La Era del compartir: economía colaborativa

Por Darinel Herrera*

En una sociedad global de crecimiento acelerado, donde las oportunidades laborales son limitadas, donde los ingresos personales son insuficientes, donde las viviendas individuales escasean, donde la tecnología y las herramientas digitales nos gobierna y donde los recursos naturales son cada vez más preciados, no nos queda otra alternativa que compartir…


¿Qué es la economía colaborativa o de intercambio?

Darinel Herrera es un empresario social mexicano que reside en los Países Bajos. Fotografía: Martin Van Bommel.

En la práctica, la economía colaborativa consiste principalmente en la creación de plataforma o sitios web que facilitan el intercambio de un determinado servicio o un producto en específico. Por ejemplo, como viajero, tu alojamiento ya no depende exclusivamente de los hoteles, ahora puedes reservar fácilmente una estancia de una noche con alguien en su hogar a través de CouchsurfingAirbnb. Para rentar un automóvil, ya no es necesario ir a una empresa de alquiler, sino simplemente iniciar sesión en Snappcar y rentar el auto de algún ciudadano.

En otras palabras, la economía colaborativa en el sentido amplio de la palabra consiste en “sistemas económicos de redes descentralizadas y mercados que desbloquean el valor de los bienes y servicios infrautilizados al unir directamente la oferta y la demanda, haciendo que los intermediarios institucionales tradicionales sean superfluos”.

Al igual que en la “economía regular”, la economía colaborativa se puede clasificar en función de los mercados y las formas de comercio. En la actualidad, hay sub-plataformas en diez mercados: bienes, espacio, conocimiento, energía, movilidad, logística, salud, dinero y servicios. Dentro de estos diez mercados, exhibidos en el ecosistema, las diferentes formas de comercio (comprar, alquilar, prestar, dar, intercambiar, compartir) juegan un papel muy importante.

Dentro de la economía colaborativa, se distinguen dos formas organizativas. La forma de organización más conocida de la economía colaborativa es la plataforma peer-to-peer, o el mercado de persona a persona. Aquí, los visitantes pueden activar directamente la oferta y la demanda. Por ejemplo, una aplicación o sitio web donde las personas puedan comprar cosas o bien, pedirlas prestado a otros usuarios.

La segunda forma de organización dentro de la economía colaborativa es el mercado de igual a igual. En otras palabras, un mercado donde una empresa funciona como intermediario entre dos personas. Aquí, al igual que un mercado entre pares, la propiedad privada se comercializa, pero el reclamante y el proveedor no se reúnen directamente. Por ejemplo, Iambnb que como proveedor de servicios alquila apartamentos a particulares a través de Airbnb mientras está de vacaciones.

¿Cuáles son los tipos de economía colaborativa?

El concepto es mucho más amplio de lo que parece en un principio. Dentro del propio sistema de colaboración, también denominado «economía compartida», y  existen varios tipos de relaciones que varían en función de las necesidades y los productos como por ejemplo:

  • Consumo colaborativo: Utiliza plataformas digitales a través de las cuales los usuarios se ponen en contacto para intercambiar bienes o artículos, casi todos de forma gratuita y altruista.
  • Conocimiento abierto: Son todas aquellas modalidades que promueven la difusión del conocimiento sin barreras legales o administrativas. Pueden presentarse en el día a día o a través de plataformas informáticas a las que acuden usuarios con necesidades.
  • Producción colaborativa: Se trata de redes de interacción digital que promueven la difusión de proyectos o servicios de todo tipo. La diferencia con los dos modelos anteriores es que lo que se ofrece también se produce en el seno de estas células.
  • Finanzas colaborativas: Microcréditos, préstamos, ahorros, donaciones y vías de financiación se incluyen en este subgrupo de la economía colaborativa. Los usuarios se ponen en contacto para satisfacer necesidades en cualquiera de estos aspectos. El mejor ejemplo lo vemos en el crowfunding, modelo de financiación para aquellos que deseen aportar capital a ciertas iniciativas de forma desinteresada.

¿Qué beneficios conlleva la práctica del consumo compartido?

Los beneficios que conlleva la práctica de este modelo económico son muy variados, pero entre los más importantes podemos destacar los siguientes:  

El ahorro. La mayoría de productos o servicios que se ofrecen a través de este sistema tiene precios módicos o, incluso, simbólicos.

Desarrollo sostenible. La economía colaborativa estimula el segundo uso de los productos. Lo que alguien ya no necesita, puede tener un nuevo destinatario en alguna red de contactos. Se aboga por un consumo moderado.

Gestión de recursos. Otro principio de la economía colaborativa es que, si a alguien sirve una cosa, lo más probable es que a otra persona también. ¿Por qué no compartirlo? El mejor ejemplo son los coches de carretera, que pueden servir para llevar a varios pasajeros con destinos próximos.

Mayor oferta. Los productos con un segundo uso y los servicios compartidos amplían la oferta de los mercados tradicionales. Sin la economía colaborativa, es posible que éstos nunca vieran la luz.

Beneficio medioambiental. La reutilización y los servicios compartidos son una buena manera de contribuir al cuidado y la sostenibilidad de los entornos.

Sin duda, la ‘economía colaborativa o compartida’ está en auge y dejó de ser el futuro para convertirse en el presente. Mi nombre es Darinel Herrera y te invito a seguir esta sección redactada especialmente para ti.

  • Fuentes: Harvard Business & Rudolf Steiner.

*Darinel Herrera es un empresario social mexicano que reside en los Países Bajos. Ha dedicado su trayectoria profesional a incentivar el intercambio comercial de experiencias y conocimientos entre México y la Unión Europea a través de los negocios, el emprendimiento social y la educación. Gracias a su trayectoria empresarial fue incluido como una de las 30 promesas mexicanas generadoras del cambio 2017 por la revista CNN Expansión y nombrado como uno de los mexicanos más destacado residentes en los Países Bajos por el programa México Global. Para más información sobre su labor, visita: https://www.mexikansmx.org/

Acerca de The Mexican Cultural Centre (MCC), Nottingham, United Kingdom.

The Mexican Cultural Centre (MCC) is the first virtual non-profit cultural centre registered in the United Kingdom. The MCC promotes and divulges Mexican culture in international collaboration with academic, artistic, and cultural projects.
Esta entrada fue publicada en Artículos, Diplomacia cultural, Innovación, Internacionales, México, MexiKans, Países Bajos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La Era del compartir: economía colaborativa

  1. Fernando Gutiérrez dijo:

    Me llena de alegría, saber de la gran labor que realizas, lo que ya es común que se tiene que intentarlo fuera del país, para que funcione. Felicidades o por los logros , creo yo que estas incurcionando en actividades que el día de mañana será completamente comun, que harán que se optimicen los recursos y lograr con esto abatir la pobreza. Espero que se nos ocurra algo en la educación en donde los gobiernos tengan interbencion

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.