y muestra su verdadero final: ella decide estar sola e irse sola de luna de miel. La ópera para cinco solistas, voz hablada y coro tuvo momentos dramáticos y cómicos. En este drama buffo sobresalió el trabajo de Nuria Colombo como La Novia, que supo presentarse como sumisa, dubitativa, combativa, retadora y triunfante en los momentos que el personaje requería. Es una ópera interesante pero requería un espacio más grande para su interpretación, el coro en la sección del público podría haber resuelto esto.
“Diálogos Fantásticos” con música de German Pérez Roa y texto del mismo compositor, basado en textos de Sergio Magaña. De esta ópera, vimos el diálogo entre El Unicornio y La Quimera, interpretados por Dolores Zavala y Paola Romero, respectivamente. El trabajo de máscaras de Osvaldo Solsot estuvo muy bien lograda. La música es interesante y logra interactuar bien con los diálogos.
La última ópera es “Narcisa” con música y libreto de José Mundo Hernández, la historia se basa en “El más hermoso Galán” de Antonio Argundín. La ópera narra la historia de Narcisa, una mujer moribunda y entrada en años que no desea morir hasta encontrar el verdadero amor. Ella recuerda dos amores, incluso el de Jacinto un hombre que la quiso pero que ella despreció por ser pobre. En cierto momento, llega la muerte para llevársela pero ella se resiste; entonces, la muerte regresa disfrazada de Jacinto y es así como la convence de irse porque ya por fin conoció su amor. Es una obra muy bien trabajada tanto en lo musical como en el libreto para combinar los momentos cómicos, dramáticos y el final amoroso-mortuorio; un gran trabajo. En cuanto a la interpretación resaltó el gran trabajo de Itzel Morán como Narcisa, quien supo darle profundidad al personaje, credibilidad y los diversos matices que requería. También es interesante el trabajo de las rezadoras, Nuria Colombio y Osmayra Herrera, quienes se movieron entre la crítica, la bufa y el dolor que requerían sus personajes.
Las tres óperas fueron una producción de Enid Negrete y con dirección escénica de Tito Vasconcelos, actividades que se resaltan porque trabajar las óperas desde su concepción dentro del Diplomado de Ópera Mexicana hasta una versión interpretada a piano y canto es un gran reto. Pero el camino todavía requiere mucho: edición de las partituras vocales, edición de partituras instrumentales, más representaciones a piano y canto, interpretaciones con la orquesta completa y explorar formas de distribución de las mismas a gran escala.
De la experiencia de estas microóperas: destaco el gran valor de este proyecto y el futuro prometedor de compositores e intérpretes. Reconozco el espacio que amerita tener más presentaciones similares. En fin, de las microóperas podemos llegar a un macro impacto, que esperemos se logre si tienen la adecuada difusión, apoyo y reiteradas representaciones.
“Mahagonny” Tour por LATAM
Luego de un larga gira de la producción de Marcelo Lombardero de “El Ascenso y Caída de la Ciudad de Mahagonny”, ópera de Kurt Weill, llegó esta propuesta a México. Lombardero es el actual director de la Compañía Nacional de Ópera de México: para este año se programó su producción de “Mahagonny” que ya se había presentado con éxito en Argentina, Chile y Colombia. Si bien, la presentación de esta ópera también marcó el estreno en México, que tuvo su estreno mundial en Leipzig en 1930. Las presentaciones en México de la ópera fueron en el Palacio de Bellas Artes, los días 22, 24, 26 y 29 de marzo de 2026.

«Mahagonny». Foto: cortesía del INBAL.
En el Palacio de Bellas Artes, se presentó la versión original en alemán de la partitura del “Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny”. La historia cuenta cómo un grupo de maleantes huyen de la policía y estos personajes son Leokadja Begbick (interpretado por Rosa Muñoz), Fatty (Evanivaldo Correa) y Trinidad Moisés (Hernán Iturralde), llegado a un punto en donde su vehículo no puede avanzar y deciden fundar una ciudad que se llama “Mahagonny”. Esta ciudad en alguna zona desértica de los Estados Unidos, es un lugar de juego, bebida, prostitución y boxeo, así como otras actividades, que son la base económica del lugar. El propósito de la ciudad es la acumulación económica a través de proveer servicios para diversos turistas. Cuando la ciudad tiene su objetivo claro, llegan las trabajadoras sexuales, entre ellas está Jenny: interpretada por Hidelisa Hangis. A la ciudad arriban también un grupo de aventureros leñadores de Alaska: Jim Mahoney (Gustavo López Manzitti), Jack (Víctor Hernández), Bill (Alejandro Paz Lasso) y Joe Lobo Alaska (Juan Carlos Villalobos). Los cuatro tratan de descubrir lo que la ciudad puede ofrecer pero Jim rápidamente se da cuenta del vacío moral de la ciudad y sí la oferta es limitada o repetitiva. Jim está a punto de irse, pero Jenny logra retenerlo.
Sin embargo, la ciudad tiene una crisis financiera y se hace mención que la policía sigue en la búsqueda de los maleantes fundadores. Jimmy de nuevo considera dejar “Mahagonny” porque todo es muy repetitivo, aburrido y está a punto de hacerlo cuando se anuncia la llegada de un huracán que posiblemente devastará la ciudad. Jimmy solicita que se debe permitir todo en la ciudad, ya que de todas formas será destruida. El grupo fundador (consejo legal) acepta la propuesta. El huracán a un momento de llegar a “Mahagonny” cambia de rumbo y así la ciudad se salva, lo que es tomado como un augurio de continuar la filosofía de hacer lo que quieras: mientras se pueda pagar. Cuando esta nueva política se aplica se permiten actividades que sean extremas y a través de diversas escenas veremos eso. Los cuatro placeres: comida, sexo, lucha y bebida. En el momento de la bebida, Jimmy invita a todos a tomar, pero ya no tiene dinero para pagar la cuenta por lo que es denunciado y debe ir a juicio. En un juicio-espectáculo: resulta culpable y es condenado a muerte.

«Mahagonny». Foto: cortesía del INBAL.
La ópera en su momento de estreno hacía mofa y crítica de los excesos, del capitalismo, de las leyes, de las instituciones. El libretto de Bertolt Brecht trata de retratar la sensación existente en el período entre guerras. La propuesta de Kurt Weill no es la única (tanto por “Mahagonny” como por sus otras óperas), también vale la pena pensar en otros trabajos como “Wozzeck” de Alban Berg que retratan los abusos que sufre un soldado; o “Der Diktator” de Ernst Krenek que se inspira libremente en la figura de Mussolini.
La propuesta escénica de Lombardero ya tuvo una amplia experiencia por la larga gira antes mencionada, por lo que ya se había probado, revisado y adecuado. El diseño de escenografía fue de Diego Siliano, quien junto a Rafael Mendoza hicieron el diseño de iluminación y Lucia Gutman se encargó del diseño de vestuario y maquillaje. Fue una propuesta altamente visual y dinámica que permitió comprender las diversas migraciones hacia “Mahagonny”, para esto se hizo uso de una extensión en el escenario que permitió que cantantes pudieran entrar desde el área del público. El uso de proyecciones fue extensivo y por lo general bien coordinado, para mostrar los diversos pasajes de la historia hasta el desenlace fatal de Jimmy. En este sentido, hay que destacar que las proyecciones cercanas a la zona de supertitulajes, ocasionalmente estorbaban a la lectura de éstos. El trabajo de cada personaje fue inteligente y con capacidad de darle individualidad a cada uno. Creo que este trabajo muestra la diversidad de personajes: pudo haber sido mejor trabajado en el vestuario y evitar que por momentos todos estuvieran uniformados, aunque es posible que sea parte de pertenecer a la ciudad-club “Mahagonny”. Hubo un muy buen trabajo coreográfico por parte de Ignacio González Cano. En sí la propuesta logró captar el sentido cómico, crítico de esta ópera. Además es muy interesante que a pesar de ser una ópera de 1930, con una propuesta escénica de 2017 aún sea tan actual tanto en la crítica social que pueda haber, críticas al sistema o parodias. Lo cual como obra artística para bien o para mal, nos da cuenta de su relevancia más allá de la época original y más en un momento que pasamos sobre cambios abruptos en política internacional: guerras, referéndum en Italia, cambios en sistema judicial en México, y un largo etcétera del ambiente actual, el cual no creo que hayan concebido ni Lombardero con su propuesta en 2017 o Weill-Brecht en 1930, pero que sí resalta la importancia de esta ópera.
La orquesta tuvo una gran dirección de Srba DInić: un trabajo muy bueno desde inicio de la partitura al final. Sobre el elenco hay que mencionar que algunos interpretes ya habían trabajado sus roles no sólo de esta ópera, sino de esta producción. Destaco cuatro cantantes que personalmente me impactaron mucho la propuesta: Rosa Muñoz hizo un gran trabajo, muy recomendable, al igual que lo fue Jimmy y Jenny (Gustavo López e Hildelisa Hangis), papeles bien desarrollados vocalmente y a nivel de actuación; también Hernán Iturralde como Moisés Trinidad, logró un personaje convincente y bien balanceado. El coro dirigido por Luis Manuel Sánchez estuvo bien y cumplió con su cometido. La realización de esta función, aprovechó una propuesta que ya se había presentado en otros países. Si esta estrategia se pudiera expandir para aumentar la oferta operística en México, creo que sería algo atinado. Por lo anterior, estaremos atentos a las siguientes propuestas que se darán en este año 2026.
- César Octavio Moreno Zayas es el director de Ópera en Movimiento A.C. y doctor en Música por la Universidad de Nottingham, Reino Unido. Correo electrónico: info@operaenmovimiento.com









