Mujeres indígenas y sus derechos políticos

Edith Carbajal Triano*

La necesidad de incorporar a las minorías en la toma de decisiones ha formulado el surgimiento de propuestas en América Latina en torno al derecho de los pueblos originarios en las decisiones de corte público y recursos que son asignados para la mejor calidad de vida de la ciudadanía.

Mujeres indigenas de México. Foto: Proyecto 40.

Mujeres indígenas de México. Foto: Proyecto 40.

La protección de los pueblos indígenas impulsada por varias naciones, tiene como objetivo fortalecer la cooperación internacional para solucionar los problemas de estas comunidades respecto a sus derechos humanos y políticos, medio ambiente, educación y servicios médicos.

Los pueblos indígenas de México asumen una identidad étnica que se basa en su cultura, instituciones y en su historia que los define como pueblos autóctonos descendientes de sociedades mesoamericanas.

El Estado mexicano reconoce a estos pueblos, al definirse como una nación multicultural en su Constitución Política. Según cifras de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), en 2012 la población indígena era de 15 millones de personas.

En México, existen alrededor de 65 pueblos originarios que hablan entre 62 y 70 lenguas diferentes, que son reconocidas como lenguas nacionales, pero en la práctica, el uso de lenguas indígenas es muy limitado.

Los pueblos indígenas están distribuidos especialmente en la Sierra Madre del Sur, Península de Yucatán, Sierra Madre Oriental y Sierra Madre Occidental. Diversos grupos étnicos como zapotecos, mayas, purépechas, mixtecos, kikapúes y otomíes se han adaptado a través del tiempo al estilo de vida de las grandes ciudades. Sin embargo, existe todavía un alto grado de marginación, discriminación, desnutrición y pobreza, que de manera paulatina ha conducido a la extinción de las culturas indígenas.

A las comunidades indígenas se les llama también “primeros pueblos”, pueblos tribales, aborígenes y autóctonos. Existen alrededor de 5 mil grupos indígenas compuestos por unos 370 millones de personas distribuidos en más de 70 países de los cinco continentes.

El 23 de diciembre de 1994, la Asamblea General de la ONU en la Resolución 49/214, instituyó el 9 de agosto como Día Internacional de los Pueblos Indígenas.

Los indígenas en el mundo representan 5% de la población, y 15% de los pobres. Países como México, Chile y Bolivia constituyen una fracción importante de pueblos indígenas en AL.

La ONU advierte también que en 100 años desaparecerá 90% de los idiomas indígenas, debido al despojo cultural que éstos han sufrido a través de los años, y de su exclusión en los procesos que rigen los marcos normativos de las naciones.

De entre las 6 mil y 7 mil lenguas vivas que se hablan en todo el mundo, sólo 97% de la población habla 4% de esos idiomas y 3% habla el resto, cifras que dan cuenta de la grave situación en que se encuentran la población indígena y la cultura de cada pueblo.

SITUACIÓN DE LAS MUJERES INDÍGENAS EN MÉXICO

Las mujeres indígenas expresan en nuestro país el índice más elevado de analfabetismo, rezago educativo, acceso limitado a la alimentación, así como enfermedades letales como el cáncer cervicouterino.

La situación en México es alarmante con las mujeres indígenas, muchas de ellas han sufrido detenciones ilegales, ejecuciones extrajudiciales y tortura en varias entidades federativas. Entre los principales problemas a los que se enfrentan se encuentran: despojo de sus tierras, falta de administración de justicia, muerte materna, VIH, violación de sus derechos sexuales y reproductivos, violencia de género, limitado acceso a la educación y cultura en su idioma, y marginación total ante las nuevas tecnologías.

Es urgente aplicar políticas públicas con perspectiva de género desde un enfoque indígena, que coadyuve a cumplir los acuerdos y tratados internacionales que el Estado mexicano ha firmado, para el pleno ejercicio de los derechos humanos de las mujeres indígenas en diversas materias.

Debemos contar con indicadores precisos sobre mujeres indígenas, a fin de conocer con exactitud la situación en que se encuentran; así como crear un Observatorio de Derechos Humanos de las Mujeres Indígenas en México, con el objetivo de proteger los derechos de estas mujeres en todo el país y evitar cualquier tipo de abuso en su contra, brindando las mismas oportunidades de desarrollo, social, político y económico que a los demás sectores de la sociedad.

En un país como México, donde más de 10% de su población total es indígena, estamos hablando de 6.5 millones que hablan alguna de las 62 diferentes lenguas autóctonas, de ellos más de 60% son mujeres monolingües, que han aprendido a convivir con el resto de la sociedad, preservando la cultura, pero sin duda, en una situación de desigualdad total ante los niveles y condiciones de empobrecimiento de que son víctimas. Los municipios indígenas en México representan casi un tercio de los municipios del país, 48% son de “alta marginación” y 82% de “muy alta marginación”.

La crisis económica que rebasa la situación en que viven miles de mujeres indígenas se refleja en el sector agrícola, donde son ellas y sus hijos e hijas quienes resienten más la caída constante de los precios de los productos agrícolas, que en su mayoría son el sustento de sus hogares. Debido a su situación, miles de niños y niñas abandonan sus estudios para dedicarse al campo. En estados como Baja California, 35% de los jornaleros agrícolas son niños y niñas; en Hidalgo existe una situación similar, casi 5 mil niños indígenas laboran en el campo para ayudar a sus padres.

ENCUESTA NACIONAL DE SALUD Y NUTRICIÓN (ENSANUT) 2012

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2012, en México existen 6.4 millones de personas de tres años y más que hablan una lengua indígena, equivalente a 5.9% de la población total.

En las entidades con alto y muy alto grado de marginación, la población hablante de lengua indígena se desagrega de la siguiente forma: 25.1% de hombres y 23.4% de mujeres tienen entre tres y 14 años; 64.9% y 67.4%, respectivamente, tienen entre 15 y 64 años; y 10% de hombres y 9.3% de mujeres, 65 años o más.

En cuanto a educación, 93.3% de la población hablante de lengua indígena de 6 a 14 años asiste a la escuela mientras que en los no hablantes el porcentaje es ligeramente superior, 95.6%. El porcentaje de asistencia escolar en la población de 6 a 24 años no sólo es menor cuando se trata de hablantes de lengua indígena (62.8%) en comparación con los no hablantes (67.7%), sino que la brecha es aún mayor en el caso de las mujeres hablantes (59.7%) y mujeres no hablantes (67.6%).

En lo que respecta al mundo laboral, del total de la población ocupada, 63.5% son hombres y 36.5%, mujeres.

Por hablantes y no hablantes de lengua indígena, del total de hombres ocupados, 6.8% es hablante y 93.2% no lo es. En el caso de las mujeres ocupadas hablantes, el porcentaje es todavía menor pues representan sólo 4.5% del total, en comparación con las mujeres ocupadas no hablantes de lengua indígena que participan con 95.5%.

La ENSANUT 2012 reveló que 14.9% de la población de ocho años y más (14.5 millones de personas) recibe otros ingresos de programas de gobierno como Oportunidades, Procampo, ayuda a madres solteras, adultos mayores, etc.

Tenemos un compromiso claro con los pueblos indígenas, garantizar el pleno respeto a sus derechos a las demandas históricas, con las lenguas indígenas para impulsar el desarrollo de sus comunidades. El Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 contempla políticas encaminadas a los pueblos indígenas, para lograr un entorno de respeto, igualdad, justicia y tolerancia en el que este sector de la población sea escuchado y se resuelvan sus necesidades y demandas.

DERECHOS POLÍTICOS DE LAS MUJERES INDÍGENAS

Involucrar a las mujeres indígenas en el ámbito de la participación política es todavía un reto por alcanzar, pero sin la cooperación de todas las partes involucradas para respetar el camino que le corresponde a este sector de la población, difícilmente se logrará.

Recordemos la Ley Revolucionaria de las Mujeres Indígenas, que se realizó en el estado de Chiapas hace casi 20 años, en la que se abordaron temas de la reivindicación de los derechos de las mujeres en todos los ámbitos; es aquí donde comenzó una verdadera lucha sobre la perspectiva de las mujeres indígenas en México.

Diversos encuentros se han llevado a cabo para reconocer los derechos de las mujeres indígenas en todo el mundo, como la Plataforma de Acción de Beijing de 1995, donde se creó el Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI).

En la práctica es de reconocerse la gran labor de muchas mujeres que han representado dignamente a sus pueblos indígenas, sin embargo, es escasa la participación por el poder político por parte de este sector. En ese aspecto es donde el desarrollo y la democracia deben reflejarse con la igualdad de oportunidades que tienen hombres y mujeres, indígenas o no.

60 AÑOS DEL VOTO FEMENINO EN MÉXICO

México celebra el 60° Aniversario del voto femenino en México este año 2013, sin duda, una fecha para reflexionar sobre los avances que han tenido los derechos políticos de las mujeres en nuestro país y logros que se han alcanzado con la apertura de nuevos espacios, donde las mujeres con voz y voto han participado en la toma de decisiones del país, pero aún siguen siendo minoría.

El 17 de octubre de 1953 se publicó en el Diario Oficial el decreto en que se anunciaba que las mujeres tendrían derecho a votar y ser votadas para puestos de elección popular, como resultado de un largo proceso que había comenzado muchos años atrás.

Durante la Revolución Mexicana, la incorporación de las mujeres fue importante, no sólo como acompañantes de los hombres y realizando tareas tradicionales, sino también como participantes en actividades militares. Las mujeres se dedicaron a difundir ideas revolucionarias como espías, enfermeras, consiguieron ayuda para la población civil y colaboraron en la redacción de proyectos y planes.

El 3 de julio de 1955 fue la primera vez que las mujeres mexicanas emitieron su voto en unas elecciones federales a fin de integrar la XLIII Legislatura del Congreso de la Unión.

MODELO MEXICANO

Muchos se ha debatido el tema de la representación política de las mujeres, pero sin tener presente que se las ha confinado en el ámbito de lo privado, mientras que a los hombres se les ha abierto la puerta a la vida pública. Ello ha repercutido en lo que vemos hoy: derechos y obligaciones desiguales y sin una igualdad sustantiva.

La representación de las mujeres en los órganos públicos encargados de la toma de decisiones es casi invisible, déficit que se refleja en cifras como éstas:

• El puesto más alto que han ejercido las mujeres en la Administración Pública Federal ha sido el de Secretaria de Estado, que actualmente es de tres mujeres, es decir, 15% del total del gabinete.

• 184 diputadas de un total de 500 y 44 senadoras de un total de 128.

En el ámbito local, empeora la situación:

• Todos los titulares de los poderes ejecutivos estatales son hombres.

• 7% de las presidencias municipales del país están a cargo de una mujer.

 Inhibidores de la participación política de la mujer:

• Los órganos que deciden las candidaturas están compuestos en su mayoría por hombres.

• Las mujeres no se han desprendido de la expectativa de género que les asignó las responsabilidades del cuidado de hijos/hijas y del hogar.

En años recientes, México ha adoptado y compartido preocupación por la situación de las mujeres, y sorprendentemente aunque la situación continúa con índices claros de desigualdad, nunca antes en la historia de nuestro país tantas mujeres habían ocupado escaños en los Congresos, de igual forma, nunca antes la participación política de las mujeres había despertado un interés extenso y compartido de organizaciones e instituciones.

CUOTAS DE GÉNERO

El sistema de cuotas de género ha pasado por tres momentos distintos: Ordenamientos que se presentaban en texto sin reglas específicas y sin carácter obligatorio, ordenamientos que establecían una regla específica sin tener obligatoriedad, y ordenamientos de carácter obligatorio con reglas específicas.

En 2002, por ejemplo, se estableció por primera vez como obligatoria una cuota de 30% para el registro de candidatos en ambas cámaras. En 2009, las mujeres alcanzaron 49% de las candidaturas de representación proporcional y 31% de mayoría. Los resultados indicaron que fueron mujeres 29% de las 500 diputaciones en esa Legislatura. Para 2012, las mujeres rebasaron 30%, los partidos políticos postularon al Senado a 43% de mujeres y a la Cámara de Diputados 47%, es decir, alrededor de 20% más de candidaturas de mayoría que en la elección anterior.

Las cuotas de género son, visiblemente, una herramienta que ha demostrado ser efectiva para posicionar a las mujeres en la esfera política, sin embargo, es insuficiente para lograr la paridad.

PARTICIPACIÓN POLÍTICA DE LAS MUJERES INDÍGENAS EN AMÉRICA LATINA

En la década de los 80, cuando muchos países latinoamericanos vivieron dictaduras y autoritarismo, se creó un espacio para que el tema de la participación indígena ocupara la agenda democrática de estas naciones. Es a partir de la Segunda Guerra Mundial cuando las políticas enfocadas a integrar a las comunidades indígenas en América Latina tuvieron mayor auge.

El Consejo Nacional de Pueblos Indígenas en México (1975) y la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (1984) se crearon con el fin de preservar las culturas indígenas en la región. Esto significa que fueron los procesos de redemocratización los que desarrollaron en Latinoamérica mejores condiciones para la participación de los pueblos indígenas. El empoderamiento femenino en el mundo comenzó con el reconocimiento de los derechos de las mujeres, algunos de sus principales instrumentos son:

• Declaración Universal de los Derechos Humanos

• Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos

• Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

• Convención sobre los Derechos Políticos Políticos de la Mujer

• Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer

• Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer Convención de Belém do Pará

• Declaración y Plataforma de Beijing

• Declaración y Objetivos del Milenio

De los tratados internacionales sobre derechos humanos, la CEDAW ocupa un lugar importante porque incorpora a las mujeres a la vida de los derechos humanos en diversas manifestaciones.

DESAFÍOS DEL ESTADO MEXICANO CON LOS PUEBLOS INDÍGENAS

La implementación de estrategias jurídicas que realmente aporten avances considerables en la situación de los pueblos indígenas, es impostergable. El reconocimiento de los derechos de este sector para conformar las Cámaras de Diputados, Senado y locales es indispensable, así como garantizar las cuotas electorales indígenas dirigidas principalmente al ámbito político-legislativo.

Es fundamental la incorporación de un nuevo modelo de representación política de los pueblos indígenas, con la finalidad de incrementar la presencia de este sector en los órganos del poder público y con ello fortalecer nuestro régimen democrático.

Nota del editor: Este reportaje fue publicado en México en la Revista Igualdad de Género del Senado de la República, para consultar el ejemplar completo, visite la página: www.senado.gob.mx. Se reproduce en el Mexican Cultural Centre con la autorización de la autora.

*Edith Carbajal Triano, periodista mexicana, egresada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, con Maestría en Periodismo Político y Especialidad en Información Internacional por la Universidad Complutense de Madrid. Ha laborado en diversos medios de comunicación como analista y coordinadora de información para el Periódico Reforma, Once Noticias, Televisa, Unotv; de igual forma, ha ocupado diversos cargos en la Administración Pública en la Procuraduría General de la República y el Senado de la República. Actualmente se encuentra realizando sus estudios de doctorado en Sociología de las Políticas Públicas en la Universidad de Zaragoza, España. Es editora de la Revista Igualdad de Género del Senado de la República en México, y directora editorial del libro “Senadoras de México”, que próximamente será publicado.

Radio BritHispana

Edgar Madrid*

Recuerdo haber leído que una de las mejores formas de explicar el significado de la palabra aventura hasta antes del siglo XX era pensar en subir a un barco destinado a dejar atrás la terra nostra para recorrer la terra ignota. En ese mismo texto también se decía que, a diferencia de aquella época pasada, en nuestros días lo que mejor definía al término aventura era algo parecido al publicar algo en internet en espera de que sea visto, compartido y bien calificado por las masas de internautas que pululan en la red.

De izquierda a derecha: Fernando G. Chico, Olivier Acuña, Edgar Madrid y Ricardo Corona Torres. Foto de Pangea.

De izquierda a derecha: Fernando G. Chico, Olivier Acuña, Edgar Madrid y Ricardo Corona Torres. Foto: Pangea.

Sin lugar a dudas, esa forma de abordar el término `aventura´ avanza desde la visión nostálgica que idealiza al pasado y que ve al futuro como si fuese un latente camino hacia la decadencia. Pero, de igual forma –es decir, sin lugar a dudas–, también puede plantearse que esta es una interpretación entre muchas otras posibles; entre muchas otras interpretaciones que puedan hacerse, incluso más allá de los caminos signados por las ideas de que algo puede ser mejor o peor. Y cuando pienso en esto, lo hago teniendo en mente aquel momento en que, al hablar de la televisión, Octavio Paz (en los hombres en su siglo) nos dice que para él los medios audiovisuales representan una plataforma que puede ser apropiada por los artistas e intelectuales tanto para producir y reproducir la labor creativa, como para difundir temas de cultura. Sigue leyendo

Paradojas de la cultura

Gabriel Zaid*

El ensayista mexicano Gabriel Zaid realiza un balance de las últimas dos décadas de actividad cultural en México, la cual ha avanzado a pesar de los avatares.

Portada del libro “Dinero para la cultura” de Gabriel Zaid.

Portada del libro “Dinero para la cultura” de Gabriel Zaid.

En 1993, Canadá, los Estados Unidos y México negociaban el Tratado de Libre Comercio. Los canadienses, conociendo la tradición cultural de México, buscaron a los mexicanos para dar trato aparte a la cultura, frente a la oposición de los Estados Unidos, que no quería. Se llevaron la sorpresa de un rechazo tajante: «La cultura no nos importa».

Fue una declaración llamativa. México había tenido gobiernos sin interés por la cultura, pero ninguno que lo proclamara. Por el contrario, la tradición era usar la cultura como bandera. Desde el porfiriato, la monocracia se legitimaba de muchas maneras, y la más alta era la singularidad nacional frente al poder externo, en el marco de una historia, una cultura y un territorio propios, que justificaban la autonomía del País (y, de paso, la hegemonía interna).

A diferencia de los criollos, que se creían con derecho al poder por haber nacido aquí (no por tener una cultura distinta a los nacidos en España), los mestizos inventaron la afirmación nacional basada en la cultura propia, de raíces indígenas y españolas. En el siglo XIX, las intervenciones militares de los Estados Unidos y Francia, y el despojo de una gran parte del territorio nacional, reforzaron el nacionalismo cultural. En el siglo XX, el nacionalismo revolucionario del Estado justificó su independencia, no sólo por su capacidad de imponer la violencia legítima internamente y frente a los invasores, sino por encarnar una cultura nacional. Sigue leyendo

José Santos: el artista mexicano que crea desde el Reino Unido

Eduardo Estala Rojas*

El artista mexicano José Santos (Oaxaca, 1971) llegó a Londres en 1997 para estudiar arte en la Worcester University. Cuenta en entrevista exclusiva que ha viajado por diversas partes del mundo, y que recibió una invitación formal de la realeza cuando su trabajo fue seleccionado para la inauguración de la biblioteca pública The Hive, en Worcester. “La biblioteca fue inaugurada por la Reina Elizabeth y Príncipe Phillip de Inglaterra y mi trabajo formó parte de este evento tan especial”, recuerda Santos.

José Santos trabajando en el Museum of Royal Worcester.              Foto cortesía.

José Santos trabajando en el Museum of Royal Worcester. Foto cortesía.

Actualmente trabaja para el reconocido Museum of Royal Worcester. “Históricamente es un lugar muy importante en relación a la cerámica y el diseño de este país. Parte de su colección es de libros de diseño, dibujos, pinturas, cerámica. También mantienen una colección de placas de cobre con grabados exquisitos, unos con fecha del siglo XVIII  hasta el presente”.

“Yo colaboro en rescatar estos diseños ya que la mayoría necesita no sólo limpieza sino restauración; algunos son ya, desgraciadamente, irreparables. Su restauración es muy importante, pues los diseños llegaron a ser parte de piezas de mesa para la realeza del todo el mundo, así que ya te imaginarás la calidad, técnica y valor artístico de estos. Es un honor participar en la curación de la primera serie de 10 grabados”, comenta José Santos. Sigue leyendo

Una radiografía del cambio en las relaciones de poder

Edith Carbajal Triano*

Las jefas de familia en México aumentan considerablemente, pero realmente ¿entendemos el significado de este término? Cuando hablamos de “jefatura del hogar femenina”, nos referimos a las mujeres que al interior de los hogares, son las proveedoras totales, aunque en muchos casos no necesariamente se da la ausencia de la figura masculina, sin embargo, las mujeres se ven obligadas a trabajar y hacerse cargo totalmente de la manutención de sus familias por diversas causas.

Mujeres mexicanas. Ilustración de Lilia Luján.

Mujeres mexicanas. Ilustración de Lilia Luján.

Soy una mujer que sustenta la vida familiar, a pesar de que no tengo una pareja, estoy acostumbrada al mundo del trabajo, muchas veces las mujeres como yo necesitamos oportunidades para capacitarnos y tener mejores condiciones laborales para darles a nuestras familias un mejor futuro…”

Es el testimonio de Gilda, una más de ese gran número de mujeres que cada día se enfrentan a todo lo que implica hacerse cargo de la familia, el pilar más importante que guiará a la familia, y le dará las herramientas necesarias para formar y educar con el ejemplo a todos los integrantes.

A sus 38 años, Gilda es una mujer divorciada con 4 hijos; Paola de 10 años, Jorge de 8 años, Daniela de 5 y Ximena de 3 años. Trabaja como secretaria de lunes a sábado con una jornada laboral que apenas le alcanza para ver a sus hijos por las noches antes de que se vayan a dormir, y estar con ellos más tiempo los fines de semana; pero es gracias a la abuela de los niños que Gilda puede salir a trabajar. Ella se encarga de llevarlos a la escuela, alimentarlos, hacer las tareas y estar pendiente de lo que puedan necesitar, como recompensa de esta ayuda, Hortensia la madre de Gilda recibe 400 pesos a la semana, que es mucho más barato que pagarle a alguien ajeno a la familia por el cuidado de sus hijos, asegura Gilda. Sigue leyendo

“Hoja de ruta”: imaginautas sobre ruedas

 Francisco Serratos*

Edgar y Diego Rincón armando los cuadernillos de la Antología de Poesía Fronteriza, editado en colaboración con la exposición Espacios Comunes en el Museo de Arte del INBA en Ciudad Juárez. Foto: Verónica Martinez.

Edgar y Diego Rincón armando los cuadernillos de la Antología de Poesía Fronteriza, editado en colaboración con la exposición Espacios Comunes en el Museo de Arte del INBA en Ciudad Juárez. Foto: Verónica Martinez.

En Ciudad Juárez al transporte colectivo se le llama “rutera” debido a que cada una de las líneas que cruzan la ciudad tiene una ruta designada, ya sea por la zona geográfica o la colonia a la cual se dirigen. Es uno de los peores servicios de transporte de México. Los camiones son desechos y descontinuados, baratamente importados de Estados Unidos. Son grandes —llenan cualquier calle donde circulan—, ineficientes, incómodos y caros. El 25% —tal vez me quede corto— del sueldo de un trabajador de maquila es destinado a la transportación de ruteras. En una ciudad como Juárez, de climas extremos, subirse a una rutera a horas pico es un infierno: en verano, el calor asfixia a los pasajeros; en invierno, los contagios de enfermedades son comunes.

Pero, a pesar de los inconvenientes de la infraestructura, un grupo de poetas y escritores jóvenes vio la posibilidad de divulgar la literatura a través de lecturas en voz alta y con material impreso, unos cuadernillos fotocopiados que ellos han bautizado como “Hoja de Ruta”. Dos domingos al mes, salen a la ciudad y hacen recorridos en ruteras con un solo propósito: buscar lectores, demostrar que en cualquier cambio social la literatura puede tener un papel relevante y, por qué no, dar esperanza a la gente en un ambiente violento y en un país condenado a la ignorancia. En la reciente Encuesta Nacional de la Lectura, México ocupa el penúltimo lugar, de una lista de 108 países, en lectura; existe sólo una biblioteca por cada 15 mil habitantes y una librería por cada 200 mil. Casi 50% de la población prefiere ver televisión en vez de leer; los jóvenes de entre 12 y 17 años dicen que los libros son aburridos; 61% de la población dice no tener tiempo para leer y 48% nunca ha visitado una biblioteca o una librería. Sigue leyendo

Premier en la Nottingham Trent University

Miradas a la muerte, documental de Cynthia Calderón y Rafael Gutiérrez. Coproducción de Digital Gordon y The Onion Films. Patrocina el Mexican Cultural Centre.

“El culto a la vida, si de verdad es profundo y total, es también culto a la muerte”.

Octavio Paz.

Póster del documental Miradas de la muerte.

Póster del documental ‘Miradas a la muerte’.

Nottingham, Reino Unido.- Miradas a la muerte, es una perspectiva actual y profunda en relación a la muerte y al tradicional Día de Muertos, que se celebra en México el 2 de noviembre. Costumbres, creencias, colores, rituales y música. A través  del documental se  crea una visión diferente de cómo entender a  la muerte y a la vida misma.

De esta celebración, existen diversos registros documentales de orígenes y tradiciones, sin embargo, en pocas ocasiones, se ha permitido al mexicano un momento de diálogo con la muerte. ¿Será cierto que los mexicanos se ríen de la muerte?

Miradas a la muerte, forma parte del Festival Internacional de Día de Muertos, que se inaugura cada año en París, Francia; en colaboración con el Colectivo Cultural Internacional, Nadieshda. Como parte del mismo Festival, Miradas a la muerte, se proyectará en Nueva York, Ciudad de México y León, Guanajuato. En Nottingham, Reino Unido, será presentado con el apoyo y la difusión del Mexican Cultural Centre (MCC). Sigue leyendo

Día de Muertos en Nottingham y Sheffield

 Eduardo Estala Rojas* | Reportaje Especial

Desde mis ojos insomnes
mi muerte me está acechando,
me acecha, sí, me enamora
con su ojo lánguido.

José Gorostiza, Muerte sin fin.

Póster del Día de Muertos en Nottingham.

Póster del Día de Muertos en Nottingham.

Nottingham, Reino Unido.– El Día de Muertos es una celebración mexicana que honra a los difuntos. La festividad se enfoca en reuniones con la familia y los amigos para recordar a los seres queridos que han fallecido. Es una forma de celebrar su vida y su legado. Según la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) en México, “la creencia del pueblo, el día primero de noviembre se dedica a los “muertos chiquitos”, es decir, a aquellos que murieron siendo niños; el día dos, a los fallecidos en edad adulta. En algunos lugares del país el 28 de octubre corresponde a las personas que murieron a causa de un accidente. En cambio, el 30 del mismo mes se espera la llegada de las almas de los “limbos” o niños que murieron sin haber recibido el bautizo”.

Además la CDI indica que la celebración de Todos los Santos y Fieles Difuntos, “se ha mezclado con la conmemoración del día de muertos que los indígenas festejan desde los tiempos prehispánicos. Los antiguos mexicanos, o mexicas, mixtecas, texcocanos, zapotecas, tlaxcaltecas, totonacas y otros pueblos originarios de nuestro país, trasladaron la veneración de sus muertos al calendario cristiano”. El Día de Muertos ha sido designado como «Pieza maestra de la herencia oral e intangible de la Humanidad» (Master Piece of Oral and Intangible Heritage of Humanity, en inglés) por parte de la UNESCO. Sigue leyendo