
La profesora e investigadora Graciela Velázquez Delgado y Gilberto Martiñón Cano, juez e investigador. Crédito de la fotografía: Eduardo Estala Rojas.
Gustavo Cabrera Flores
Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Cultura Científica, la profesora e investigadora Graciela Velázquez Delgado, del Departamento de Historia de la Universidad de Guanajuato (UG), impartió la interesante conferencia titulada: “La historia de la ciencia y sus nuevos derroteros”.
La trascendencia de lo anterior, estriba en el hecho de que a través de estos eventos se busca fomentar y fortalecer entre la población una cultura compatible con la ciencia, a fin de poder enfrentar con éxito y de la mejor manera posible los retos que representan la información falsa, el cambio climático, las pandemias, la demanda energética, la intolerancia y muchos temas más de suma importancia para la humanidad y el planeta Tierra.
Por ese motivo en el 2020, un grupo de instituciones emprendió la iniciativa de elegir al 28 de septiembre como el Día Internacional de la Cultura Científica, aniversario del inicio de la serie “Cosmos”, uno de los programas más influyentes dentro de la historia del conocimiento humano.
En este sentido, entre las instituciones quienes se dieron a la tarea de llevar a cabo dichas actividades destacan por parte de México: La Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica, la Red Nacional de Actividades Juveniles de Ciencia y Tecnología, la Red Mexicana de Tallerístas de Ciencia Fibonacci, Innovación y Cultura Científica.
Mientras que Costa Rica lo hizo por medio de la Fundación para el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología, el Laboratorio Nacional de Nanotecnología, el Centro Nacional de Alta Tecnología y la Universidad Nacional de Educación a Distancia, a quien se sumaría el MILET (Mouvement International pour le Loisir Scientifique et Technique), en Francia.
Dentro de este gran evento que se realizó al interior de las instalaciones del Auditorio Jorge Ibargüengoitia de la Dirección General de Cultura y Educación Municipal de Guanajuato, fue presidida por la conferencista: Graciela Velázquez Delgado, el juez e investigador Gilberto Martiñón Cano, y el director y fundador del Mexican Cultural Centre (MCC), Eduardo Estala Rojas. Además, estuvieron presentes personal de la mencionada Dirección General de Cultura y Educación y público en general.
La presentación de la referida conferencia estuvo a cargo del juez e investigador Gilberto Martiñón Cano, quien resaltó la importancia que tuvieron en este rubro las indagaciones efectuadas por los filósofos griegos, los cuales siempre buscaron encontrar una explicación racional a los diversos fenómenos de la naturaleza como la lluvia, el viento, el fuego, las estaciones del año y el movimientos de los astros, entre otros.
Enseguida dio a conocer una cronología de las distintas revoluciones científicas que han existido desde la antigua Grecia con Platón, Aristóteles, Pitágoras, Hiparco y Tales de Mileto, pasando después a la revolución iniciada por Isaac Newton, Nicolás Copérnico y Galileo Galilei, después vendría la revolución industrial en Inglaterra, las investigaciones de Charles Darwin, enseguida estaría la aparición del neokantismo donde hubo una separación entre las ciencias reales y las ciencias ideales.
Seguirían la era atómica, la automatización digital, las teorías de Albert Einstein, la biotecnología, el internet, la inteligencia artificial y finalmente las redes sociales, la nube y la replicación artificial de los cromosomas. Después abordó el tema de la reforma judicial en México, aduciendo que eso representa un regreso al siglo XIX, porque las ciencias y las resoluciones jurídicas no se deciden por medio de votos populares, ni recurriendo a las apreciaciones subjetivas, sino con base a un trabajo intensivo de personal altamente capacitado en el ámbito de las Leyes y el Derecho.
Por su parte, Graciela Velázquez Delgado, subrayó que vivimos en un mundo donde predomina la ciencia occidental que es sumamente dinámica y cambiante, pues algunas ciencias de hoy en el pasado no lo eran y lo que actualmente conocemos como ciencia tal, no lo será en el futuro ya que vendrán otras generaciones con nuevas propuestas y planteamientos.
Asimismo, comentó lo referente a las ciencias nacionales las cuales buscan soluciones alternativas para sus propios países, y que podrían ayudar a otras naciones quienes tienen problemas similares pero no iguales, por lo tanto deben ser aplicadas a las necesidades y requerimientos específicos de éstas últimas.
Recalcó que la investigación debe ejercerse con un estricto rigor metodológico y recurriendo a fuentes documentales, archivos, bibliotecas, periódicos y revistas especializadas, testimonios artísticos y gráficos como fotografías, acuarelas, pinturas al óleo y entrevistas con científicos que den testimonio de sus trabajos y descubrimientos. En este rubro elogió los trabajos realizados por Maria Sibylla Merian, Alexander von Humboldt y Alfredo Dugès, quienes hicieron acuarelas y dibujos de distintas especies de insectos, vegetales, aves y serpientes.
Precisó que anteriormente sólo se reconocía y se les daba todo el crédito a quienes dirigían los proyectos de investigación, pero no a todo el personal que laboraba y colaboraba dentro de los mismos. Al respecto, citó el caso Albert Einstein, Robert Boyle y Charles Darwin, que lograron un enorme prestigio por sus teorías, hipótesis y descubrimientos; sin embargo, detrás de todos ellos había un gran número de personas trabajando en dichas investigaciones científicas a las cuales no se les menciona absolutamente para nada.
Reiteró que debido a ello, ahora se trata de reconocerlos a todos aquellos quienes participaron dentro de esas actividades, realizando diversos experimentos al interior de los laboratorios o fuera de ellos cuando era necesario.
Aunado a eso, especificó que ahora los historiadores están efectuando acciones encaminadas a revalorizar la actividad científica, la cual existió en México durante los siglos XIX y XX, con trabajos muy importantes no reconocidos porque siempre persistió la idea de la supremacía europea y norteamericana, en donde a la ciencia que tenía verificativo en otras naciones se le catalogaba como inferior y sin gran importancia.
Indicó que a nivel estatal durante esos siglos, los sitios en los cuales la investigación científica logró tener mayor relevancia fueron Guanajuato Capital y León, aunque no se descarta que igualmente la haya existido dentro de otros municipios del Estado de Guanajuato.
Para concluir, hizo la presentación de un libro sobre estos temas en donde ella aparece como la coordinadora, titulado: “Ensayos sobre las regiones de producción científica en México, siglos XIX y XX”, editado por la División de Ciencias Sociales y Humanidades (DCSyH), Campus Guanajuato de la Universidad de Guanajuato (UG).
Gustavo Cabrera Flores es ingeniero geólogo, ingeniero químico, contador público y periodista.